2020-04-23

Cuarentena y educación pública: La situación escolar en Bariloche

Un panorama actual del trabajo que realizan las escuelas para llegar a los estudiantes de nuestra ciudad.

Por Mariela Méndez* y Gonzalo Contino

El aislamiento social, preventivo y obligatorio dispuesto por el Gobierno nacional por la propagación del COVID-19, nos encontró atravesando diversas realidades a todas las personas en nuestra vida cotidiana. Las rutinas fueron modificadas y nos sumergimos en un contexto de incertidumbre en todos los ámbitos sociales. La escuela también se encontró con un desafío a enfrentar para garantizar el acceso al Derecho a la Educación de los y las niños, niñas y jóvenes de nuestra ciudad.

Las desigualdades se acentuaron a la hora del acceso a plataformas virtuales, poca conexión a internet o nula y la falta de tecnología en el hogar que permitiera continuar con la escuela en casa. Los recursos, el esfuerzo y la capacitación en entornos virtuales de la comunidad educativa, requirió en poco tiempo sacar adelante un sistema que en lo presencial está en revisión constante para mejorar la calidad educativa.

Esto no se dio de la misma manera en todas las instituciones, cada una dentro de su estructura escolar, puede contarnos cómo están desarrollando distintas estrategias para mantener y asegurar la continuidad pedagógica, el vínculo con las familias, estudiantes y docentes. Como el contexto, es una realidad que va cambiando día a día.

Desde comienzos de la cuarentena, el foco estuvo puesto en lo pedagógico y por la coyuntura y emergentes que fueron surgiendo fue indispensable pensar en cómo estaban viviendo las familias y estudiantes sus realidades con respecto a la escuela en casa. En ese sentido, es importante saber cuáles son las prioridades de quienes están a cargo de instituciones y organismos educativos de Bariloche.

Sobre cómo se viven estas ya casi 6 semanas con las escuelas cerradas, el supervisor de nivel secundario Zona Andina II Ricardo Fernández decía a ANB: “Esta situación fue disruptiva y nos puso en situación de virtualidad, al principio llevó bastante desconcierto y de no tener muy en claro hacía dónde íbamos, cómo íbamos y demás; sobre todo porque pasada las semanas se empezaba a visualizar una realidad socio económica de nuestros estudiantes, que si bien no la desconocíamos, estaba potenciada y visibilizada a partir de esta situación de aislamiento”.

Una de las mayores desigualdades que se pudieron identificar tuvieron que ver con la conectividad, fundamental para acceder a las propuestas que se enviaban desde las escuelas. “Al principio hicimos un relevamiento y era importante el porcentaje de estudiantes que no estaban conectados. Algunos porque no tenían recursos tecnológicos, otros porque no tenían servicio de internet. En una población como la que yo tengo de 3500 estudiantes, las escuelas daban la información de que aproximadamente entre 1600 y 1700 no podían conectarse” agregó Fernández.

Además, hizo hincapié en la falta de políticas públicas para llevar la conectividad a todos los hogares. “En los últimos cuatro años hemos tenido un desmantelamiento del sistema que se visibilizó claramente por ejemplo, con la falta del plan de Conectar Igualdad, que implicaba una computadora para cada estudiante o bien si en estos momentos contáramos con la voluntad de las multinacionales referidas a telefonía de liberar los datos móviles e internet, otro sería el trabajo que podríamos estar haciendo”, sostuvo.

Pero el acceso a internet no fue el único obstáculo que se encontraron las escuelas para desarrollar su continuidad pedagógica. Las situaciones sociales, económicas e intrafamiliares también tienen que ver con las posibilidades de que los y las estudiantes puedan desarrollar su educación en casa.

El supervisor de nivel secundario señaló que se encontraron con “muchas familias en estado desesperante, y cuando hablo de desesperante, estoy hablando de lo más básico y necesario que es la comida. Esto de alguna manera, también nos llevó a repensar a lo largo de este trayecto qué estamos haciendo en el aislamiento social, preventivo y obligatorio; dónde dejábamos lo pedagógico, si era necesario dejarlo definitivamente y cómo empezábamos a generar y crear lazos que tuvieran que ver más con lo vincular y el cuidado de la salud integral de nuestros estudiantes”.

A su vez, Fabián Araujo director de la ESRN N°97 del barrio 34 Hectáreas, contó a este medio que “en lo tecnológico hay una brecha impresionante. Desde el teléfono no actualizado que no podía recibir archivos hasta familias con un sólo teléfono que era utilizado por los padres”.

“En el territorio donde estamos la brecha tecnológica es abismal y no podemos saltar de un lado al otro. Estamos hablando del 30% de estudiantes que no tiene accesibilidad y es muy difícil comunicarnos con ellos” agregó Araujo. Al ser consultado por soluciones a corto plazo de esta situación, el directivo señaló que la propuesta del Estado Nacional “Seguimos Educando” es “sumamente interesante; es una respuesta del Estado que termina siendo garante, brindando alguna resolución”.

En los últimos días, el Ministro de Educación de la Nación, Nicolás Trotta se expresó y sostuvo que había que hacer mayor foco en lo vincular y afirmó que “no hay que sobrecargar a los chicos con trabajo escolar”. Sobre esto el director de la ESRN N°97 comentó “Todas las propuestas didácticas mejoran día a día por la revisión de la práctica. Lo importante hoy es pensar cómo ayudamos a organizar a la familia y empezamos a dosificar los tiempos. La actividad tiene que ser sencilla y debe estar signada por la comunicación y el vínculo con los estudiantes. Hay que humanizar las actividades, eso provocará un movimiento dentro de las escuelas”.

Jorgelina Mazzucco es directora de la Escuela Primaria N°324 de Villa Los Coihues contó que “hay de todo en la comunidad, ¿Cuántos son los padres y las madres que pueden ponerse a cocinar, debatir, ayudar con las tareas y a ser empáticos en esta situación? Hay de todo desde la conectividad a la diversidad de las familias”.

“Esta conexión con la escuela a muchas familias le sirve, vamos mejorándola. Estamos poniendo en marcha un plan de Educación Sexual Integral basado en las emociones para que puedan hablar de determinados temas”, agregó Mazzucco. “¿Cómo vamos a trabajar? El mediador tiene que ser la familia. Debe haber un acompañamiento, necesitan un mediador adulto y recae en las familias”.

“La inequidad es consecuencia de las políticas públicas que no se pusieron en marcha. Hoy el emergente es cómo conectarnos con las familias, que esté la escuela funcionando y el compromiso con los conocimientos tecnológicos de los docentes y familias ya que el uso de ciertas herramientas no está instalado en los niños y niñas” añadió la directora de la Escuela N°324.

A la hora de pensar en la educación en tiempos de pandemia, se deben tener en cuenta la diversidad de realidades que recorren el territorio de nuestra ciudad. El acceso a internet es uno de los principales condicionantes al cual se suman las situaciones sociales, económicas y familiares que viven los y las niños, niñas y jóvenes de Bariloche. Desde la Supervisión de Nivel Secundario se informó que se entregó un pedido a la Ministra de Educación provincial Mercedes Jara Tracchia y así, a la gobernadora Arabela Carreras para que interceda con organismos de comunicación para liberar datos móviles. Es evidente que igualar el acceso es clave para lograr un aprendizaje equitativo y también, para democratizar las instituciones.

*Licenciada en Comunicación Social/Docente.

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