Dos testigos aseguraron que Cáceres estaba en su casa cuando le dispararon a Yanina Muñoz
En la apertura de la segunda parte del juicio, con inicio a las 14,00 horas, prestó testimonio, en primer término, Ayelen Zapata actual pareja del imputado Cáceres. En lo sustancial esta testigo manifestó que ha sufrido el hostigamiento de Yanina Muñoz desde que está en pareja, ya sea a través de llamadas telefónicas y mensajes. Por otro lado calificó la conducta de su pareja como muy buena hacia ella y a su hijo.
Declaró además Victoria Ayelen Pedrero, la mujer que asegura haber estado en el domicilio de la pareja Cáceres-Zapata, al momento del hecho, adonde había concurrido a comprar ropa. En este marco aseguró que Cáceres estaba en la casa, todo el tiempo que ella estuvo. Saludó a Lito Pardo, que iba pasando en su auto. Llegó al domicilio 10,20, afirmó. Cuando escucharon los disparos Pablo Cáceres estaba con ellas y lo comentaron.
El testimonio de Manuel Pardo, vecino del lugar, ofrecido por la defensa, aseguró haber visto a Cáceres en la ventana y recuerda haberlo saludado tocando bocina. Dijo además que Pablo no puede correr ni subir una escalera por sus dolencias. Señaló que se comenta en el barrio que Yanina y Otamendi, su pareja, venden droga en el barrio.
Por su parte el testigo Pablo Sosa, quien se encontraba junto a la víctima no pudo asegurar que la persona que atacó a Yanina sea Cáceres, "tenía una capucha y un pañuelo", dijo.
El ataque a Yanina Muñoz fue el 26 de mayo, en el barrio Ada María Ellein. El acusado es su expareja, padre de su hija, a quien conoce prácticamente, de toda la vida.
Muñoz sostuvo que la noche en que fue atacada, se encontraba en un pasillo de barrio Ada María Elflein, donde viven ambos, y mientras estaba en compañía de Pablo Sosa, un amigo en común con Cáceres, “vi a alguien que subía por la escalera y cuando estaba a dos escalones de llegar, me empezó a disparar”.
“Me dijo: ‘hija de puta, vos mataste a mi vieja, te voy a cagar matando’”, indicó la joven para agregar minutos después que “me dejó de disparar cuando se le acabaron las balas, si le quedaban, me seguía disparando”. Muñoz confirmó que quien efectuó los disparos era Cáceres, que pudo reconocerlo y que le pidió "que no me mate, que piense en mis hijas". (ANB)