Preocupante
Violencia de género: una problemática que no tiene fin
Por Miguelina Missotti
Hace décadas y décadas, las mujeres vienen denunciando las violencias machistas que sufrimos en nuestra vida cotidiana, violencias que van desde un silbido en la calle por algún extraño hasta la muerte.
De un tiempo a esta parte, con la construcción de las bases del movimiento feminista, esas denuncias que por mucho tiempo se realizaron de forma silenciosa, hoy son expresadas y visibilizadas en toda la sociedad.
En este contexto de lucha, el 3 de junio de 2015, nace el colectivo Ni Una Menos, ante el hartazgo de estas violencias y diciendo que es inaceptable seguir contando mujeres asesinadas por el sólo hecho de ser mujer o cuerpos disidentes.
Este colectivo no sólo sale a las calles todos los 3 de junio, los 8 de marzo y los 25 de noviembre. Sino que también se consolidó de tal manera que en muchos lugares del territorio nacional existen grupas que realizan acompañamientos a mujeres y disidentes que atraviesan situaciones de violencia.
“Hay un antes y un después desde la primera marcha de Ni Una Menos, no me cabe la menor duda. Marcó un momento de visibilización muy grande que se trasladó al mundo”, relató Leticia Campodónico, integrante del colectivo Ni Una Menos Bariloche.
Durante el 2022, el Colectivo de Bariloche recibió 15 consultas a través de sus redes sociales, “y también se comunican a mi número personal que ya circula como referente de consultas”, contó Leticia. “Todo el tiempo que dedicamos a hacer este trabajo es voluntario”.
Basta de femicidios. Foto: Marcelo Martínez
Acompañar-se
Los acompañamientos consisten en evaluar la situación por la que está pasando la persona que se comunica con nosotras y, de ahí articular con las diferentes instituciones con las que trabajamos. “Con el correr del tiempo fuimos afianzando la articulación y conociendo cada dispositivo e instituciones que hay disponibles para trabajar este tipo de situaciones”, afirmó la referente.
Si la persona que se comunica no tiene un círculo cercano que pueda acompañarla en este proceso, nosotras lo hacemos personalmente, ya sea que tenga que ir a la comisaría a realizar la denuncia, al juzgado o a hacer llamadas telefónicas a las distintas instituciones.
“Este 2022, hice alrededor de 25 acompañamientos, más unos tres que estoy acompañando actualmente hace ya más de un año, que van estabilizándose y resolviendo cosas pero que en el transcurso aparecen otras que también necesitan ser resueltas y continuamos con la articulación”.
“Si el acompañamiento ya está iniciado o tiene situaciones muy puntales que nos exceden, derivamos a las personas al Centro de Acceso a la Justicia (CAJ), al Programa Acercar Derechos (PAD) y a las Agencias Territoriales de Acceso a la Justicia (ATAJO) pero siempre acompañamos desde este otro lugar, estamos disponibles para cualquier consulta que necesiten hacernos para continuar con los trámites”, cuenta Leticia.
La Ley Micaela
El 8 de abril de 2017, el cuerpo de Micaela García, una joven de 21 años fue encontrado en un camino rural en las afueras de Gualeguay, Entre Río. Había sido violada y estrangulada por Sebastián Wagner a la salida de un boliche.
Fue entonces que, el 10 de enero de 2019, se promulgó la Ley 27.499 que lleva su nombre que establece la capacitación obligatoria en género y violencia para todas las personas que se desempeñan en la función pública, en los Poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial de La Nación.
"Vivas nos queremos". Foto: Macelo Martínez.
“Tres de los acompañamientos que llevamos adelante fueron en articulación con la justicia, defensores y defensoras que interactúan con las instituciones, pero no porque son innovadores sino porque hay existe la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW) que dice que la justicia debe trabajar con organizaciones sociales y movimientos. Eso es un excelente síntoma, porque no solo leyeron el contenido de la ley sino que, además, lo hicieron carne, lo aplicaron y el resultado está siendo muy bueno”, firma Campodónico.
Más allá de la existencia de esta ley, se sabe que las estadísticas de femicidio no bajan. “Desde que estoy militando en estos espacios siento que hay un cambio, pero no creo que haya disminuido la violencia. Tampoco creo haya subido, lo que sí hay es visibilización”, sostiene
El objetivo de este colectivo es hacer que las instituciones funcionen, el Estado es responsable, se les pagan sueldos para que cumplan con sus obligaciones atendiendo a lo que sucede y hacer que funcione.
"Porque las organizaciones sociales somos todas voluntarias y acompañamos con nuestras propias vidas en todo momento. Hacemos lo mejor que podemos, que lo que pdemos no es poco y encima lo hacemos con nuestras vidas a cuesta, nuestro trabajo, nuestras familas, la falta de sueño, atendiendo a nuestros hijos".
"Quienes dedicimos participar de estas cosas somos mujeres que pasamos por lo mismo y que nos potenciamos, perdimos el miedo y entonces podemos acompañar a esa otra persona porque ya sabemos cuál es el camino".
"Cuando una persona comienza este recorrido transita por la ruta del terror. el maltrato, el manoseo, la exposición constante. No sólo es necesario agilizar las denuncias y que las medidas salgan sino también la amabilidad, la empatía con esa subjetividad que se sienta ahí a denunciar, a expresarse", relata Leticia.
Yo te creo
Hace 13 años, el 17 de mayo de 2009, durante la gira de la famosa serie de Patito Feo la actriz Thelma Fardín con 16 años fue víctima de una violación en manos de Juan Darthés, compañero de trabajo de 45 años de edad. Un actor reconocido en todo el continente latinoamericano por su gran éxito en las telenovelas. Thelma tenía la edad de sus hijos cuando Darthés la tomó por la fuerza, en esa habitación en un hotel de Nicaragua lejos de su familia.
Cuando Thelma se enteró que una chica fue abusada por el mismo hombre que había abusado de ella 10 años antes decidió hacer un video contando su historia porque era necesario que Darthés pagara de alguna manera lo que había hecho.
El acto de poder contar las situaciones que se viven hace un efecto dominó en muchas personas que tal vez viven lo mismo y no animan a hablar. Ahí fue que nació el lema “yo te creo”.
La Ley Micaela permite articular con instituciones. Foto: Marcelo Martínez.
“El caso de Fardín marca un antes y un después en la cuestión de la violencia de género que vino a poner sobre la mesa esa otra violencia, el abuso infantil que está reglamentado en la ley como delito penal hace muchísimos años y, sin embargo, eran muy pocas las causas que se conocían. Es un camino largo el tema del abuso porque esto dio la posibilidad de que muchos, ahora transitando la adultez, pudieran hablar”, contó Leticia.
“Falta, sí. Es un gran trabajo. Va cambiando, también. Soy de la mirada positiva, ¿de dónde veníamos? y la verdad es que siempre hay conquistas", afirma la referente.
Es necesario que se reconozcan las inequidades y violencias contidianas como acciones que agravian las biografías y cercernan la vida en libertad. Poder decir sí o poder decir no es un derecho individual que nos corresponde a cada ser humano. Poder decir VIVAS Y LIBRES NOS QUEREMOS es apostar a transformas las bases de la desigualdad.
"Acompañar es el ejercicio más transformador y conmovedor", concluyó Leticia.
Contactos
Si estás pasando por alguna situación de violencia podes comunicarte:
- Línea gratuita 144, de asistencia a la víctima.
- Ni Una Menos Furilofche, tanto en Facebook como en Instagram
- Teléfono 2944 51-9651 de Centros de Acceso a la Justicia.
-Teléfono 2944 78-3102 ATAJO Bariloche
-Teléfono 11 7136-1037 PAD Río Negro. (ANB)