2020-08-18

"El Mundial me ayudó a crecer como nadadora, pero mucho más como persona"

Hace un año, un 19 de agosto, Anna Huusmann le mostraba todo su talento al mundo. El recuerdo de la joven nadadora barilochense sobre la gran experiencia vivida en el Mundial Junior de Hungría 2019.

Desde hace unos días disfruta estar de nuevo en la pileta, quizás su lugar en el mundo, y no deja de esforzarse y trabajar para nuevos objetivos, para nuevos desafíos. Pero esta vez, la invitación de ANB es para llevarla al recuerdo, uno grande, uno inolvidable. Hace un año, el 19 de agosto de 2019, la talentosa nadadora barilochense Anna Huusmann puso a Piletas del Nahuel, Bariloche y Río Negro Negro en un Mundial, el Junior de Budapest, Hungría. Y fue un debut brillante, dejando en claro que tiene todo el potencial para ilusionarse con llegar bien lejos y alcanzar sueños. La selección argentina la disfrutó, el mundo la conoció y para ella fue una experiencia impresionante.

El camino a aguas húngaras tuvo una clave, la cual se armó con dos palabras: esfuerzo y dedicación. En el pasado invierno, Anna y el entrenador Maximiliano Ceballez armaron un campus, una concentración bien lejos de casa, en Santiago del Estero y los frutos no tardaron en llegar. Entrenamientos, gimnasios, más entrenamientos, más gimnasio y protagonismo en el torneo Nacional realizado en esa provincia. En la tarde noche del viernes 14 de junio, Anna, con apenas 14 años, completó los 800 metros libres, el cronómetro de Ceballez se detuvo en 8m53s05 y ese tiempo se convirtió en historia grande, para ellos y para el deporte barilochense. La ascendente nadadora barilochense, que se anotó en esta competencia con un tiempo de 8m59s79/100, "pulverizó" ese registro y su nueva marca le dio la clasificación (con marca A) al soñado Mundial Juvenil de Hungría a realizarse en agosto en el Duna Arena en Budapest.

La alegría se transformó en más esfuerzo contrarreloj y más trabajo para buscar aprovechar esa clasificación. El siguiente paso fue armar todo para ir a Europa y subirse al avión con una valija llena de ilusiones, mente positiva, una gran preparación y dispuesta a disfrutar de la experiencia mundialista luego de un previo paso por España que sirvió de adaptación.

El debut, histórico para ella y el deporte provincial, se dio el 19 de agosto y fue en la prueba de relevos de 4x200 libres. Anna, con 15 años cumplidos (24 de julio de 2004) compartió la competencia con María Alborzen, María Guillermina y Lucía Gauna. El team logró el récord nacional.

"Ese primer día estaba muy nerviosa. Era el debut y se sentía, pero fue en la posta, con el equipo, con otras tres chicas y usé todo para romper el hielo, sacarme un poco los nervios y ver las sensaciones. Ahora, mirando hacia atrás y analizando, puedo decir que el tiempo realizado no fue el mejor, encima largué en primer lugar, pero fue algo muy lindo, increíble. Todo eso me sirvió para lo que vino después", contó Anna luego de sumar un nuevo entrenamiento, el de la mañana en el jornada del martes. 

En ese soñado debut, Huusmann marcó 29s59/100 en sus primeros 50 metros; 31.49 en los segundos; 33.22 en la tercera pasada y 32.83 en la cuarta para sumar 2m07s23/100 y completar sus 200 metros. Argentina registró un tiempo de 8m30s63/100 para ubicarse en el puesto 14 entre 19 equipos y además, logrando romper el récord nacional.

"Para los 800 metros ya estaba más relajada"
En todo debut, en el deporte que sea, los nervios, la ansiedad y otros sensaciones y sentimientos se juntan y juegan su papel. Anna no fue la excepción y en ella ganaron protagonismo, pero al otro día, todo ya fue diferente. El miércoles 20 de agosto tuvo el debut individual y fue espectacular.

"Para los 800 metros ya estaba más relajada. Es que también me había propuesto disfrutar. Estaba ahí, en un Mundial y no siempre se vive algo así. El plan también era disfrutarlo. Eso me ayudó y en especial en los 800 metros libres donde pude tener una buena actuación", recordó la múltiple campeona de citas provinciales, patagónicas y nacionales.

Y vaya que mostró que estaba más cómoda y tranquila. Anna se tiró al agua para ser protagonista de la prueba que la llevó al Mundial. Y su tarea fue magnífica, siguiendo todo lo planificado con su entrenador. Su tiempo fue de 8m48s69/100 para ubicarse 9º entre las 35 nadadoras de las las primeras series y 17º en la general entre 44 participantes. 

Huusmann estuvo perfecta en las 16 pasadas a la pileta. Los primeros 50 metros los completó en 30s90/100 y luego casi que “calcó” las restantes 14 pasadas: 33.05 (100 metros); 33.02 (150 metros); 33.04 (200 metros); 33.64 (250 metros); 33.41 (300 metros); 33.52 (350 metros); 33.27 (400 metros); 33.29 (450 metros); 33.11 (500 metros); 33.50 (550 metros); 33.17 (600 metros); 33.44 (650 metros); 33.26 (700 metros) y 33.51 (750 metros). En los últimos 50 metros volvió a levantar el ritmo y marcó 31.56.

Pero hubo más. Su notable actuación valió bajar otro récord nacional, uno más en Cadetes y que estaba en manos de Delfina Pignatello, triple oro en los Panamericanos de Lima y actual figura nacional. 

"Aprendí mucho y todo ayudó para mejorar en todo sentido"
Anna tuvo otras dos chances para seguir evolucionando en la pileta húngara. Sumó 30 pasadas para finalizar los 1.500 metros libres y con un tiempo de 16m51s44/100 ganar su serie y lograr una marca B para Juegos Olímpicos. Y en los 400 libres marcó 4m23s37/100 para ubicarse 28º entre 59 nadadoras. Un debut impecable.

"Todo lo vivido fue increíble. Aprendí mucho y todo ayudó para mejorar en todo sentido. Fue muy bueno ver como se manejan las grandes potencias, como trabajan. Aproveché al máximo para conocer e incorporar. Pero en especial, el Mundial me ayudó a crecer como nadadora, pero mucho más como persona. Esa experiencia me ayudó a mejorar tiempos, pero también como nadadora, como persona, como atleta y creo que ello es un punto importante. Uno busca formarse como atleta y eso nos marca para toda la vida. Claro que quiero logros y mejorar en mis actuaciones, pero en especial quiero ser una mejor persona", remarcó Anna haciendo un repaso general de todo lo logrado en Hungría, pero también haciendo base en algo que va más allá de lo que marca el cronómetro y dejando en claro que es muy joven, pero que estas experiencias y todo el sacrificio realizado han provocado en ella madurez, claridad conceptual y van forjando su personalidad. 

La talentosa barilochense espera por la confirmación de sus nuevos objetivos deportivos, pero sueña con una segunda chance mundialista. "Sería muy lindo tener otra experiencia mundialista en 2021, pero hay que esperar. El objetivo era Dakar 2022, pero los Juegos Olímpicos de la Juventud se cancelaron y ojalá no suceda lo mismo con el Mundial Junior. Por lo pronto, hay que seguir entrenando fuerte, trabajar mucho y esperar", concluyó Anna quien hace un año le mostró al mundo todo su crecimiento deportivo. (ANB)




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