2017-02-02

“El turismo no puede ser una excusa para alterar la vida de las personas”

La Defensoría del Pueblo volvió a manifestarse en relación al Paseo de Montaña y criticó la falta de avances en el conflicto con los vecinos de la zona.

El Paseo de Montaña continúa generando polémica y dividiendo opiniones en la ciudad. Además del reclamo de los vecinos, la Defensoría del Pueblo volvió a manifestarse en contra de la iniciativa cultural y gastronómica y criticó la falta de avances al respecto.

Los vecinos manifestaron desde el inicio de las actividades, en diciembre de 2016, su posición en contra del circuito porque consideran que genera contaminación sonora, sumado a personas alcoholizadas a altas horas de la madrugada, olor a comida, entre otros reclamos.

El fin de semana pasado trascendió además la queja de vecinos por el cambio de lugar de un estacionamiento para discapacitados que se movió varios metros para instalar los parklets de los bares.

El martes se realizó una nueva reunión en la que participaron vecinos/as,  funcionarios municipales, la concejala Painefil y la Defensora del Pueblo de la ciudad, con el objetivo de buscar soluciones definitivas a este problema que lleva años.

La Defensoría sostuvo que debido a los persistentes reclamos relacionados a la producción de contaminación sonora, disturbios y afectación de la vida del vecindario situado en cercanía a los bares instalados sobre calle Juramento y 20 de Febrero de nuestra ciudad,  es “imprescindible continuar el diálogo para encontrar soluciones para el conjunto”, según manifestó a través de un comunicado.

En este sentido, también se solicitó que la Dirección de Inspección General se instruya en el manejo del decibelímetro y puedan realizar las mediciones para  planificar una estrategia de contención de daño que genera la contaminación sonora, al tiempo que pidió al Concejo Municipal que evalúe la normativa sobre ruidos molestos y su posible modificación a efectos de otorgar parámetros claros y precisos para determinar cuándo un ruido es molesto o no, conforme lo manifestado por el Departamento de Fiscalización Ambiental.

“El turismo no puede ser una excusa para alterar la vida de un centenar de personas que viven y aportan a nuestra ciudad. Proponemos intervenir desde las decisiones políticas en la generación de normativa que proteja derechos y que se evalúen otras áreas para este fin que generen menos malestar social, menos riesgos, en lugares más apropiados y convocantes”, finalizó la defensora, Andrea Galaverna. (ANB)

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