FITNESS Y SALUD
Actividad física después de los 40 años
Por Nicolás Malpede
Hay un tipo de entrenamiento adecuado para cada persona, según su condición física, su edad y la etapa de la vida que transita. El ejercicio bien realizado es necesario siempre, para conseguir mantenerse saludable y tener una vejez plena, disminuyendo el margen de contraer enfermedades como consecuencia del sedentarismo.
”La llegada a la madurez es el momento perfecto para dejar atrás los malos hábitos y centrarte en lo que es bueno para tu salud. Quieras o no, el cuerpo comienza a envejecer después de los 30, en un declive que se hace más agresivo a cada año que pasa”, señalaron Rafael García y Francisco Pérez, profesores y propietarios del gimnasio Centro Wellness, ubicado en Mitre 139.
Los ejercicios deben estar siempre supervisados por los profesores.
En diálogo con ANB, ambos hicieron hincapié en que la actividad física puede aumentar la esperanza de vida “al limitar el desarrollo y la progresión de enfermedades crónicas, a través de beneficios fisiológicos, psicológicos y sociales, que han sido avalados por investigaciones científicas, sobre todo una vez pasados los 40 años”. “Es una edad en la que todo el mundo empieza a pensar qué vendrá de ahí en adelante”, indicaron.
García y Pérez ofrecen en su gimnasio todo tipo de entrenamiento, de acuerdo a los objetivos y necesidades de las personas que toman la decisión de romper con el sedentarismo e incorporar la actividad física planificada en su rutina diaria.
Los especialistas destacaron que a Centro Wellness concurren muchas personas que tienen más de 40 años, quienes con el correr del tiempo fueron mejorando notablemente su salud física y mental.
Baile a pleno.
Uno de estos casos es el de Julia Blacutt, de 66 años. “Desde que empecé a entrenar con los profes, obtuve enormes beneficios. Lo que más valoro es que pude lograr una excelente salud”, confió.
Martín Paolino, también mayor de 40 años, sostuvo que la actividad física le ayudó en gran medida a mejorar la elongación, tonificar los músculos y contar con mayor capacidad respiratoria. “En el gimnasio consigo un momento de recreación muy saludable desde todo punto de vista”, afirmó.
BodyPump.
“Muchas personas creen que el ejercicio regular es la solución para todos los problemas de salud, incluso para aquellos relacionados con el proceso de envejecimiento. Se trata de un efecto irreversible por el que todos estamos destinados a pasar. Sin embargo, no hay que desalentarse, ya que hay ciertos tipos de entrenamientos que pueden prevenir las enfermedades más típicas relacionadas con el paso del tiempo (enfermedades cardiovasculares, tensión arterial alta, cáncer de colon y diabetes, entre otras) e incluso regular el sueño”, sostuvieron García y Pérez.
Cuatro modalidades fundamentales de entrenamiento
Los profesores brindaron a ANB detalles de cuatro alternativas de entrenamiento para cada afección propia de la edad que sirven para mantenerse saludable, feliz y con una buena forma física.
Cardio: como su nombre indica, este tipo de ejercicios sirve para mantener en correcto funcionamiento al órgano más importante de todo el cuerpo: el corazón. Correr, bailar, andar en bici o caminar. Cualquiera de estas actividades hará que el corazón no pare de bombear y permanezca en perfecto estado de salud. Deberás aplicar un mínimo de esfuerzo en los entrenamientos de cardio para que notes resultados, y hacerlos regularmente para que lo ganado no se revierta.
De alta intensidad: según la Fundación Nacional de la Osteoporosis, aproximadamente una de cada dos mujeres mayores de 50 años se romperá un hueso debido a la osteoporosis.
Se trata de una enfermedad por la cual los huesos se vuelven débiles, lo que aumenta el riesgo de sufrir fracturas. Uno de los mejores métodos para contrarrestar este efecto es consumir mucho calcio y realizar actividad de alta intensidad.
Fuerza: estos tipos de entrenamiento son fundamentales para reducir el riesgo de sufrir artritis, el cual aumenta con la edad. Los dolores y molestias pueden aparecer en cualquier época de la vida, pero se dan con más frecuencia una vez pasados los 40.
Se ha demostrado que el entrenamiento de fuerza disminuye el dolor asociado a la artritis y previene su aparición. No tenés que pasar horas en el gimnasio levantando pesas. Lo único que necesitás es realizar ejercicios multiarticulares y funcionales.
Yoga/pilates/tai chi: este tipo de actividad viene genial para combatir trastornos mentales como la depresión, más frecuentes entre la población de lo que nos gustaría. Aunque todo ejercicio puede ayudar, cada vez más investigaciones demuestran que el yoga es el mejor ejercicio para reducir el estrés y mejorar el estado de ánimo.
Un estudio publicado en el US National Library of Medicine da fe de que esta actividad aumenta los niveles GABA, un neurotransmisor que regula el estado anímico. Sabemos con certeza que el yoga es muy bueno para la reducción del estrés, y sabemos que existe una correlación entre la ansiedad y los trastornos del estado de ánimo.
“No hay que dejar de realizar actividad física. Nunca es tarde para ponerse en forma. Ser activo brinda un universo lleno de beneficios”, enfatizaron los profesores. (ANB)