Trabajos
“Cabina Indiscreta”, un proyecto que apunta a reutilizar espacios en desuso de la ciudad
Bariloche cuenta con muchos espacios a lo largo y ancho de la ciudad que se encuentran abandonados y, muchas veces, no hay propuestas para trabajar en su transformación o reutilización.
Sin embargo, hace algunos años, las artistas Ingrid Roddick y Mercedes Schamber, con la intención de poner en diálogo y concretar propuestas artísticas en espacios públicos, se interesaron en generar un espacio de encuentro espontáneo y diferente con la comunidad y el arte, pensadas fuera del campo y circuito al que se está acostumbrado.
Tal es así, que se enfocaron en la cabina abandonada en la estación de trenes para sumar una mirada diferente a la cotidianeidad, dándole sentido de pertenencia, identidad y valor, ayudando, también a su preservación.
Ahora, a partir de una jerarquización integral del espacio, donde se colocaron vidrios, se pintó la puerta y se colocó madera nueva realizada por la Municipalidad, las artistas Florencia Rubini y Leticia Carini comenzaron a llevar adelante un ciclo que se denomina “Cabina indiscreta, una cabina de hidratación para futuros posibles”.
Las artistas proponen y reflexionan sobre los ecosistemas, entre lo biótico y lo abiótico, entre el pasado y el fututo, entre lo útil y el descarte, dentro de la cabina que la conciba como un símbolo de la descomposición – composición y no de lo desechado.
Se trata de un ejercicio creativo en la construcción de un futuro donde no haya un obsoleto, porque, de hecho: ¿lo que está en desuso donde va a parar? “Es necesario que pensemos que esa obsolescencia sea parte componente de un mundo más habitable”, proponen.
Además, las artistas invitan a la participación de los vecinos y vecinas que se acerquen regando este ecosistema híbrido y manteniéndolo vivo, con un sistema sencillo de riego que se encuentre en el interior de la cabina.
También se puede acceder a un código QR en la misma cabina, donde hay mayor información sobre la obra y la propuesta.