2023-09-08

Alerta

Grooming, un delito que crece día a día

Los menores que utilizan Internet son las principales víctimas de adultos que establecen un contacto con ellos con el objetivo de establecer un contacto sexual u obtener imágenes íntimas del niño, la niña o el adolescente.
Por Miguelina Missotti

Los dispositivos, las plataformas y entornos digitales se convirtieron en espacios esenciales en la socialización de niñas, niños y adolescentes. Son espacios para el ejercicio de sus derechos, como jugar, comunicarse, educarse, informarse y participar, entre otros. Pero allí también pueden encontrarse con algunos riesgos y situaciones que afecten su integridad.

El Grooming es el acoso sexual a niños, niñas y adolescentes a través de medios digitales, consistente en acciones desplegadas generalmente por personas adultas, de cara a establecer contacto con fines sexuales.

El término de “grooming” tal como se lo conoce en el habla hispana o “child grooming” en el habla inglesa, es un anglicismo que se traduce en conductas de acercamiento o acicalamiento, configurándose como delito en distintos países de América Latina.

Representa una serie de conductas deliberadamente emprendidas por una persona con el objetivo de contactar a un niño, niña y/o adolescente y así ganarse su confianza, estableciendo un vínculo emocional a fin de disminuir sus inhibiciones para luego generar un encuentro personal en el mundo físico, o bien, como en la mayoría de los casos, obtener el material de contenido sexual por parte de la víctima para su comercialización, distribución y/o para satisfacer su perversidad sexual.

Este proceso es ejecutado por el acosador y consta de distintas etapas bien diferenciadas, las cuales podrán ser reemplazadas y/o alternadas entre sí:

1) Etapa de enganche o entrapment (atrapamiento): Con el objetivo de ganarse la confianza y establecer un vínculo de amistad, en esta etapa el acosador se acerca al niño, niña o adolescente generalmente falseando su identidad y/o su edad, a través de una conversación donde prevalece el intercambio de gustos, preferencias e intereses.

2) Etapa de fidelización: En esta etapa el acosador a sabiendas de los gustos e intereses del niño, niña o adolescente profundiza la relación obteniendo una mayor cantidad de datos personales, donde intentará mantener cautiva la atención procurando fidelizar el vínculo a través del intercambio de secretos, confidencias, promesas, etc.

3) Etapa de seducción: En esta etapa el acosador seducirá y sexualizará la conversación, generalmente mediante preguntas y/o relatos, para generar en el niño, niña o adolescente un compromiso y/o dependencia emocional.

4) Etapa de acoso sexual: Esta etapa se caracteriza por una marcada agresión sexual, implícita o explícita, en la cual el acosador manipula a la víctima a través de la solicitud de imágenes y/o videos íntimos, o bien, la propuesta de un encuentro personal. En aquellos casos en los cuales el niño, niña o adolescente no acceda a sus requerimientos, el acosador ejercerá distintas formas de violencia, tales como: chantaje, extorsión, amenazas o coacciones.

Una ONG que trabaja contra el grooming

Grooming Argentina es una organización referente a nivel global en la lucha contra el acoso y abuso sexual a niños, niñas y adolescentes y, continuamente, realizan estudios a lo largo y ancho del país, visibilizando en grado de vulnerabilidad a la que se ven expuestos chicas y chicos en el ecosistema de Internet.

Pero, también, recorren el país ofreciendo charlas a la comunidad con el objetivo de reflexionar sobre el rol que ocupan los adultos y construir estrategias de abordaje y posicionamiento activo frente a situaciones de violencia en el mundo de “en línea”.

Tal es así que, Hernán Navarro, fundador y director ejecutivo de la ONG, se hizo presente en Bariloche una vez más para llevar a cabo actividades con estudiantes y padres de diversas escuelas.

En diálogo con ANB, Julie Shaw, directora del Instituto Primo Capraro de Bariloche, contó que desde el año 2014 vienen trabajando en conjunto con Hernán. “Desde la pandemia, este delito creció un 200%, ya que estas personas pueden atacar a muchos al mismo tiempo. Es un tema que desconocemos bastante y hay muchísimo trabajo por hacer”.

Desde diciembre de 2013 el Código Penal argentino establece que el grooming es un delito que puede tener una pena de prisión de 6 meses a 4 años. “El solo hecho de recibir una imagen de los genitales de un mayor de edad, lo convierte en delito. Por eso es muy importante denunciar ya que solo con bloquear la cuenta no sirve porque ese pedófilo puede seguir actuando con otros niños, niñas y adolescentes”, aseguro Shaw.

Según el informe de la ONG, Argentina está entre los 10 países con mayor distribución de imágenes de abuso infantil. Esto se debe a que, a los 9 años, un niño o niña obtiene su primer teléfono celular propio y 1 de cada 3 desconocen este delito.

“En este momento, es importante tomar dimensión de lo grave que es. Se necesita una educación digital que hoy no tenemos. El mundo adulto está corriendo detrás de una realidad que no conoce y resulta muy difícil poder poner un límite a lo que sucede”, sentenció la directora.

La situación en Río Negro

De acuerdo a los datos proporcionados por Grooming Argentina, recabado el año pasado sobre más de 5.500 testimonios, en Río Negro:

-6 de cada 10 niños, niñas o adolescentes hablan con personas desconocidas en Internet.

-El 23% recibieron propuestas de noviazgo de parte de desconocidos.

-El 25,3% recibieron pedidos de imágenes de contexto de desnudez o semidesnudez.

La presencia del Estado

Carina González es psicóloga y día a día acompaña casos de grooming que llegan a la Línea 137 del programa “Las víctimas contra las violencias”. En diálogo con ANB, la profesional contó que el año 2022 fue el período con más consultas realizadas. “Además, desde que se habilitó la línea de WhatsApp estamos recibiendo consultas de los propios niños, niñas y adolescentes, un público que antes no llegaba”.

En el año 2022, el equipo atendió 944 consultas de las cuales 360 fueron específicamente ligadas al grooming.

En enero y febrero de 2022, de las 120 consultas que llegaron a la línea, 60 estaban relacionadas con este delito.

Una vez que las consultas ingresan al equipo, lo que se hace es tratar de obtener la mayor cantidad de información posible para poder dar una respuesta, sobre todo orientar y hacer sugerencias a quien se comunica para relatar el hecho. “Sólo acompañamos el proceso hasta que la persona pueda hacer la denuncia porque en ese momento, otro sector es el que tomas las riendas en el asunto”, aseguró.

González contó que, generalmente, las consultas las realizan los adultos, sobre todo madres y docentes, “pero también muchos adolescentes y el medio más utilizado es el WhatsApp. La franja más elevada que fue víctima es entre los 12 y 17 años”, detalló.

Al ser consultada por la conveniencia o no de la denuncia teniendo en cuenta que son hechos que suceden en la red, Carina coincide con Juli de que la denuncia le permite no solo descubrir quién genera el delito sino también evitar que siga sucediendo.

“El delito de grooming es un delito penal, por ende, se puede concretar en cualquier unidad policial en cercanías de la víctima, pero hay lugares más especializados. A veces pasa de que rechazan la denuncia en la comisaría por falta de información o desconocimiento porque interpretan que eso no se denuncia allí y muchos quedan ahí. Por eso, nuestro trabajo es articular con las fiscalías especializadas”, remarcó González.

En caso de que sean adolescentes los que llamen, desde el equipo se les pregunta si tienen a alguien del entorno que los acompañe. En caso de no ser así, el organismo realiza la denuncia poniendo en contacto a la persona con el organismo correspondiente. “Una vez que se realiza la denuncia comienza la investigación de los perfiles y detener los perfiles implica detener estos delitos”, reafirmó la profesional.  

Y finalizó, “este tipo de delito le puede suceder a cualquiera. No lo podemos evitar, lo que sí podemos hacer es estar alertas, con alarmas y eso sucede proporcionando información acerca de este delito. También, hay ciertas medidas de seguridad que se pueden tomar, como límites en el uso de las redes sociales, además de mantener un diálogo continuo con nuestros niños, niñas y adolescentes para permitirles que puedan contarnos lo que sucede sin tener miedo ni vergüenza”. (ANB)

Te puede interesar