Crisis habitacional
La falta de alquileres también afecta a los profesionales de la salud
Con sus grandes extensiones de bosques nativos, sus innumerables espejos de aguas transparentes, de colores verdes y azules, la presencia de una amplia variedad de fauna silvestre que habita en territorio del Parque Nacional Nahuel Huapi, fábricas de chocolates por doquier y una diversidad en gastronomía, Bariloche es una ciudad que enamora.
En los últimos años, la ciudad se transformó en un polo de atracción para muchas personas que buscan oportunidades laborales, crecimiento profesional y/o una mejor calidad de vida, donde se puede, todavía, respirar aire puro.
Esto, sumado a la constante afluencia turística que se vislumbra tanto en la temporada de invierno como en la de verano; la llegada de los estudiantes de diferentes puntos del país con la vuelta a la presencialidad en las universidades; la insuficiente inversión estatal en materia de infraestructura y el propio crecimiento de la población produjeron el incremento de la demanda habitacional en un mercado ya de por sí acotado.
Ante esta situación, muchas personas coinciden en que nunca costó tanto conseguir alquiler en la ciudad, además de los valores exorbitantes y la cantidad de requisitos que exigen al momento de ingresar a una vivienda.
Lo que sucede es que propietarios e inmobiliarias que tienen viviendas para alquiler permanente las destinan para el turismo y, en la época de temporada, la oferta es prácticamente nula.
La desesperación por parte de quienes necesitan una vivienda de forma permanente llega a todos los estratos y rincones de la sociedad. Por lo tanto, los profesionales de la salud no están exentos de esta problemática.
En diálogo con ANB, Víctor Parodi, médico a cargo del Hospital Zonal de Bariloche afirmó que hoy por hoy Bariloche posee el hospital más grande de Río Negro, por lo que no sólo llegan a recibir atención médica personas que residen en la ciudad andina sino de todas partes de la provincia. “Bariloche creció mucho en el último tiempo y la crisis habitacional es un evento universal que afecta a quienes estamos en Bariloche y a quienes quieren venir”.
“El Estado tiene una estructura de prestadores de servicios esenciales para cubrir la guardia y la presencia de diferentes profesionales que se deben ir ampliando en base a la necesidad de las personas. Sin embargo, muchos servicios no han ido al ritmo de ese crecimiento poblacional”, aseguró Parodi.
En lo que respecta al universo de profesionales y no profesionales de la salud hay diferentes factores que se ponen en juego a la hora de optar por ejercer en el sistema de salud público. “Lo salarial y lo habitacional van de la mano. Alguien que viene de afuera necesita un lugar donde vivir, pero se encuentra que el salario que percibe prestando servicio en el Estado representa más del 60% de lo que cuesta un alquiler hoy en día, por lo que esa persona decide ir a trabajar al sistema privado, donde percibe un salario mucho mayor y la cantidad de horas de trabajo es menor porque no están obligados a hacer guardias”, informó.
Hoy por hoy, uno de los problemas que tiene el hospital es la falta de un neurólogo o una neuróloga infantil. “Tenemos un neurólogo que hace teleconsultas, es decir, desde acá nosotros le realizamos determinadas preguntas en relación a alguna situación particular y nos orienta por dónde debemos ir. Es la única forma que tenemos para dar respuestas acá en la ciudad”, expresó el médico.
La falta de profesionales en el hospital también genera una saturación en quienes trabajan en los centros de salud. “En las guardias de emergencia central hay un pequeño porcentaje de médicos que son propios del hospital y el resto viene desde los diferentes centros de salud. Pero esa persona que trabajó 48 horas seguidas, no concurre a trabajar al centro de salud al día siguiente porque necesita descansar y eso genera complicaciones en la atención de ese día”, aseguró el médico.
A los fines de que esta situación se modifique, “uno espera el tiempo en los cuales se entregue el edificio del nuevo hospital. Una vez finalizado, viene la etapa de disponer del equipamiento necesario, que va desde una cama hasta el funcionamiento de las terapias neonatales, los quirófanos y, en paralelo, ver sobre el personal profesional y no profesional que se necesita para cubrir toda esa demanda”, afirmó Parodi.
Pero, ¿de qué sirve generar más puestos de trabajo, en una ciudad ya de por sí colapsada, si la gente no tiene dónde vivir? (ANB)