Cannabis medicinal: El gobierno legalizó el autocultivo
El gobierno nacional autorizó el autocultivo del cannabis medicinal a través del decreto 883/2020 y la iniciativa fue ampliamente celebrada por las organizaciones que se dedican a fomentar los usos terapéuticos de la planta.
“La diferencia principal con la reglamentación de 2017 es que se habilita el autocultivo medicinal terapéutico”, remarcó en diálogo con ANB la bióloga Gabriela Calzolari de la organización Ciencia Sativa.
La posibilidad de autocultivar las plantas de cannabis brinda y asegura un mayor acceso a los derivados que se utilizan de forma medicinal. El gobierno de Mauricio Macri había reglamentado esta utilización únicamente para las personas que tuvieran epilepsia refractaria, lo que acotaba mucho más su utilizacióm.
“El autocultivo es el cambio más grande de la nueva reglamentación y el más esperado”, enfatizó Calzolari a la vez que agregó que “abre nuevas vías porque las personas que no puedan cultivar de manera propia también podrán hacerlo a través de un familiar o amigo que lo realice por ellos o incluso, a través de las ONG’s que trabajamos con el cultivo”.
El nuevo decreto deroga y reemplaza a la reglamentación dispuesta en 2017 durante el gobierno de Mauricio Macri. (Foto: Marcelo Martínez)
Además, la bióloga remarcó que también el nuevo decreto autoriza que las ONG’s puedan trabajar con las autoridades de aplicación de forma conjunta, es decir, con el Ministerio de Salud, “y esto nos da pie para iniciar distintas acciones: tener cultivos, proveer al Estado, realizar nuevos proyectos de investigación”, enumeró.
“Con el fomento de laboratorios públicos se garantiza además el acceso para toda la población porque con los productos importados o de laboratorios privados, se acotaba para quienes podían pagar los elevados costos de las elaboraciones”, destacó la mujer.
Si bien la nueva reglamentación señala que "el acceso al cannabis y sus derivados deberá ser garantizado por las obras sociales y empresas de medicina prepaga o por el Estado para quienes no posean cobertura de salud" y que se podrá adquirir en las farmacias con prescripción o receta médica, para Calzolari esto va a demandar un poco más de tiempo ya que “no se cuenta con producción nacional de manera que pueda haber disponibilidad inmediata, pero sí esperamos que suceda en un futuro cercano”.
Además del autocultivo, se autoriza también el cultivo solidario de cannabis. (Foto: Marcelo Martínez)
El decreto indica también que el Estado "brindará colaboración técnica para impulsar la producción pública de cannabis en todas sus variedades y su eventual industrialización para su uso medicinal, terapéutico y de investigación en los laboratorios de producción pública de medicamentos nucleados en la Agencia Nacional de Laboratorios Públicos".
El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) podrán cultivar cannabis y el Instituto Nacional de Semillas (INASE) será el encargado de regular "las condiciones de producción, difusión, manejo y acondicionamiento de los órganos de propagación de esta especie que permitan la trazabilidad de los productos vegetales", establece la medida.
Quienes deseen autocultivar el cannabis para uso medicinal deberán inscribirse en el Registro del Programa de Cannabis (Reprocann) que los habilitará para tal fin, aunque resta establecer cómo y de dónde se obtendrán las semillas y las cantidades de plantas que puedan tener en un marco legal. “Otro de los aspectos muy buenos de la nueva reglamentación es que se quitó del medio al Ministerio de Seguridad, lo que aporta una cuota de confianza y tranquilidad ya que nos corre de la esfera del delito o peligro”, indicó.
Usos del cannabis
“El cannabis es hoy un coadyuvante, un complemento de otros fármacos. No lo podemos comparar con ninguno industrializado por el momento porque tiene un espectro muy amplio de usos y efectos””, explicó Calzolari.
En este sentido manifestó que cada vez son más las personas que recurren a los productos medicinales del cannabis porque si bien pueden producir efectos adversos como cualquiera de los fármacos que se consumen usualmente, son “leves y con efectos nocivos muchísimo más bajos”. Además, “se pueden eliminar rápidamente cambiando o bajando las dosis, al igual que la tolerancia que se pudiera llegar a generar”.
Hasta ahora, el uso medicinal del cannabis estaba reglamentado solo para personas con epilepsia refractaria. (Foto: Marcelo Martínez)
“La planta tiene muchos compuestos, que quedan dentro del preparado que se realice, por ejemplo, en el aceite”, detalló y añadió que “la reglamentación no habla solo de un producto porque para los fines medicinales se pueden hacer y usar cremas, gotas o vaporizar la flor de cannabis”.
Para Calzolari el desafío a futuro es cambiar la legislación en cuanto a la tenencia general de cannabis, ya que solo se legalizó el uso medicinal. “Hoy tenemos sustancias de recreación como el alcohol o el tabaco que están bien vistas y son mucho más adictivas y nocivas para la salud y sin embargo, nadie dice nada si comprás tres vinos y dos cajones de cerveza, pero si alguien fuma un cigarrillo de marihuana, se lo acusa de inmediato”, consideró.
“Por fortuna, hay varios proyectos para cambiar la legislación sobre las políticas de drogas y tenencia de cannabis pero con este nuevo paso que dimos hoy, creemos que estamos más cerca”, finalizó Calzolari. (ANB)