2018-08-27

Educación para adultos: autosuperación y esfuerzo en busca de un objetivo

Saldar una deuda pendiente, obtener un mejor empleo y crecer a nivel personal, son algunas de las motivaciones de los alumnos.

Por Nicolás Malpede

Las escuelas para adultos brindan la posibilidad de terminar el secundario a muchos que por diferentes motivos tuvieron que dejar de estudiar.

Uno de los colegios de Bariloche que ofrece esta chance es el Cens 9, ubicado en el barrio Levalle, en pleno Alto de la ciudad.

Al establecimiento concurren de lunes a viernes 250 alumnos, de 18 a 21,45 horas. La escuela cuenta con cuatro primeros años, tres segundos y dos terceros. Cursan estudiantes de 18 a 45 años.

En las aulas se entrecruzan historias de vida de grandes esfuerzos. Mujeres y hombres que por distintas circunstancias tuvieron que dejar de estudiar y ahora van en busca de una revancha.

En algunos casos la motivación de los alumnos es la autosuperación personal, en otros el aliciente es la necesidad de tener el título secundario para obtener algún plus económico o ascenso en sus trabajos, o bien poder tener un empleo. Lo cierto es que el sacrificio que hacen para concurrir al colegio todos los días es importante.

En el establecimiento funciona también la Escuela 278 (foto: Emiliano Rodríguez). 

“Los estudiantes van cambiando su forma de posicionarse frente a otros a medida que pasan los meses y obtienen resultados positivos en las materias. Se empoderan, suben la autoestima, se sienten capaces de crecer”, señaló Alicia Schiuma, directora del Cens 9.

En tanto, aclaró que con el correr de los años fue mutando el perfil de los alumnos de los colegios para adultos. “Es que cambian las épocas, los intereses y las ideologías hegemónicas”, advirtió.

“Por ejemplo, en el primer gobierno de Juan Domingo Perón, entre 1946 y 1952, había pleno empleo. Entonces eran muchos los que trabajaban de día y estudiaban de noche. Actualmente, el panorama es otro, ya que hay un desempleo estructural”, analizó Schiuma, en diálogo con ANB.

“Hoy, existe una gran cantidad de mano de obra desempleada y una escuela bastante expulsora. A la educación nocturna llega el que no puede albergar la diurna. Desde hace varios años empezó a aparecer en los colegios de adultos una población muy joven”, añadió.

“Por distintos motivos cuando era chica no pude seguir estudiando. Tuve cinco hijos y todo se puso muy difícil. Hoy puedo hacerlo y estoy feliz por eso. Obviamente el esfuerzo que tengo que hacer es grande pero se justifica. Quiero egresarme para conseguir un buen trabajo”, sostuvo a este medio Mónica Falabella (45), quien cursa el segundo año en el Cens 9.

Eliana Pizzano, docente de Psicología y Relaciones Interpersonales en este establecimiento, destacó que “es necesario ir acompañando a los alumnos y demostrarles que están contenidos ya sea por los profesores, como por los preceptores y equipo directivo”.

“Hacen un sacrificio importante para ir a estudiar. Muchos salen de sus trabajos y se van a la escuela, y otros además tienen hijos. Están tratando de terminar el secundario y salir adelante. Quieren llegar a un logro que en otro momento por diferentes razones no pudieron alcanzar”, sostuvo la profesora.

Un espacio para los más chiquitos

En el colegio funciona un Centro Infantil al que concurren 40 niños de uno a nueve años. Son hijos de alumnas y allí realizan diversas actividades.

Rosana Porcel, una de las maestras que se desempeña en este espacio, sostuvo que “no solamente cuidamos y le damos contención a los nenes y nenas, también  trabajamos contenidos vinculados con reconocernos, crear vínculos de confianza y construir una identidad grupal”.

“Si bien sabemos que una de las funciones tradicionalmente asignadas al Centro Infantil es la de cuidado y recreación, creemos necesario apuntar algunas otras menos visibles pero no menos importantes. Ente ellas, una fundamental: el apego”, enfatizó.

Sobre este espacio, Schiuma subrayó que "hay mucho esfuerzo de docentes y de toda la comunidad educativa de la institución para proveer lo mínimo de materiales didácticos, lo cual ayuda en gran medida al funcionamiento, al juego y bienestar de los niños". 

Las restantes escuelas para adultos que hay en Bariloche son los Cens 4, 5, 6 y 77, la Escuela de oficios, el Centro de Capacitación Técnica (CCT), la Escuela de Jóvenes, y el Centro de Nivel Medio para Trabajadores. También se encuentran el Colegio Aitué, el Jaime de Nevares y el Salesianos de la Patagonia (los tres de gestión social). (ANB)

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