2020-08-26

El plan para repoblar de animales a las zonas afectadas por las nevadas

El crudo invierno significó grandes pérdidas para los productores rurales de la provincia.

Luego de las grandes nevadas que cayeron en la Patagonia y que afectaron notablemente a los pobladores rurales de la Línea Sur y pequeños parajes de la provincia, las pérdidas fueron enormes. Poco a poco, a medida que la nieve comienza a desaparecer, aparecen a la vez, los animales muertos por el temporal. Ante esto, proponen un programa integral para repoblar las zonas afectadas.

El proyecto formal fue presentado por el Frente de Todos basado en planes similares que se implementaron en la provincia en otros contextos. Actualmente, consideran que las pérdidas rondan el 70% lo que causará una grave crisis económica especialmente en las familias con pocos animales que viven de la venta de los mismos.

“Hay casos en los que la mortandad fue del 100% y en otros del 30% aproximadamente. Cada situación es particular, los que tenían a los animales más cerca de las casas pudieron salvar algunos más y no en todas las zonas nevó con la misma intensidad”, indicó a ANB Heber Rosso del Ente de Desarrollo.

Debido a esta misma situación irregular en la provincia, es que hay parajes o familias a las que no pudo llegar ninguna ayuda y aquí la problemática se agrava aún más. “El pasto queda tapado y con las condiciones climáticas, hay poco rebrote para comer”, explicó Rosso.

Ñorquinco, 25 de Mayo y Pilcaniyeu fueron los departamentos más complicados por el temporal. “Hablamos de productores a nivel muy pequeño. Son familias que usualmente llegan con lo justo a fin de año que es cuando venden sus animales pero ahora ya no tienen qué vender”, remarcó.

En el proyecto elaborado por los legisladores del Frente de Todos, requirieron al Ejecutivo provincial “que se realice un amplio diagnóstico y se implemente un Plan de Recuperación y Repoblamiento ganadero integral que contemple los aspectos productivos, la asistencia técnica para el manejo, insumos e infraestructura y las condiciones de hábitat en la que se encuentran las comunidades originarias y las familias”, con un relevamiento previo y consulta a “las autoridades políticas del Pueblo Mapuche”.

Una de las problemáticas que genera este tipo de crisis, similar pero más grave que los estragos de la erupción del volcán Cordón Caulle Puyehue, es el éxodo rural. “Cuando ocurre esto la gente se termina yendo a buscar trabajo a los pueblos o ciudades más cercanas, pero ahora se suma que el contexto general es crítico”, señaló Jéssica Gallardo, parte del Ministerio de Desarrollo Social de Nación.

La pandemia dificultó aún más la crisis rural. “Cuando quedaron tapados de nieve, ni siquiera podía llegar gente con ayuda solidaria como suele ocurrir, todo se dificultó mucho más ya que los caminos no estaban abiertos y a veces ni los equipos de Vialidad lograban llegar”, señaló Rosso.

En este contexto, el gobierno provincial declaró la Emergencia Agropecuaria semanas atrás, pero esto “no trae mayores beneficios para los pequeños productores que representa al 80% de los campos en Río Negro”, sostuvo.

Así, remarcaron la necesidad de elaborar un “plan integral” de repoblamiento e hicieron especial hincapié en que lo más importante es realizar un relevamiento detallado que permita conocer la realidad de cada poblador o pobladora y entregar animales en función de sus capacidades productivas.

“No se trata solo de repartir animales, sino de seguir un criterio lógico a la hora de llevar ayuda, porque de lo contrario no es equitativo en términos de bienestar”, manifestó Gallardo y añadió que es necesario determinar las condiciones en que está la familia o si se trata de poblaciones envejecidas, para conocer cómo podrán mantener a los animales.

En este sentido, el proyecto destaca que “el aporte de animales que se haga a cada unidad productiva tiene que estar relacionado no sólo a las pérdidas sufridas, sino también vinculado a lo que las comunidades originarias y las familias necesitan para subsistir”.

“Si la ganancia de la familia no está acorde”, señalan los legisladores, “las personas que están en condiciones de trabajar se vuelcan a hacerlo de manera asalariada (formal o informalmente) dejando los campos, acentuando la fragilidad demográfica, la masculinización y el envejecimiento de la población rural”.

La problemática exige una respuesta urgente. Son decenas de familias las que no solo atraviesan en total aislamiento la pandemia, sino que también tienen que sobrellevar una de las crisis más graves de las últimas décadas en mortandad de animales. Lamentablemente, “es un sector invisibilizado que no mueve mucho la aguja a nivel político, por eso todo cuesta más”, finalizó Rosso. (ANB)

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