2017-01-31

Rescates en la montaña: un operativo a alto costo que paga el Estado

Durante la temporada de verano se intensifican los procedimientos de búsqueda o rescate, pero el servicio no se cobra.

Subir a la montaña tiene sus riesgos, hasta para el más avezado de los andinistas. En Bariloche, el costo de los rescates a personas perdidas o accidentadas lo amortiza el Estado y las tarifas son exorbitantes.

En lo que va de enero se sucedieron siete rescates, en los cuales se utilizaron helicópteros para el descenso de las personas involucradas, y esto lleva los precios a miles y miles de pesos por una hora de servicio, sumado a la gente que trabaja como voluntaria para ayudar en estas tareas.

Gente accidentada y personas perdidas son los casos más comunes en los rescates. Durante el fin de semana pasado, los operativos que se llevaron a cabo estuvieron relacionados con accidentes o estados de salud que impedían el normal descenso de la montaña y obligó a utilizar el helicóptero, que según informó Diana Reboratti de la Comisión de Auxilio del Club Andino (CAX), asciende a casi 3 mil dólares la hora.

Según explicó Reboratti, el helicóptero que se suele utilizar es el del Plan Federal de Manejo del Fuego que está durante la temporada estival disponible para los incendios, pero en caso de no estar prestando funciones en algún siniestro, puede ser utilizado para rescates.

La CAX tiene 57 miembros que trabajan de manera voluntaria, al igual que sucede con los Bomberos. Cuando una emergencia se presenta en la montaña, ellos dejan sus tareas cotidianas para salir en busca de alguna persona herida o extraviada. El trabajo se realiza en conjunto con el departamento de Incendios, Comunicaciones y Emergencias (ICE) de Parques Nacionales, y juntos coordinan el operativo a realizar.

En Argentina no se cobra por los rescates, a excepción del Aconcagua, en Mendoza, que establece un precio de trekking en el que está previsto el costo de algún operativo, en caso de ser necesario.

En otros países, se cobra un seguro de montaña que cubre los costos de cualquier despliegue de rescate, pero aquí “son muy pocos los viajeros que llega con este tipo de seguro”, indicó la mujer rescatista. En Bariloche, cada vez que hay algún tipo de operativo se le solicita a la persona rescatada alguna colaboración, y en general “nos ayudan con algo de dinero para el combustible o equipamiento utilizado”, sostuvo, pero también hay quienes deciden no aportar absolutamente nada.

Cuando se brinda el alerta, se comunica primero con la CAX quienes a su vez, se contactan con el ICE para comenzar a trabajar en el operativo. Hay un teléfono de guardia que se turnan para atender y allí llegan los llamados directos de los refugios o de familiares, amigos o dueños de hostels, preocupados porque determinada persona no retornó.

En los vuelos en helicóptero siempre viajan dos personas, además del piloto. El protocolo indica que debe ir un médico para atender a las personas rescatadas por cualquier herida que puedan tener, y generalmente viaja otra persona, para ayudar en el ascenso y descenso de la aeronave.

Al ser consultada sobre la posibilidad de cobrar por los rescates, o que el seguro de montaña sea obligatorio, Reboratti consideró que sería “de gran ayuda para los rescatistas”, pero que también impactaría en la posibilidad de acceder a los paseos naturales “porque no todos podrían pagar un seguro”, consideró.

Por fortuna, el Estado les cubre los seguros a los rescatistas, ya que de otra manera “no sería posible pagarlos”, aseguró Reboratti. De esta forma, ante cualquier accidente que puedan sufrir intentando rescatar a alguien, los costos de recuperación están cubiertos.

De un tiempo a esta parte, el Club Andino y Parques Nacionales insisten con frecuencia en la importancia de completar el registro de trekking para quienes realicen alguna caminata por la montaña. El formulario está disponible en cualquier seccional de Parques, en la sede del Club o en internet. Se completa rápidamente y es la mejor manera que los rescatistas tienen en caso de buscar a una persona perdida, ya que allí tendrán acceso a la ruta en la que podría haberse desorientado.

Lamentablemente, no muchos lo completan y esto dificulta la tarea de los rescatistas. Los costos ascienden anualmente pero por el momento no se evalúan otras modalidades para los que realizan caminatas o actividades de andinismo. (ANB)

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