2016-06-26

Bariloche Odisea 2001

Un recorrido económico por los números de la ciudad de los lagos.

La semana pasada la portada de los diarios de la ciudad expresaban 2 noticias que reflejan la situación económica social actual de nuestra ciudad: por un lado la poca afluencia de turistas en el último feriado largo y por otro, la baja del 7,5% en las ventas por el día del padre. 

Se hace muy difícil explicar numéricamente las causas que generaron estas 2 noticias por la falta de información que tenemos en Bariloche. Es acuciante y casi una misión imposible, hacer un diagnóstico de la situación económica sin información fidedigna, pero aún así, se pueden hacer algunas deducciones de datos que elabora mensualmente el Municipio (Ejecutados).

 

Ingresos

abr-16

abr-15

Variación

Jurisdicción Municipal

118

84

40%

Coparticipación

140

110

27%

Obra Pública

87

99

-12%

Total

345

293

18%

 

Los Ingresos totales acumulados del Municipio de Abril de 2016 fueron de 345 millones de pesos. Si lo comparamos con los obtenidos en el mismo período de 2015 ($ 293 millones) vemos que se produjo un incremento del 18%; si a esta cifra le quitamos el efecto inflación anualizada (45%) nos da que los ingresos del Municipio se redujeron a valores constantes en un 27%.  

Por otro lado podemos observar que los ingresos de jurisdicción Municipal aumentaron un 40% (de $ 84 a  $118 millones)  casi como la inflación, pero se debe aclarar que en el 2016 con la reforma de la fiscal tarifaria las tasas aumentaron más de un 80%, por lo tanto si le deducimos dicho incremento, la recaudación se hubiese reducido drásticamente, lo que evidencia el aumento en la morosidad  en el cumplimiento  de los pagos de las tasas por efecto de la baja en el poder adquisitivo de los salarios.

Los ingresos de otras jurisdicciones (Coparticipación) se incrementaron en un 27% (pasaron de $110 a $140 millones), aquí se expone claramente el estado de recesión que vive el país y nuestra provincia. Los ingresos están por debajo del nivel de inflación anualizada (45%), lo que indica que bajó la actividad comercial en todos los estratos reflejándose en la distribución de lo coparticipable en lo recaudado vía impuestos y contribuciones.

Por último se encuentra lo ingresado por aportes para obras públicas de Nación y Provincia, los datos son más que reveladores: se redujo en un 12% los ingresos por este concepto. Se pasó de $ 99  a $ 87 millones, por supuesto si le agregamos la inflación sería más dramática la cifra. Este dato evidencia la falta de inversión en nuestra ciudad de parte de Nación y de Provincia. 

En resumen la información suministrada por los ejecutados del municipio nos están indicando la caída de la actividad económica tanto a nivel provincial como municipal, la falta de inversión pública y el retroceso en el poder de compra de los salarios. A esta información local debemos agregarle la macro para que nos provea de una estimación o proyección de lo esperado.

El valor bajo del dólar llegó para quedarse. La altísima inflación absorbió la gran devaluación de diciembre, las tasas de los Lebac atraen capitales golondrinas que, como el aumento impresionante del endeudamiento externo (USD 35.000 millones) hacen ingresar dólares al sistema financiero provocando que la moneda local se revalué.

El tarifazo, la quita de retenciones al campo y la devaluación para salir del cepo produjeron una importante pérdida en el poder adquisitivo del salario del orden del 60%.

Este combo explosivo de falta de inversión pública, dólar bajo, inflación, etcétera, da como resultado una profunda recesión que produce una importante contracción al consumo tanto a nivel nacional como local. El destino Bariloche se está convirtiendo en un paraíso muy caro producto de un dólar revaluado y por tarifas muy altas generadas por costos internos elevados (tarifazos). El resultado de esta matriz es la falta de competitividad de Bariloche, que esperemos no se profundice más, para que no alcance los valores de 2001, donde la baja en la actividad turística repercutió sensible y directamente en el nivel de vida de todos los Barilochenses, que tenían al trueque como única opción de supervivencia y a Osorno como al gran supermercado proveedor de artículos de primera necesidad. 

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