PASIÓN Y ESFUERZO
Doce mujeres unieron fuerzas y fabrican leña ecológica
Por Nicolás Malpede
Con gran esfuerzo y dedicación, doce mujeres del Alto de la ciudad fabrican leña ecológica y la comercializan.
Realizan briquetas, un producto 100 por ciento ecológico y renovable, calificado como biomasa sólida. Son una especie de cilindros compactos y sus beneficios se multiplican. El proyecto comenzó hace un año y medio con el objetivo de generar leña para calefaccionar sus hogares.
“Nos empezamos a juntar para hacer nuestra propia leña y poder tener buena calefacción en cada casa, porque los inviernos son duros en Bariloche”, señaló Micaela, una de las mujeres que integran el grupo.
Junto con Julieta Linares, promotora comunitaria del Centro de Atención y Articulación (CAAT) 7, empezaron a darle forma al proyecto y a generar circuitos de venta del producto.
Un trabajo artesanal y sacrificado.
Los primeros meses se reunían en el Vivero Municipal (barrio Vivero), pero como el lugar no era apto tuvieron que mudarse al Centro Comunitario del mismo barrio, donde actualmente se encuentran.
Allí se reúnen dos veces por semana y fabrican las briquetas que venden en bolsas de 20 unidades a 100 pesos.
Las mujeres necesitan un espacio físico y herramientas de trabajo.
Crean una mezcla con aserrín, papel, ceniza y agua. Luego, colocan el contenido en pequeños moldes y lo compactan con dos prensas de madera sumamente deterioradas. Finalmente, los dejan secándose durante un periodo mínimo de tres semanas, dependiendo del grado de calefacción que haya en el Centro Comunitario.
“Las prensas que usamos están bastante rotas, pero es lo único que tenemos para poder hacer las briquetas. El esfuerzo es mucho. Es un trabajo artesanal”, remarcó Micaela.
El problema principal que afronta el grupo de trabajadoras es la falta de un espacio adecuado para poder producir la leña, y también la escasez de herramientas.
“En el Centro Comunitario no podemos trabajar correctamente, porque es un lugar en el que se desarrollan muchas actividades. Necesitamos urgente un sitio propio para poder ampliar la producción y hacer crecer este emprendimiento tan sano al que todas les ponemos mucha energía y dedicación”, señaló Linares.
El producto terminado.
Son mujeres de entre 18 y 45 años. Aprenden constantemente y cada día tratan de mejorar su tarea. Con el correr del tiempo, fueron adquiriendo un fuerte sentimiento de pertenencia que las empuja cada día a no bajar los brazos.
Comercializan las bolsas de briquetas a través de su cuenta de Facebook (Briquetas Patagónicas) o vía Whatsapp al 294 453-8865.
“Queremos seguir avanzando con este proyecto y poder obtener un rédito económico digno que nos ayude todos los meses. Le ponemos mucho empeño y estamos todo el tiempo capacitándonos para mejorar el producto”, remarcó Micaela, quien agregó que se encuentran a la espera de que el municipio les facilite un taller donde poder trabajar.
Trabajo en equipo, la clave.
Las mujeres hicieron especial hincapié en las grandes ventajas de las briquetas. Mayor poder calorífico que la leña, fácil y rápido encendido, limpias, poca humedad, sin olores ni chispas, menos porcentaje de cenizas, 100 por ciento ecológicas y recicladas, no generan impacto ambiental, producen poco humo, ayudan a preservan el ambiente, y no tienen químicos ni aditivos, son algunos de los puntos a favor que resaltaron.
Máxima concentración.
Las trabajadoras cuentan con el apoyo de Fundación INVAP, entidad que le brinda capacitaciones y asesoramiento técnico para la creación de los insumos y el espacio físico que necesitan.
"Queremos seguir fortaleciendo el grupo", aseguran.
“Una vez que tengamos nuestro lugar, vamos a poder fabricar una mayor cantidad de briquetas. Lo necesitamos de manera urgente para que este proyecto continúe”, subrayó Micaela. (ANB)