2023-09-29

Ambiente

El rol que juegan las ciudades en el calentamiento global

En Bariloche hay dos cosas importantes que se pueden hacer para mitigarlo: preservar las áreas de bosque y generar sistemas de pluviales.
Por Miguelina Missotti

Según las Naciones Unidas, las ciudades contribuyen y, a su vez, se ven afectadas por el cambio climático. Las ciudades son responsables de más del 70% de las emisiones de gases de efecto invernadero mundiales, a la vez que ocupan solo el 2% de la superficie de la tierra.

Es probable que esta tendencia continúe en el futuro ya que la mayor parte del crecimiento de la población tendrá lugar en las ciudades. De hecho, más de la mitad de la población mundial vive en estos momentos en ciudades y las previsiones apuntan a que esta cifra aumente a más de dos terceras partes para 2030.

Al mismo tiempo, los efectos del cambio climático, como el aumento del nivel del mar y fenómenos meteorológicos extremos pueden repercutir negativamente en la infraestructura urbana y en las personas que habitan en asentamientos vulnerables y de manera más amplia en el crecimiento económico.

En diálogo con ANB, Tomás Guevara, licenciado en sociología e investigador del CONICET, afirmó que las ciudades juegan un rol fundamental en el calentamiento global y hay algunas cuestiones que se pueden hacer para mitigarlo y también para adaptarse.  

“El calentamiento global es una realidad. Si bien, Argentina es un país que aporta marginalmente a esta situación por la cantidad de población que tiene y, consecuentemente, la energía que utilizamos, siempre se pueden tomar medidas para mejorar la situación”, aseguró Guevara.

La mayor parte de la energía del mundo se consume en las ciudades con el alumbrado público y el sistema de calefacción, por ejemplo. Pero, “¿es necesario tener prendidas tantas lamparitas para poder iluminarnos?”, se pregunta el investigador.


Es necesario incitar a la gente el uso del trasnporte público. Foto: Marcelo Martínez. 

El transporte también produce cantidades significativas de emisiones contaminantes. “Bariloche al ser una ciudad muy extensa y con bajas densidades, sumado a que hay muchas calles que no están asfaltadas y un sistema de transporte público deficiente, genera que las personas utilicen sus vehículos propios para trasladarse de manera individual a cualquier lugar”, aseguró Guevara.

En muchas ciudades del mundo se están desarrollando las bicis sendas o sendas peatonales para que la gente se traslade de manera más sustentable y beneficiosa para la salud. “Sin embargo, con el clima que tenemos en Bariloche, caminar o andar en bicicleta por 15 minutos como 5 grados bajo cero resulta muy complejo. Por ello, es imprescindible que en nuestra ciudad se mejore el transporte público”, sostuvo.

Según un informe de la ONU, el transporte público eléctrico, en base a energías renovables, podría evitar la emisión de 250 millones de toneladas de dióxido de carbono para el año 2030, así como mejorar la salud de los ciudadanos y disminuir el ruido y la contaminación atmosférica en nuestras ciudades.

Una tercera cuestión tiene que ver con los residuos orgánicos. Las principales emisiones de gas metano (un gas que es 30 veces más contaminante que el dióxido de carbono) proviene de la materia orgánica que tiramos a la basura, que representa hoy el 50% de los residuos.

La basura en un problema en Argentina y en todo el mundo. Se estima que en nuestro país hay 5.000 basurales a cielo abierto, casi 2 por municipio. Según la Asociación Nacional de Residuos Sólidos, al vertedero de Bariloche llegan 200.000 kilos de basura por día y está en un ranking de los 50 basurales más contaminantes a cielo abierto del mundo.

Los basurales a cielo abierto son uno de los causantes de emisión de gases de efecto invernadero, que varía según el lugar y las prácticas de gestión de residuos en cada región. Se estima que el sector de residuos contribuye a un 4% de las emisiones globales de dióxido de carbono (CO2).


La basura genera todo tipo de incovenientes a nivel mundial. Foto: Marcelo Martínez.

“Si bien esta situación no representa mayores inconvenientes en el impacto de que tienen las ciudades en el cambio climático, es importante que se generen políticas públicas de gestión de residuos y separación en origen”, informó Guevara.

Los países en vía de desarrollo son los más afectados

El calentamiento tiende a aumentar la temperatura y en las ciudades se generan las llamadas “islas de calor”: por la cantidad de edificaciones, las ciudades suelen tener zonas donde la temperatura aumenta 5 o 10 grados más “y eso afecta la calidad de vida de las personas”, aseguró Guevara. Para ello es necesario generar más arbolado público y aumentar los espacios verdes. “En ese sentido, Bariloche posee un gran déficit de estos espacios, sobre todo en la Delegación Sur y Norte, que pueden lograr mitigar estas islas”.

A medida que pasa el tiempo, los fenómenos meteorológicos se vuelven más extremos y esto genera problemas en la infraestructura de la ciudad. “Otras de las cosas con la que nuestra ciudad debería contar para poder adaptarse a este cambio climático tiene que ver con la generación de pluviales. Hay muchas partes de la ciudad que no cuentan con cordones cunetas, por lo tanto, se generan las inundaciones por la ausencia de sistemas de desagües”, relató el investigador.

Sumado a esto, los pluviales ya existentes colapsan y generan deslaves y socavones debido a la cantidad de año que tienen y la falta de inversión por parte de los gobiernos para realizar mejoras y mantenimientos para que los sistemas no desborden a raíz de la enorme cantidad de agua que reciben de diferentes lugares de la ciudad.

Por lo tanto, Guevara alude a que hay dos cuestiones a tener en cuenta para que Bariloche pueda adaptarse a este cambio que se viene acelerando de manera significativa. Por un lado, preservar las áreas de forestación. “Por ejemplo, se podría implementar un programa de arbolado público dentro de la ciudad, pero también, dejar de realizar desmontes en zonas que no están permitidos, tal como sucede en la ladera del cerro Otto”.

Por otro lado, trabajar en la construcción de sistemas de pluviales, “ya que somos una ciudad rodeada de lagos y ríos y, en invierno, una lluvia te inunda todo, tal como sucedió hace un mes atrás en algunos barrios de la ciudad”, certificó.


Es urgente y necesario trabajar en la construcción de pluviales. Foto: Marcelo Martínez.

Todo el mundo está amenazado por el cambio climático, pero los países en desarrollo son los más afectados. A menudo, no tienen la capacidad de enfrentarse a fenómenos meteorológicos extremos y no cuentan con suficientes políticas públicas para abordar los problemas climáticos. Por ende, las ciudades de los países en desarrollo también se enfrentan a obstáculos contra el cambio climático, como la falta de atención a las prioridades estratégicas. 

“Los efectos del cambio climático son globales y no son homogéneos en el territorio, sino que se sobreimprimen sobre los procesos de desigualdad socioeconómica preexistente. Las cosas están muy difíciles para los lugares subdesarrollados y, esta situación no le es para nada ajena a Bariloche”, finalizó Tomás Guevara.

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