Crisis
El Ejecutivo remarcó que el transporte está en una “situación de emergencia”
Este lunes, vecinas y vecinos de Bariloche amanecieron con la noticia de que se redujeron las frecuencias de todas las líneas del transporte urbano de pasajeros debido a un conflicto con el pago de los subsidios. Desde el Ejecutivo municipal remarcaron que el objetivo es no interrumpir el servicio.
La decisión de la empresa fue que el servicio funcionara con frecuencias de días sábados o feriados, y de esta manera, solo había 55 líneas disponibles de las 71 con las que cuenta la ciudad.
En una conferencia de prensa que brindó el Ejecutivo municipal, el jefe de Gabinete, Héctor Leguizamón Pondal, expresó que se trata de una “situación de emergencia” y que se decidió el recorte de horarios para evitar la paralización total.
“Provincia nos debe octubre, noviembre y casi la totalidad de diciembre. Esto genera una masa de 200 millones de pesos en la obligación que tiene el municipio y dentro de ello, la cobertura de combustible”, manifestó el funcionario.
Leguizamón Pondal explicó que el servicio demanda unos 7200 litros de combustible por día y que están en tratativas para cubrir el aporte que realiza el municipio a la empresa, además del subsidio de Nación que esperan, se destrabe en las próximas horas, luego de que Provincia realice el rendimiento correspondiente.
El gerente de la empresa, Juan Pablo Follonier, explicó hoy que el durante la gestión de Gustavo Gennuso, recibían un aporte que en el último tiempo. Era de unos 49500 litros de combustible semanales, pero que todavía no sabían si esta nueva gestión lo aportaría.
“De las 90 unidades hay algunas paralizadas por cuestiones de público conocimiento. Estos consumen Infinia y no se les puede poner cualquier tipo de combustible”, señaló Leguizamón Pondal y agregó que, debido a los problemas de importación, también hay colectivos en desuso por no poder comprar los repuestos para repararlos.
“El transporte es un servicio esencial. Estuvimos en tratativas con taxistas y remiseros. Esto es de carácter integral”, remarcó el jefe de Gabinete en relación a la búsqueda de una posible solución al problema que no es nuevo y que constantemente, termina en paro o medidas de fuerza que dejan a los vecinos, sin el transporte urbano.
Al consultarles sobre la quita de subsidios que se dará desde el gobierno nacional y el impacto directo que tendrá en las tarifas, el intendente Walter Cortés manifestó que todavía no tienen información sobre cómo modificaría el precio del boleto.
“Primero estamos viendo el tema de cómo la gente puede bajar a trabajar, todo lo que viene a nivel nacional nos dice que tenemos que arreglarnos con lo que tenemos. Vamos a buscar las posibilidades más económicas”, señaló el intendente.
En este sentido, sostuvo que “tenemos que ver si vamos a continuar con el subsidio o no” en relación al aporte de combustible y agregó que trabajarán para poner en funcionamiento la aplicación local de transporte (estilo Uber) lo más rápido posible. (ANB)