Por una obra
La escuela de Traful está clausurada y no hay certezas sobre el retorno a clases
Mientras la mayoría de niños, niñas y adolescentes de la región ya comenzón la segunda semana del ciclo lectivo 2022, en Villa Traful todo es incertidumbre. La escuela de la localidad neuquina ubicada a unos 100 kilómetros de Bariloche, se encuentra en medio de una obra de ampliación y por esto, no se pueden dictar clases en su interior.
En el edificio en cuestión funciona la Escuela N° 111, que funciona en turno mañana y a la que asisten 100 estudiantes de los niveles inicial y primario; y el CPEM 91 que funciona en turno tarde y asisten 60 estudiantes
Los padres y estudiantes comenzaron días atrás con presentación de notas y pedidos de informes sobre la situación que mantiene preocupada a la comunidad educativa ya que no hay certezas sobre lo que pueda ocurrir con este año escolar.
Según relató Ismael, uno de los padres cuyos hijos concurren al establecimiento, en septiembre se anunció la ampliación del sector donde funciona jardín de infantes. En ese entonces, el Consejo Provincial de Educación (CPE) informó que se haría un vallado dividiendo el sector en obra del sector de las aulas que están separados por un espacio de unos 10 metros.
La obra finalmente inició a fines de enero, a pocas semanas del inicio del ciclo lectivo que se esperaba con ansias debido a que los últimos dos años fueron modificados totalmente por la pandemia y los protocolos.
A la escuela asisten unos 160 estudiantes de distintos niveles. Foto: gentileza.
“Luego de lo que ocurrió en Aguada San Roque, desde el Consejo finalmente dijeron que no se permitía que haya clases en el lugar donde está la obra, por eso la escuela quedaría clausurada por 180 días, tiempo estimado para terminar la ampliación”, indicó Ismael.
Acorde a lo informado por el Consejo Provincial de Educación de Nequén, en caso de que no se pueda reubicar a la comunidad educativa en otro edificio, se realizan tareas educativas con la modalidad virtual y si no hay acceso a internet en la localidad, se trabajará con cuadernillos impresos.
Ante este escenario, los padres y estudiantes se manifestaron en contra ya que la localidad solo tiene servicio de internet satelital, cuyo costo es muy alto para algunas familias y la calidad no garantiza que se pueda estudiar con fluidez.
La situación parece repetirse año tras año desde que comenzó la pandemia, cuando muchos estudiantes incluso, abandonaron sus estudios u optaron por otra modalidad debido a las dificultades que genera la virtualidad para personas que viven alejadas de la ciudad.
Tanto padres como estudiantes solicitaron a la Comisión de Fomento incluso, la colaboración con espacios donde poder tener clases. Las opciones con las que cuentan actualmente son, el Salón de Usos Múltiples y una oficina de Punto Digital. En ninguno, podrían tener clases de manera simultánea todos los niveles y ni siquiera, todos los cursos de un mismo nivel.
De todas maneras, al ser la única opción de edificios alternativos, lo plantearon al Consejo de Educación pero todavía no tienen respuestas. “Son espacios que hay que readecuar, tiene que firmarse un convenio previo además y también tienen que pasar una inspección de Seguridad e Higiene. Para todo eso, todavía no hay ni respuestas cuando ya en otros lugares, las clases empezaron”, remarcó Ismael.
Al no tener respuestas ni certezas sobre lo que podrá ocurrir en este año lectivo, los propios estudiantes junto a los padres y madres, se organizaron para una convocatoria abierta a toda la comunidad este miércoles a las 15 frente a la escuela. “Son los propios chicos y chicas quienes están moviendo todo esto porque quieren volver a estudiar, quieren volver a tener su espacio y comenzar las clases”, finalizó el hombre. (ANB)