2017-05-15

Otro invierno sin gas y van…

La obra del Gasoducto Cordillerano es la tierra prometida para quienes viven sin el servicio. Mientras, proliferan las construcciones y con ellas, el uso de los artefactos eléctricos.

Los días fríos ya anticipan el invierno en Bariloche, a pesar de estar a mediados de otoño recién. Como si la nieve en las montañas fuera poco, la falta de gas corona las complicaciones que vive una familia o persona sola que actualmente no cuenta con el servicio.

El Gasoducto Cordillerano es quizás, una de las obras más esperadas, pero a pesar de los miles de millones que costó y de la magnitud de la obra, sólo ofrecerá 3 mil conexiones para la ciudad, ya que el resto deberán ser repartidas entre las otras localidades beneficiadas.

El año pasado, ante la incertidumbre que reinaba en torno al tema del gasoducto, el intendente Gustavo Gennuso reunió a más de 20 jefes comunales de la región, afectados por la demora en los trabajos para ejercer presión sobre el gobierno nacional que además había anunciado cancelación de algunas obras en el interior del país.

La promesa fue que en 2017 estaría la obra finalizada, mientras se trabajaba en la licitación de una ampliación, que proveería de 20 mil conexiones más, pero hasta el momento, las novedades siguen siendo nulas. “Tenemos que rescindir el contrato”, indicó a ANB el secretario de Obras Públicas, Alfredo Milano.

El funcionario indicó que en mayo se licitaría otra parte de las obras que implicarán la ampliación del Gasoducto, pero que no hay fechas precisas sobre comienzos de trabajos ya que ahora “lo maneja todo Nación”.

Mientras tanto, en Bariloche son miles los vecinos afectados por la falta del servicio. Si bien existe el Plan Calor que pone un ínfimo paño frío a la situación de las personas de escasos recursos, la realidad también alcanza a inquilinos y propietarios de nuevas edificaciones que no cuentan con gas natural.

El alquilar sin la conexión al servicio implica más gastos en energía eléctrica, muchas veces la compra de artefactos de cocina y calefacción eléctricos y además la molestia de tener que reponer garrafas o tubos de gas periódicamente.

Mientras que una cocina a gas de las más económicas, ronda los 3500 pesos, una eléctrica no baja de los 9 mil pesos. Esto, sin mencionar además los termotanques y calefactores.

“Terminé comprando artefactos eléctricos y si bien me las arreglo, no brindan la misma calefacción, sin contar lo que tengo que pagar de luz a fin de mes”, indicó Karina, quien vive en un edificio céntrico finalizado hace poco.

Hasta ahora, según indicó Milano, no se sabe con exactitud cuántas de las conexiones que proveerá algún día la ampliación del Gasoducto que todavía no se termina de licitar, serán para Bariloche. Lo cierto es que el número de personas sin gas supera ampliamente lo que cubrirán las millonarias obras.

Además de las viviendas provinciales y los vecinos de barrios de toda la ciudad, se suman los edificios, hoteles, departamentos y casas que se construyen desde un tiempo a esta parte. Por el momento, se avecina otro invierno sin gas para miles de vecinos de una de las ciudades turísticas más importantes del país. (ANB)

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