2016-07-31

Venteo de excusas

Un análisis sobre las decisiones del gobierno nacional en relación a los aumentos en los servicios.

Sobre el tema de la tarifa del gas se esgrimieron infinidades de conjeturas sobre su conveniencia, oportunidad, costos, etc. a nadie complace su aplicación y sobre manera nadie entiende su origen y composición.

Si hacemos un reconto desde el inicio de la aplicación del nuevo cuadro tarifario nos vamos a encontrar que el gobierno nacional justificó los aumentos salvajes de las tarifas del gas en primer lugar bajo el pretexto del achicamiento del déficit fiscal, a través de la eliminación de los subsidios a las tarifas públicas. Qué hizo el Estado, eliminó las retenciones al campo y a las mineras, compensándolas con la quita de subsidios al gas. El resultado de esta política económica fue que el déficit fiscal calculado para el 2016 será del orden del 4,8 % del PBI, cifra muy superior al 1.9% del PBI de 2015.

Como no pudo justificar el aumento del déficit fiscal para el 2016, esgrimió el gobierno nacional otra nueva excusa para justificar el tarifazo, surgió la idea de que el aumento es provocado por la falta de inversión en infraestructura en los últimos años, esta idea también fue denostada ya que quedó demostrado que el Gobierno Anterior en forma directa o indirecta a través de YPF aumentó significativamente la inversión en infraestructura. Un claro ejemplo es Bariloche que en los dos últimos años (2014 y 2015) el gobierno nacional invirtió en el gasoducto cordillerano casi $ 200 millones (Ver ejecutados en la página del Municipio).

La excusa de aumentar la tarifa del gas para achicar el déficit fiscal quedó descartada, la falta de inversión quedó invalidada, ahora surgió la idea de que los aumentos se produjeron para reducir el consumo de gas, que bajo la amenaza de su escasez puede llegar a faltar en los hogares Argentinos. Otra gran mentira ya que el ministro de Gobierno de Bolivia le ofertó a nuestro ministro de Energía todo el gas que sea necesario para garantizar su demanda y aparte es importante aclarar que menos de un cuarto del consumo de gas está relacionada a los hogares, por lo tanto deberían reducirse la oferta a las industrias y a las usinas que son los que más utilizan el producto, antes de afectar al ciudadano común.

En estos días se conoció, según algunos medios de comunicación que el aumento de tarifas fue una condición acordada entre el Presidente de la Nación y Pampa Energía (la mayor empresa del mercado eléctrico, que tuvo a Luis Caputo,  secretario de Finanzas encargado de negociar el acuerdo con los fondos buitres, como gerente general durante diez años, esta empresa  es controlada por Lewis, el  millonario que prohibió el ingreso al Lago Escondido y alojó en su casa al presidente de la Nación cuando acompañó  a su par de Estados Unidos),  para que esta última (Pampa Energía) adquiriera Petrobas,  no sólo para seguir produciendo gasoil, sino para convertirla en una proveedora de gas. Para eso necesitaban un drástico aumento de los precios mayoristas. El Presidente cumplió su parte e instruyó al ministro Aranguren para que aumentaran de un golpe todas las tarifas de luz, agua y gas.

¿Dónde está la verdad?, ¿Quién la tiene? seguramente encontraremos un poco de claridad cuando se realicen las Audiencias Públicas, que debería haber sido el primer paso que debió seguir el Gobierno para aumentar las tarifas, en ese ámbito cada una de las partes expondrá sus consideraciones y realidades, a la sazón podremos distinguir quién nos mintió y quien nos dijo la verdad.

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