PESAR
“Ian, te fuiste muy pronto”
La vida te pega un cachetazo en esos momentos que todo es casi perfecto
10 días en Perú, y que creo que podrían ser los mejores 10 días que podría imaginar al pensar en viajar a un lugar a andar en bici, caminar montañas, todo fue perfecto. O al menos lo era.
Llegados a Cusco y constantemente hablando de lo bien que había sido todo llega ese cachetazo.. mensaje de una madre de que su hijo y compañero nuestro de la CAX estaba demorado en Caraz, una montaña más al norte de Peru y que había perdido bus y avión…
La película perfecta se desdibuja a una película de mierda en la que hasta te sentís culpable de lo bien que vos estas versus una familia, un hijo, un hermano, un conocido, un compañero de rescate que están probablemente en el peor momento de sus vidas.
El tiempo pasa las noticias que llegan no son las mejores pero no son definitivas, intentas sumar en lo que puedas, en cuidar que se dice, a quién, en qué momento.. nunca sabes bien si decís lo correcto, mucho, poco..
La noticia empieza a correr por todos lados, intentas que a quienes más les pueda doler la reciban de la mejor forma, pero no siempre lo logras.. en la mayoría de las veces llegas tarde y sentís que quizás tenias que haberlo hecho distinto, pero nadie te enseña a como resolver estas cosas.
Esperas, esperas por la noticia del milagro, esperas por la confirmación de que todos los pronósticos se equivocan y que más allá de lo grave la noticia no es la peor.. pero ese deseo se desvanece cuando te dan la confirmación.
Ian, te fuiste muy pronto.. y más allá que nos guste o no ciertas actividades con más o menos riesgo.. nadie quiere irse de este mundo y menos tan pronto. Nos queda saber que fue haciendo lo que te gusta, viviendo plenamente como querías y sentías. Y como dijo Javi:
"Darlo todo por lo que a uno le gusta y lo apasiona es encontrarle sentido a la vida y el camino a la felicidad. Creo que es la enseñanza que nos dejó"
Nunca sabré si quienes buscamos vivir la vida así tenemos más o menos suerte que el resto, porque corremos el riesgo de que dure menos, pero creo que igual vivimos la vida más que el resto.
Pero si sé que no voy a sentirme culpable por seguir viviendo haciendo lo que amo, incluso en momentos difíciles como este que un ser querido se va. Porque sé que la muerte es una carta en el mazo del juego que elegimos jugar, pero yo como Ian jugamos a ganarle y eso se traduce en vivir apasionadamente cada minuto que podamos.
No puedo decir que fuimos amigos pero sí que compartí con vos muchas cosas dentro de la CAX, admiré tu humildad, tu buena onda siempre, tu profesionalismo, tu buena predisposición a todo. Fuiste un gran tipo, una gran persona y un gran compañero.
Mis condolencias para su familia, amigos, compañeros y espero que el legado de Ian nos ayude a todos a ser un poco más como él.
Martín "Cepi" Raffo