Investigación
Para la Fiscalía, Arabales no quiso ocasionar la muerte del efectivo policial
Tras cuatro meses de investigación, el Ministerio Público Fiscal pidió reformular los cargos contra Darío Arabales, el joven imputado por la muerte de un efectivo policial a la salida de un boliche.
El hecho ocurrió el 4 de diciembre, a la salida del local nocturno After 7, donde coincidieron Leo Román Álvarez y Darío Arabales y tuvieron un altercado en el interior del lugar, por lo que el personal de seguridad los retiró y la discusión continuó afuera, donde el grupo de amigos que acompañaba a Arabales, intentó separarlos y evitar que la situación pase a mayores.
Álvarez se retiró y los amigos de Arabales intentaron llevarlo en la dirección opuesta, pero en determinado momento, se escapó y corrió hacia la víctima a quien tomó desprevenida y le asestó un puñetazo en el lado izquierdo de la cara.
Leo Román Álvarez, el efectivo policial, permaneció nueve días internado en grave estado y finalmente, falleció producto de las lesiones causadas por el golpe. Esto cambió la situación del joven acusado, quien fue imputado por homicidio simple a mediados de diciembre.
Este jueves por la mañana, en una nueva audiencia, el fiscal Gerardo Miranda solicitó reformular cargos contra el joven luego de haber analizado la prueba y considerar que no tuvo intenciones de darle muerte. Por esto, solicitó acusarlo por homicidio preterintencional.
“El quid de la cuestión es poder establecer si un puñetazo, en ese contexto, es o no un medio racional para producir la muerte. Está claro que lo quería lesionar, pero difiere del ánimo de matar”, sostuvo el fiscal y agregó que eso “nos convence absolutamente” de la necesidad de reformular los cargos.
Matías Aciar, abogado de la querella, en representación a la familia sostuvo que “encontramos una postura diferente a la acusación de la Fiscalía” y si bien adhirieron de manera parcial con la teoría del Ministerio Público Fiscal, “entendemos que luego de ese golpe se produjo un abandono total de persona, si bien es cierto que fue a los metros del pub”, por lo que consideraron necesario imputarlo por “lesiones graves en concurso real con abandono de persona”.
Para el fiscal no hay pruebas ni hechos que puedan llevarlo a acusar a Arabales por abandono de persona, e incluso, consideró que en caso de ser enjuiciado por este delito, podría ser absuelto al comprobarse que no existió tal abandono.
Tras un cuarto intermedio, el juez Juan Pablo Laurence, tuvo por reformulados los cargos como solicitó el fiscal, "en función del hecho" que relató y con las pruebas que indicó que contaba.
El juez remarcó que "el puñetazo no es el medio idóneo para causar la muerte" y agregó que no se utilizaron armas, cuestiones tenidas en cuenta a la hora de reformular los cargos. Además, sostuvo que para la calificación de abandono de persona, tampoco están dadas las condiciones. (ANB)