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¿Cómo es y cuánto sale el proceso de divorcio?
Contrario a lo que muchas personas piensan, el matrimonio es una institución regulada por la ley, que otorga beneficios para quienes deciden contraerlo. Ahora bien, ¿qué pasa a la hora de una separación? En estos casos, haberse casado legalmente, simplifica la situación para las personas que integraron la pareja y los trámites para formalizar el divorcio.
La reforma del Código Civil y Comercial de 2015 trajo consigo, algunas novedades que quizás, muchas personas desconocen. Hasta ese entonces, para poder divorciarse, se necesitaban causales que justifiquen tal decisión.
Las causas estaban vinculadas a violaciones de los aspectos básicos del matrimonio como institución: infidelidad, falta de convivencia, engaños, etc. Pero para poder solicitar el divorcio, era necesario tener pruebas de que alguna de estas obligaciones, había sido incumplida.
Otra de las novedades que implementó el Código de 2015 también, es la posibilidad de elaborar un convenio previo al casamiento, “que abre una posibilidad que antes no existía”, indicó la abogada Ana María Trianes. Con este convenio, se deja establecido los bienes y su origen, para luego simplificar la división, en caso de divorcio.
Actualmente, no es necesario tener una causa para solicitar el divorcio. Foto: Marcelo Martínez.
“Muchas veces hay un problema emocional con la firma de este convenio ya que para alguna de las dos partes puede significar una desconfianza, aunque las parejas modernas hoy lo tienen mucho más aceptado”, sostuvo.
Trianes explicó a ANB que, desde estas modificaciones, “el divorcio como solución al conflicto hoy está muy simplificado”. En este sentido, agregó que actualmente, “sin causa alguna, se pueden presentar los dos en conjunto en el mismo escrito o de forma individua y de esta manera se resuelve el tema de la causal”.
En caso de que sea solicitado por uno solo de los cónyuges, el otro puede presentar una propuesta reguladora distinta y en este caso, a la hora de la sentencia, el juez puede ordenar de oficio o a petición de las partes, que se incorporen otros elementos.
El vínculo matrimonial lo disuelve una sentencia judicial que “sale resuelta de ese modo sea cual fuere el conflicto que haya en relación a los bienes o a otras cuestiones relativas”, explicó la abogada, especializada en divorcios.
El trámite no suele demorar más de 3 meses, tiempo en el que sale la sentencia judicial que disuelve la sociedad conyugal.
Si el trámite se decide en conjunto, se presenta también un convenio regulatorio, en el que acorde a lo explicado por Trianes, se decide cómo se distribuyen los bienes, las cuestiones vinculadas con la responsabilidad parental, entre otros acuerdos.
“El divorcio tiene un costo fijo. Está regulado por el Poder Judicial y tiene establecido un costo de 30 JUS, que es una medida judicial que actualiza su costo en pesos. Hoy, cada JUS ronda los $14 mil aproximadamente”, explicó la abogada.
El trámite de divorcio no lleva más de tres meses. Foto: Marcelo Martínez.
Quienes realicen el trámite, deberán hacerlo al costo que el JUS tenga en el momento en que efectivicen el pago.
El divorcio también contempla la posibilidad de solicitar una compensación económica. Esta posibilidad está prevista para aquella persona que durante el matrimonio tuvo relegada su actividad y no le permitió crecer profesional o económicamente mientras que la otra parte sí lo pudo hacer.
“El cónyuge a quien el divorcio produce un desequilibrio manifiesto que signifique un empeoramiento de su situación y que tiene por causa adecuada, el vínculo matrimonial y su ruptura, tiene derecho a una compensación”, indica el Código Civil y Comercial de la Nación.
Trianes remarcó que la compensación económica se puede reclamar únicamente, dentro de los seis meses de haberse dictado la sentencia de divorcio. Pasado este plazo, caduca la posibilidad.
“El trámite de divorcio es sencillo, el conflicto puede venir con la liquidación de bienes o lo vinculado a la responsabilidad parental”, remarcó la abogada.
La responsabilidad parental, es lo que conocíamos antes como la tenencia de los hijos, “es un tema que hoy está medianamente simplificado porque las parejas modernas tienen el concepto de la distribución del tiempo. Lo que genera discusión, es la cuota alimentaria”, explicó.
En este punto, se establece con quién pasan más tiempo los menores y en base a esto, se define una cuota para el adulto con el que mayor cantidad de tiempo convivan los hijos. En esta decisión, se incluyen distintos factores que inciden en el valor de la cuota, como los gastos sociales, los servicios que se paguen en el hogar donde los niños pasen más días, etc.
El divorcio, a fin de cuentas, es un trámite sencillo para quienes deban atravesarlo, con un costo regulado y fijado de antemano. Las variaciones se darán, dependiendo la situación de cada pareja y cómo decidan finalizar el vínculo matrimonial. (ANB)