Juicio por jurados
Qué dijo la médica psiquiatra que entrevistó a Alves Ferreira
Por Claudia Olate
Amanda Alves Ferreira tenía una relación de amor-odio con Eduarda, e incluso, luego del crimen, se preguntó si había asesinado a su amiga o a su enemiga. Sentía temor y por momentos, presentaba una personalidad paranoide. Todo esto se desprende del informe que realizó la médica psiquiatra Verónica Martínez a pocas semanas del hecho y este jueves, declaró como testigo del juicio.
Ante la atenta mirada de las 16 personas que conforman el jurado popular, Martínez relató cómo fueron las entrevistas que le realizó a Alves Ferreira, el 7 y 9 de marzo de 2022, a tres semanas del hecho que se caratula como femicidio debido a que, al momento de matar a Eduarda, Alves Ferreira fue reconocido como Fernando.
Martínez explicó que, al momento de las entrevistas, Alves Ferreira se presentó a sí mismo como Fernando por lo que no vislumbró algún sesgo de cambio de identidad de género en aquel momento, pese a que la defensa insiste que se autopercibe como mujer desde muchos años atrás.
“Hubo muchas contradicciones en el relato de Alves Ferreira. Esencialmente en lo vinculado con sus principales relaciones sobre las que fue rondando la conversación que tuvimos: la relación con su marido y con Eduarda”, recordó la psiquiatra.
La psiquiatra Verónica Martínez entrevistó a Alves Ferreira en dos oportunidades. Foto: Marcelo Martínez.
Según el informe realizado por la profesional, Alves Ferreira describió su relación con Marcelo Ramírez, quien fuera su marido hasta su fallecimiento, como “perfecta”. Aparentemente, se conocieron en 2018 y decidieron casarse. Fue Amanda quien planteó el tener hijos, ya que era su deseo más profundo, y Ramírez accedió.
En este momento es cuando Eduarda entra en escena, ya que la contactaron para que viajara a Argentina y les subrogara el vientre para poder ser padres, lo que se concretó y adoptaron a los mellizos que la víctima tuvo en Bariloche.
Pero a pesar de esto, el relato de Alves Ferreira cambió cuando se refirió a la muerte de su esposo, momento en el que no exhibió ninguna emoción ni connotación afectiva, según indicó la psiquiatra. “Dijo que (su marido) era un abusador, que se sentía que había sido abusado y violentado por su esposo”, indicó Martínez y al ser consultada sobre los motivos por los cuales se sentía víctima de violencia, habló de la cuestión económica. “Todas las cuentas eran manejadas por su esposo y no por él, siempre tenía que recurrir a él para tener dinero”, señaló.
“De la relación con Eduarda, surge una relación de amor-odio. La describe como una mejor amiga, la persona que se ofrece a darle lo que más deseaba en la vida: hijos. Había una relación amorosa de amistad y de repente estaban en una posición de enemigos, porque ella alimentaba a los bebés, porque ella estaba perseguida, decía que la iban a matar”, explicó Martínez.
Alves Ferreira asesinó a Eduarda Santos de 9 disparos en Circuito Chico. Foto: Marcelo Martínez.
Acorde a lo que pudo recabar tras las entrevistas, esta dualidad en los sentimientos que tenía Alves Ferreira hacia Eduarda, habría generado en la mente de la imputada “una vivencia de confusión”. Martínez relató que Amanda podría haberse preguntado “’¿Qué quiere de mí? ¿Quiere asustarme para que le dé dinero?”.
Alves Ferreira sostuvo, durante su encuentro con la psiquiatra, que previo al 16 de febrero, cuando asesinó a Eduarda de 9 disparos, habría desaparecido una importante suma de dinero de su vivienda. “Mencionó algo como 3 millones de pesos”, recordó Martínez.
¿Cómo era la situación psíquica de Alves Ferreira después del hecho?
Martínez relató que no encontró alteraciones de las funciones psíquicas en los encuentros con Alves Ferreira, sino que, por el contrario, era alguien ubicado en tiempo y espacio, orientado y correcto, con un alto nivel de lucidez.
De todas maneras, sí aparecieron “cuestiones significativas” en el tipo de pensamiento. Con esto, la psiquiatra se refirió a que “las ideas eran de carácter paranoide. Es alguien que tiene desconfianza, que tiene suspicacia, que carece de posibilidades de armar buenas relaciones porque está todo el tiempo escaneando su entorno a ver si puede recibir algún tipo de ataque o si alguien le va a hacer algo”.
Martínez aclaró que esto no quiere decir que “esté loco, si no que tiene ciertas características acentuadas, eso nos posiciona de determinada manera en los vínculos. Tiene una dificultad en confiar en otro”.
El relato que Alves Ferreira hizo cuando fue entrevistado para la pericia psiquiátrica fue “fundamentalmente centrado en sí mismo, egocéntrico”, señaló la mujer y añadió que tenía “un autoconcepto elevado, una autoestima elevada, una valoración de que él podía con todo”.
El fiscal Martín Lozada insiste en que fue un femicidio porque al momento del hecho Amanda era reconocido como Fernando.
Al ser consultada por el fiscal Martín Lozada sobre cómo vivía las relaciones con las personas que lo rodeaban, sostuvo que “había una vivencia utilitaria del otro. Conoce a Marcelo y le da el sí para tener hijos y se casa. Se vincula con Eduarda y encuentra en ella, la persona que le va a dar los hijos que desea. Esto es utilizar a las personas como un medio para obtener un fin”.
Martínez descartó también en su informe, que, al momento del hecho, haya podido haber involucradas cuestiones de impulsividad o “problemas con los frenos inhibitorios que regulan la conducta”.
Al momento del crimen, Alves Ferreira tenía “un arma que solo puede cargar 6 proyectiles, pero hablamos de 9 orificios (en el cuerpo de Eduarda). En algún momento hubo que tener la suficiente lucidez para recargar el arma”, consideró.
Sobre esto, añadió que “en una zona oscura, asestar 9 disparos sobre el cuerpo de Eduarda… ¡cuánta aptitud para disparar! Cualquiera de nosotros, en un bosque en plena oscuridad, con alguien que se está moviendo, ¿cuántos disparos podríamos acertar?”.
En cuanto a los momentos pre, durante y post crimen, Martínez señaló que “en el antes, está la desaparición de dinero, el pedido de Eduarda de un seguro de vida, un arma que está en el auto”, al momento del hecho, la decisión de disparar 9 veces contra la víctima y en el post, Alves Ferreira regresa a su vehículo, descarta el arma y retorna a su casa, manifestando su inquietud por el no regreso de Eduarda.
Para la psiquiatra, Alves Ferreira planificó el hecho. Foto: Marcelo Martínez.
“¿Estaba cursando un trastorno mental cuando hizo todo este derrotero? Mi conclusión es que no”, sostuvo contundente la psiquiatra.
El análisis y la conclusión de la profesional, entre si hubo un acto planificado o fue producto de un arrebato emocional, es que "estamos muchísimo más cerca de una planificación, que puede ser precaria, pero una planificación no quiere decir un plan perfecto", señaló.
Los abogados defensores Mónica Goye y Nelson Vigueras, consultaron a la psiquiatra sobre posibles indicios sobre su cambio de identidad de género, el sentirse identificada como mujer y solicitar que se la llame Amanda, aunque la psiquiatra volvió a remarcar que no había ocurrido ni había vislumbrado algo por el estilo.
El juicio continuará con la declaración de los testigos restantes. Las partes presentaron alrededor de 50 personas para declarar durante las audiencias que se extenderán, por lo menos, hasta este viernes, cuando el jurado popular dé su veredicto. (ANB)