2017-12-13

El pan dulce solidario otra vez llegará a miles de familias

Ya es la 23ª edición de la iniciativa impulsada por Nicolás Martínez. El año pasado se hicieron más de 12 mil panes y este año esperan alcanzar ese número.

Desde el patio del edificio donde funciona Desarrollo Social se siente el aroma a pan dulce, mientras adentro, en un pequeño recinto, hay cuatro manos que amasan sin parar para llegar otro año al mismo objetivo: llevar un alimento navideño a quienes más lo necesitan este fin de año.

Nicolás Martínez empezó con esta iniciativa hace23 años y no hay diciembre que no lo encuentre amasando, embolsando, contando panes que llegarán a miles de hogares en un par de semanas.

Hasta el momento llevan más de 7 mil unidades ya listas, aunque aún restan 9 días para el momento de repartirlos. El año pasado, el grupo solidario llegó a hornear 12.231 panes y a pesar de que Nicolás remarca que no le interesa batir ningún récord, esperan llegar a un número similar esta vez.

Así como hacen desde hace un par de años, miles de panes son enviados también a distintos parajes de la Línea Sur. “Esta semana también vamos a mandar a algunas escuelas rurales para que los nenes se puedan llevar un pan dulce para compartir con su familia”, comentó Nicolás luciendo su tradicional delantal.

“Quiero que la solidaridad de Bariloche se sienta en todas partes a donde llegan los panes”, indicó y agregó que “es una manera de agradecer a este país que me dio todo: el amor, 12 hijos, 23 nietos y 22 bisnietos”, enumera emocionado el atleta que todavía guarda su acento paraguayo.

Según manifestó Nicolás, este año hubo muchas donaciones de empresas y comercios, “eso estimula mucho, porque son todos barilochenses que colaboran”, indicó.

Actualmente se necesita todo tipo de ingredientes para continuar con la elaboración, ya que a pesar de todas las donaciones, “cada vez nos quedan menos cosas para seguir cocinando”, dijo. Así, quienes deseen colaborar pueden acercar a Moreno 1435, harina, margarina, azúcar, huevos, frutos secos y frutas abrillantadas, esencias, moldes de papel tamaño ¾ y bolsas para empaquetar de 30 por 40 centímetros.

El 22 será el día en que se repartirán los panes en las juntas vecinales, y otras instituciones sociales. Mientras tanto, las manos siguen cocinando, preparando, empaquetando, porque la solidaridad no descansa. (ANB)

 

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