2023-07-29

Algo de historia

A 23 años de su muerte, ¿quién fue el doctor René Favaloro?

Un repaso por su vida y su vocación como médico cirujano, o como él se hacía llamar "médico rural".
Por Camila Soldati

Un día como hoy, por allá en el año 2000, el doctor René Favaloro se quitaba la vida de un disparo en el corazón. Fue el primer médico Cirujano en realizar una cirugía de revascularización miocárdica, más conocida como bypass.

René Gerónimo Favaloro nació el 12 de julio de 1923 en el barrio El Mondongo, La Plata. Este barrio recibió su nombre debido a que su población estaba mayormente compuesta por trabajadores de los frigoríficos cercanos, quienes solían recibir mondongo como parte de su pago semanal. Creció en un entorno humilde, rodeado de viviendas algo precarias, alejadas del centro de la ciudad, lo que le enseñó desde temprana edad el valor del esfuerzo.

En su familia, René era el hijo mayor, y su padre ejercía como ebanista en un pequeño taller. Los ingresos eran siempre escasos, y su madre contribuía al sostenimiento del hogar como modista. Estas circunstancias le permitieron entender el esfuerzo que sus padres realizaban para proporcionarles sustento y educación a él y a sus hermanos.

Entre los 10 o 12 años, comenzó a colaborar en las tareas del taller, especialmente durante las vacaciones, cuando se transformaba en un obrero más. De esta manera, aprendió todos los secretos de la carpintería trabajando junto a su padre.

El joven René Gerónimo Favaloro cursó sus primeros estudios en la Escuela 45 de La Plata. Con dedicación y esfuerzo, logró ingresar en el prestigioso Colegio Nacional de la misma ciudad, donde continuó su formación académica.

En el año 1941, René dio un paso importante hacia su destino, al iniciar sus estudios en medicina en la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de La Plata. Esta elección vocacional fue influenciada por su tío, el doctor Arturo Cándido Favaloro, a quien acompañaba desde los 5 años en visitas domiciliarias a sus pacientes. 

Durante su etapa de formación en medicina, René Favaloro destacó por su entusiasmo y dedicación en sus estudios. En el tercer año comenzó las concurrencias al Hospital Policlínico y con ellas se acrecentó su vocación al tomar contacto por primera vez con los pacientes. Mientras cursaba las materias propias de su año académico, también buscaba enriquecer su conocimiento entremezclándose con alumnos de sexto año en las cátedras de Clínica Médica, dirigidas por destacados profesores como Rodolfo Rossi y Egidio Mazzei.

Favaloro también tuvo la oportunidad de aprender de otro destacado profesional, Federico E. B. Christmann. La conexión entre la carpintería y la medicina se convirtió en una metáfora que resonaría en su mente a lo largo de su vida. El mismo Christmann decía que para ser un buen cirujano había que ser un buen carpintero.

 "Quisiera ser recordado como docente más que como cirujano". Foto: gentileza.

Una vez finalizada su residencia en el Policlínico, Favaloro se embarcó en una inesperada aventura al aceptar un reemplazo temporal como médico rural en Jacinto Aráuz, un pequeño pueblo en La Pampa. Aunque originalmente estaba previsto que su estadía durara solo tres meses, pronto se dio cuenta de que su presencia en la comunidad sería mucho más prolongada.

El impacto de Favaloro en Jacinto Aráuz fue revolucionario para la medicina local. Junto a su hermano Juan José, quien también era médico y se unió a él más adelante, emprendieron una ambiciosa tarea de modernización del centro asistencial de la localidad. Lo que alguna vez fue una antigua casona se transformó en una clínica equipada con veintitrés camas y una sala de cirugía.

Pero su labor no se limitó a mejorar las instalaciones físicas. Favaloro también se enfocó en educar a la comunidad sobre la importancia del cuidado de la salud y la prevención de enfermedades. Su dedicación tuvo un impacto significativo en la reducción de la desnutrición, las infecciones en los partos y la mortalidad infantil en la región.

Además, René Favaloro estableció un banco de sangre viviente en Jacinto Aráuz, recolectando muestras sanguíneas de los habitantes y clasificándolas para ser utilizadas en casos de emergencia. Esta iniciativa resultó invaluable para brindar atención médica rápida y efectiva en situaciones críticas.

"Quizás, el mayor elogio que alguna vez se me ha hecho fue en una reunión mundial muy importante de cardiología, donde uno de los cardiólogos más importantes del mundo, cuando me presentó dijo, 'yo no voy a decir nada más que esto. Ustedes creen que están en presencia de un cardiólogo, de un cirujano cardiovascular. Ustedes están en presencia de un médico rural'"diría Favaloro unos años más tarde.

Impulsado por su inquebrantable compromiso con la profesión médica y su deseo de perfeccionarse, René Favaloro tomó un importante rumbo en su carrera al viajar a los Estados Unidos en 1962. Recomendado por el profesor José María Mainetti, emprendió su viaje hacia la Cleveland Clinic, ubicada en Ohio. Allí, comenzó como residente y más tarde se convirtió en miembro del Departamento de Cirugía Torácica.

El 9 de mayo de 1967, Favaloro realizó una histórica intervención que revolucionaría la cardiología a nivel mundial. Mediante la innovadora técnica de bypass, operó exitosamente a una mujer de 51 años. Esta célebre cirugía permitió salvar a millones de personas con problemas coronarios y contribuyó de manera significativa a mejorar la calidad de vida de los pacientes afectados.

A pesar del éxito y reconocimiento que recibió en Estados Unidos, en 1971 tomó una decisión trascendental: regresar a Argentina para continuar con su profesión en su país de origen. Para él, enseñar y trabajar en su tierra natal era la mejor forma de ejercer el patriotismo y devolver a su comunidad todo lo que había aprendido y logrado en su trayectoria médica.

En el año 1975, René Favaloro hizo realidad su anhelado sueño al fundar la Fundación Favaloro. Esta institución sería el punto de partida de una serie de logros destacados en el campo de la medicina. En 1992, materializó otro de sus grandes proyectos al inaugurar el Instituto de Cardiología y Cirugía Cardiovascular, un centro de excelencia que se convertiría en un referente en el ámbito médico. Seis años más tarde, en 1998, dio un paso aún más significativo: creó la Universidad Favaloro.

El doctor Favaloro publicó Recuerdos de un médico rural (1980)De La Pampa a los Estados Unidos (1993) y Don Pedro y la Educación(1994) y más de trescientos papers de su especialidad.

Apasionado por la historia, escribió dos libros de investigación y divulgación sobre el general San Martín. Foto: gentileza.

Luego de casi tres décadas de dedicación a su país, el anhelado sueño de René Favaloro comenzó a resquebrajarse. A pesar de los logros alcanzados por la Fundación, la situación financiera se tornó crítica. El éxito de la institución chocaba con los desalentadores balances negativos.

Consciente de la grave situación, Favaloro ordenó una auditoría interna que arrojó resultados desgarradores: el financiamiento de la Fundación estaba en una situación terminal. Las deudas ascendían a 40 millones de dólares y se enfrentaban a una deuda incobrable de casi 20 millones de dólares.

Favaloro se negaba a dejar desprotegidos a los afiliados que dependían de la cobertura de la Fundación, pero la viabilidad de la institución estaba en entredicho. Pese a sus esfuerzos por obtener ayuda de las autoridades y que se le pagaran las deudas del Estado, sus súplicas quedaron sin respuesta. "Me he transformado en un mendigo. Estoy pasando uno de los momentos más difíciles de mi vida", expresó en una angustiante carta dirigida a José Claudio Escribano el 22 de junio de 2000.

El viernes 28 de julio, agobiado por la situación que amenazaba la continuidad de la institución y ya había cobrado varios puestos de trabajo, René Favaloro compartió su dolor con su secretaria Graciela Cordero.

Sabiendo que muchos colaboradores queridos ya habían sido despedidos y tenían familias a su cargo, tomó una decisión que rompería el corazón de muchos. En medio de una profunda depresión, el 29 de julio, puso fin a su vida disparándose en el pecho. (ANB)

 

 
Te puede interesar