La ciudad cumple 119 años en pandemia y con medidas restrictivas
Por segundo año consecutivo, el aniversario de Bariloche quedó inmerso en la pandemia y las medidas restrictivas para frenar el aumento de casos de Covid-19. La ciudad este año cumple 119 años y aunque no habrá eventos abiertos al público, numerosas son las instituciones que lo celebran y recuerdan la fecha.
Durante años, cada 3 de mayo se vivía con clima de fiesta en la ciudad. Desfiles, bailes folklóricos en el Centro Cívico, guisos montañeses gigantes con miles de porciones para repartir entre todos los presentes, pero la pandemia también modificó las celebraciones.
A pesar de haber vivido una temporada de verano con turistas y medidas sanitarias muy flexibilizadas, lo mismo que ocurrió durante Semana Santa, las últimas medidas implementadas el 29 de abril hicieron imposible pensar en otro tipo de celebración.
El Concejo Deliberante, encargado desde hace años de la entrega de reconocimientos a Antiguos Pobladores de la ciudad, en este 119º aniversario lo hará de manera virtual, con la transmisión del acto en el que se reconocerá a 17 personas.
Un poco de historia
La ciudad fue creada el 3 de mayo de 1902, aunque Carlos Widerhold había instalado el primer comercio en 1895, un almacén de ramos generales, como solía haber en aquella época. Fue entonces, un decreto presidencial el que oficializó la fundación del asentamiento que lleva el nombre en homenaje a Wiederhold y por una deformación del termino Vuriloche.
Panorama del almacén de ramos generales de la sociedad Hube & Achelis, anteriormente "La Alemana" de Carlos Wiederhold. (Foto: Facebook Archivo Visual Patagónico)
En 1912 llega el primer arribo en avión a Bariloche desde San Isidro, tras un día de viaje con escalas en Bahía Blanca, Río Colorado y Cipolleti. Fue en 1913 cuando se terminó de construir el primer camino de vehículos, lo que facilitó la llegada de los primeros turistas, visitantes que ansiaban conocer la “Suiza argentina”.
En 1934 llegó el primer ferrocarril y trajo aparejados nuevos avances para la zona, que hasta el momento mantenía su vida casi de una colonia agrícola de pioneros.
En esta misma época los deportes invernales comenzaron a tener importante como actividad recreativa vecinal. La primera competencia de esquí tuvo lugar en el Cerro Otto que terminó con un baile social en el Hotel Suizo en el que se eligió a la Reina de la Nieve, evento que marcaría la identidad de Bariloche durante largos años con la Fiesta y la elección de la soberana.
(Foto: Facebook Archivo Visual Patagónico)
La década del ’30 fue también testigo de las grandes obras que caracterizan a la ciudad, debido al impulso de Exequiel Bustillo y de la mano de la creación del Parque Nacional Nahuel Huapi: el Centro Cívico, la iglesia Catedral, la Costanera, el hotel Llao Llao… obras que 80 años después, se convirtieron en postales de una ciudad que vive del turismo.
Desde 1948 hasta 1952, se desarrolló en la isla Huemul del Lago Nahuel Huapi el llamado Proyecto Huemul que según el físico alemán Ronald Richter podría controlar la reacción de fusión nuclear. Esto originó especulaciones y distintas historias que perduran hasta el día de hoy.
En mayo de 1960, la ciudad se vio afectada por el terremoto de Valdivia que repercutió con un movimiento sísmico aquí, aunque los mayores efectos fueron producidos por una gigantesca ola que se generó en el lago Nahuel Huapi y que impactó contra la costa frente al Centro Cívico. Dos personas que se encontraban en el embarcadero murieron, y el embarcadero de madera resultó muy dañado. En los días subsiguientes cayó sobre la ciudad ceniza producto de la erupción desencadenada en el volcán Puyehue.
Restos del muelle de Bariloche después del Lagomoto (Foto: Archivo Visual Patagónico)
En 1964 la empresa del ingeniero Vicente Robles se instaló en Bariloche para concluir el trayecto Collón Cura-Paso Chacabuco, ruta de tránsito Neuquén- Bariloche y luego pavimentar un primer tramo de la ex ruta provincial 258 (ex ruta 40) hacia El Bolsón.
El auge del turismo hizo que durante las décadas del 60 y 70 la ciudad tuviera un gran crecimiento demográfico, lo que trajo consigo también un importante desarrollo de la gastronomía, la construcción y otros rubros necesarios para la explosión económica que vivía Bariloche.
La misma empresa Robles obtuvo en 1976, la concesión durante 25 años para explotar los medios de elevación del cerro Catedral. Ese mismo año, a partir del grupo de "investigación aplicada" del Centro Atómico Bariloche, se crea la empresa INVAP, dedicada al desarrollo de proyectos de base tecnológica como reactores nucleares, satélites espaciales y radares entre otros.
Durante varios años, la ciudad sufrió también las consecuencias del último Golpe de Estado del país.
La década del 80 fue recordada por todos por la gran nevada que cayó, la más grande de la historia que todos recuerdan. Las rutas cortadas y más de 1 metro y medio de nieve acumulada, hicieron que la ciudad quedara aislada durante varios días.
En 1994, Erich Priebke, un criminal de guerra nazi, fue detenido en la ciudad, en la cual vivía desde el final de la Segunda Guerra Mundial. En 1995 la Quinta Cumbre Iberoamericana reunía en Bariloche a jefes de Estado y Presidentes de 21 países.
Bariloche y localidades aledañas, en 1996 vivieron un brote de hantavirus que mantuvo en vilo a la población. En ese año, Bariloche tuvo 16 casos, de los cuales 8 pacientes murieron.
En 2011, nuevamente las cenizas del cordón Caulle Puyehue volvían a cubrir Bariloche. A las 16,30 aproximadamente, la ciudad quedó a oscuras, como si fuese plena noche. Durante días, la caída de cenizas no cesó y dejó a la ciudad en una situación caótica. Debido al fracaso de esa temporada turística, se quedaron sin empleo casi 1.300 personas. Fueron muchos los comercios que debieron cerrar sus puertas. Durante el resto de 2011, los hoteles registraron un nivel de ocupación que no superó el 35%.
El 16 de julio de 2017 la ciudad registró a las 4:22 de la madrugada la temperatura mínima más baja de su historia, con una marca absoluta de -25,4 ºC, y una sensación térmica de -29 ºC, récord histórico absoluto.
El hantavirus volvió a ser protagonista de las noticias en Bariloche durante 2018, año en que hubo una gran cantidad de casos en la región, siendo Epuyén la zona más afectada.
Finalmente, Bariloche recibió al 2020 con una temporada de verano de buenas características y cuando se esperaba una buena afluencia turística en Semana Santa, la pandemia nos sorprendió y nos llevó a pasar casi 9 meses sin turismo, aislados y con medidas que fueron variando a lo largo del año.
Ahora, el 119º aniversario vuelve a celebrarse con medidas de restricción, aunque no ya en el aislamiento que vivíamos en mayo del año pasado. (ANB)