El agua no frenó el reclamo de miles de mujeres
La lluvia no dio respiro pero no importó. Por momentos las ráfagas de viento y agua impedían levantar la vista pero tampoco les importó.
Así, empapadas, la marcha en conmemoración por el Día Internacional de la Mujer convocó a más de 2 mil personas que reclamaron por más derechos y criticaron las políticas del gobierno provincial y nacional.
“Creo que es una marcha para hacer cada vez más visible nuestros reclamos. Para que respeten nuestros derechos y no sigan matando a más mujeres en la Argentina”, tal vez las palabras de Claudia, docente de una escuela primaria, resume el sentir de hombres y mujeres barilochenses que se lanzaron a las calles.
Cerca de las 17:30 partió un grupo nutrido de manifestantes desde las inmediaciones de la escuela de arte La Llave. Como suele suceder, en un principio la marcha convocó a unas cientos de personas, muchas de ellas con niños entre sus brazos. Otras con banderas y carteles.
A paso lento avanzaron por Onelli aunque por momentos la lluvia se hizo torrencial y modificó el andar. Un paraguas, una bolsa de nylon, un gorro de lana. A esa hora de la tarde, todo servía para apaciguar los efectos del agua.
A medida que se sumaban más manifestantes también aumentaba las pancartas y cánticos contra el “patriarcado”. Muchos de ellos apuntaban al presidente Mauricio Macri, aunque también tuvo varias dedicatorias el legislador Rubén López, quien fue denunciado por abuso sexual en una causa que se está tramitando en los juzgados de Cipolletti.
Los nombres de las víctimas de femicidios en Bariloche, fue otro de los momentos emotivos y al grito de “presente” recordaron a las mujeres que sufrieron ataques y resultaron muertas en la ciudad.
Una dirigente con un megáfono lideraba la marcha y acompañaba los cánticos que se multiplicaban a lo largo de la columna que se extendió por más de tres cuadras. Banderas de docentes universitarios, del gremio Unter, carteles exigiendo más presupuesto para educación y para investigación, fueron algunos de los reclamos que se elevaron en la concurrida movilización que seguramente quedará en el recuerdo de cientos de personas.
El recorrido tuvo apenas un desvío por las obras de calle Onelli, aunque luego retomó con fuerza por Moreno. Cientos de turistas aprovechaban para llevarse otra postal de la ciudad en medio de un “muro” de agua que no daba tregua.
Ya en el Centro Cívico, la nutrida columna hizo un alto para emprender el último tramo de la marcha. Adhesiones al Día Internacional de la Mujer, críticas por la detención de Milagro Sala, y una larga lista de pedidos para que cada vez se respeten más los derechos de miles de mujeres en nuestro país, fue el cierre a un acto que mostró -una vez más- un reclamo latente en nuestra sociedad. (ANB)