Ahora, con un simple examen se podrá salvar un embarazo de la trombofilia
El Senado de la Nación aprobó la ley de protección integral psicofísica de las personas portadoras de trombofilia. Esta enfermedad atenta contra el sueño de ser madre y hasta la sanción de la mencionada ley muchas mujeres descubrían este padecimiento luego de varios intentos fallidos de ser mamá, producto de protocolos médicos que aconsejaban realizarse este estudio luego de 2 o 3 embarazos fallidos.
Dicha enfermedad fue tratada en diversos medios de comunicación ya que varias famosas, entre ellas Panam, Victoria Vanucci y Fernanda Callejon, padecieron trombofilia y sus crueles consecuencias en un momento tan íntimo y sensible como es el estar embarazada permitió la difusión de este “cruel y silencioso enemigo” que enfrentaron.
El 23 de noviembre el Senado de la Nación canceló, luego de varios proyectos legislativo, su deuda con aquellas mujeres que intentaban ser madres y padecían abortos tempranos recurrentes (de menos de 10 semanas de gestación) muerte fetal intrauterina, partos prematuros, retardos de crecimiento intrauterino, preeclampsia, desprendimiento prematuro de placenta, entre otros; con un desgaste físico y emocional abrumador.
La trombofilia es un trastorno en el sistema de coagulación, producto de un desequilibrio entre la formación y la destrucción de coágulos predisponiendo la generación de trombosis arterial o venosa, es decir que un vaso sanguíneo se ocluya impidiendo la normal circulación; pueden ser hereditarias o adquiridas. Esta enfermedad afecta el normal desarrollo embrionario y fetal por la mala irrigación e hipoflujo sanguíneo.
El diagnóstico se realiza con un simple análisis de sangre con factores específicos. Los riesgos aumentan durante el embarazo, el puerperio y por el uso de anticonceptivos orales que contengan estrógeno.
La letra de la ley dispone que aquellas mujeres en edad fértil y pre-fértil puedan realizarse un análisis que diagnostique dicha enfermedad incorporándola al Programa Médico Obligatorio (PMO) como un examen de rutina y no esperar a abortos espontáneos u otros padecimientos que acarrea la trombofilia. Asimismo la norma incorpora el deber del sistema de salud ya sea medicina prepaga, obra social o centro hospitalario en el que se atienda de tratarla y proveer la medicación necesaria.-
El 86 % de los casos de trombofilia finalizan con un embarazo óptimo y a término con la simple utilización de un anticoagulante: Heparina. Dicha tratamiento tiene efectos anticoagulantes, antiflamatorios e inmunomoduladores, actuando con proteínas de adhesión que facilitan la anidación del bebé y tiene beneficios para la mamá en la etapa post parto.
La sanción de esta norma viene a subsanar la ausencia de nuestro Estado, el cual incumplía en la protección de derechos humanos fundamentales como la dignidad, igualdad ante la ley, protección a la familia, derecho a la vida, derecho a la integridad y libertad personal reconocidos por Tratados y Fallos de Cortes Internacionales como en el año 2000 en el caso de Artavia Murillo y otros contra Costa Rica en la Corte Interamericana de Derechos Humano, vinculantes para nuestra República.-
No podemos dejar de subrayar los avances parlamentarios en materia de salud que observamos en los últimos años en la República Argentina, la incorporación del niño y niña en el consentimiento médico, las técnicas de reproducción asistidas, la maternidad subrogada, la voluntad de procreación ante la identidad genética y hoy con la promulgación de la ley de trombofilia damos un nuevo paso a la exaltación de derechos que buscan a través de su reconocimiento la integración, igualdad y protección de la comunidad en su totalidad de un derecho tan esencial como el de ser mamá.
Dr. Dario Adrián Abaca (Médico – UBA)
Dra. Gisela Romina Russo (Abogada – UBA)