2016-12-16

Las pericias determinaron que Osman tiene tendencia a la "fácil irritabilidad"

La psiquiatra que lo evaluó fue una de las testigos en la tercera jornada del juicio por el femicidio de Ruth Sagaut.

Por Claudia Olate.

Durante la tercera jornada del juicio por el femicidio de Ruth Sagaut, su familia volvió a sentarse con fotografías de ella en sus manos para mantener vivo el recuerdo de la muchacha de 29 años y madre de cuatro hijos que murió el 18 de marzo.

Este viernes declararon 6 testigos, cuatro de ellos, especialistas que intervinieron en la investigación. Pasadas las 9, la primera en pasar a atestiguar fue la psiquiatra Verónica Martínez quien le realizó pericias psicológicas al único imputado por la muerte de Ruth, Claudio Osman, su expareja y padre de sus hijos.

El juicio continuará la semana que viene. (Foto: Emiliano Rodríguez.)

De los dos encuentros que tuvo con el acusado, Martínez concluyó que el hombre tiene una “una hipertrofia del Yo, es una persona narcisita con poca tolerancia a la frustración”. En este sentido también añadió que es egocéntrico y “sus necesidades siempre están por encima de las de los demás”.

La psiquiatra además indicó que debido a estas características en la personalidad de Osman, “se puede tornar irritable con cualquier cosa y así tener una conducta inapropiada”. En el último encuentro que tuvo con el imputado, la especialista detectó rasgos de paranoidismo. “No se siente comprendido, tiene intolerancia a la crítica”, mencionó.

Declararon seis testigos en la tercera jornada del juicio contra Claudio Osman. (Foto: Emiliano Rodríguez.)

Otro de los testigos que estuvo presente en esta jornada fue el psicólogo Ariel Torres, quien realizó la entrevista en Cámara Gesell a Violeta, la hija mayor de Ruth y Claudio. El hombre concluyó que el relato de la niña era “probablemente creíble”, la categoría más cercana a la credibilidad que hay en esta instancia. Llegó a esta conclusión debido a “la espontaneidad, y que tenía una lógica: no parecía un relato estructurado”.

Al ser consultado sobre si es probable que la niña declarara manipulada por algo que haya dicho su padre, Torres sostuvo que “todo niño puede ser manipulable, más por un referente como lo es un padre”.

Por su parte, la psicóloga Samanta Carbó, quien también participó de la Cámara Gesell, ratificó que el relato “no estaba estructurado”, aunque admitió que ante una situación traumática, la niña puede haber tergiversado los recuerdos, como parte de “un mecanismo de defensa”.

Además atestiguaron también dos oficiales de la policía que integran el Gabinete de Criminalística, aunque sus declaraciones fueron escuetas, relacionadas a lo que vieron en la escena del hecho.

El último en atestiguar fue el médico forense Leonardo Saccomanno. (Foto: Emiliano Rodríguez.)

El último en hacerse presente fue el médico forense Leonardo Saccomanno, quien detalló nuevamente las heridas que vio en el rostro de Ruth. “Tenía un traumatismo en el ojo izquierdo y sangrado nasal”, determinó el hombre y agregó que eran lesiones recibidas en vida.

En este sentido también mencionó que parecían realizadas con “golpes de puño con algún elemento como un anillo” ya que en la vivienda no había nada que pudiera haberle ocasionado tales heridas.

Saccomanno manifestó además que “la hipótesis del acusado era algo que yo nunca había visto, que alguien se ahorcara tirándose para adelante”. Esto se desprende de la soga colgada en un barrote de la ventana, que tenía un largo que llegaba casi hasta el suelo, “nunca podría haber estado suspendida”, afirmó.

(Foto: Emiliano Rodríguez.)

En este punto, ante los interrogantes del abogado defensor de Osman, Sebastián Arrondo, el médico forense se levantó de su asiento y mostró la manera en que el imputado indicó haber encontrado a Ruth, para así dejar claro que desde su punto de vista, “es muy poco probable que haya sucedido así”. (ANB)

Te puede interesar