Banda narco: Un corpiño y hasta una manta de bebé impregnada con cocaína
La fiscal federal Mónica Belenguer se paró el viernes frente al tribunal y durante más de una hora y media desarrolló su hipótesis del accionar de la banda que durante un año fue seguida por la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) y que terminó con la imputación de 11 personas en una causa por narcotráfico. Pidió penas que fueron desde los 4 años hasta los 14.
La condena más importante estuvo dirigida al supuesto jefe que, desde un barrio privado en Buenos Aires, manejaba la organización.
La causa comenzó con una denuncia la 0800 DROGA de la provincia. Desde allí partió la primera línea de investigación sobre la posibilidad de que Juan Bonich comercializaba estupefacientes en un pub de Bariloche. Las escuchas lo vincularon a Claudio Novelli, un ex financista de esa ciudad.
El joven había viajado tres veces a Europa en 2013 y en uno de ellos -a su regreso- fue recibido en Ezeiza por la pareja que por ese entonces integraba Diego Aranaga Rodríguez y Ana María Peláez Orozco.
Así comenzó todo, dijo la fiscal quien relató que Aranaga Rodríguez encabezaba una organización dedicada al tráfico, comercialización, elaboración y venta de estupefacientes que tenía su sede en Buenos Aires y llegaba a la cordillera rionegrina.
Para Belenguer otra de las piezas clave en la organización era David Venegas Ruiz (El Enano) quien tenía a su cargo la organización en Bariloche. Incluso el viernes se pudo escuchar una comunicación telefónica entre los dos colombianos (Aranaga Rodríguez y Venegas Ruiz) donde el jefe no sólo daba órdenes sino también le pedía -en duros términos- que le pague el dinero que les debía.
El último eslabón colombiano en su conexión con la ciudad rionegrina era Vanegas Ruiz, porque luego venían los barilochenses Cristian Novelli, Juan Bonich, Facundo Fernández Quinterios y Jonathan Miranda Paillán.
Un dato que aportó la Fiscal y llamó la atención fue la impregnación de prendas de vestir que encontraron en uno de los allanamientos que hicieron al resto de los involucrados, en su mayoría colombianos. Puntualmente, un corpiño que contenía “Ketamina”.
La fiscal detalló que es un alucinógeno de mucha peligrosidad que fue descubierto en 2015. “Se la llama droga del futuro (…) que difícil va a ser para nuestro país detectar la droga disimulada de esta manera”, dijo Belenguer. A uno de los imputados colombianos también le hallaron una tablet con fotos donde se detallaba cómo camuflar la droga. Mostraban hasta una manta de bebé como ejemplo en una de las imágenes.
NOTA DE REDACCION: La ketamina se conoce como "la keta", "la K especial" o "vitamina K" en español y "vitamin K", "special K" o "jet" en inglés, es considerada de alto riesgo para la salud e ingresó en el denominado lote de drogas de club. Es un grupo farmacológicamente heterogéneo de compuestos psicoactivos que tienden a ser objeto de abuso. Incluye el GHB, el Rohypnol®, la ketamina, la MDMA (éxtasis) y las metanfetaminas. El LSD y otros alucinógenos también se consideran drogas de club.
Imputación y pedido de pena
-
Diego Aranaga Rodríguez (colombiano); tráfico, cultivo, fabricación de estupefacientes, comercio de estupefacientes, agravado por ser líder de la banda. Producía y reunía el dinero. Le hallaron 2,5 kilos de cocaína y elementos destinados a la fabricación como dilocaína, cafeína y equipamiento par a embalar al vacío. Además de dinero y una balanza. Pidió 14 años.
-
Ana María Orozco (colombiana); “No estaba muy alejada de esta causa”, dijo Belenguer. La responsabilizó por el procesamiento y tenencia de estupefacientes. La droga estaba en los lugares donde había ropa femenina y masculina. No hay duda que tenía conocimiento, dijo la fiscal. Pidió 5 años.
-
David Venegas Ruiz (colombiano): organizó la banda y traficaba estupefacientes. También le imputó el cultivo de la marihuana. Era quien daba las órdenes en Bariloche. Iba y volvía a Buenos Aires. Pidió 12 años;
-
Cristian Nobelli (Bariloche); coautor del tráfico de estupefacientes, comercio agravado por la participación de de tres o más personas. Tenía claros vínculos con el jefe de la organización. Viajó al exterior en varias oportunidades. En las escuchas telefónicas se lo identifica diciendo: “está rico el monstruo de Tasmania”. “Llegó el pedido”. Fasito Copado”, etc. Pidió 9 años
-
Facundo Rodríguez Quinteros (Bariloche): tráfico de estupefacientes, en la modalidad de cultivo de plantas. Estaba a cargo de este proyecto en Bariloche. Tenía vinculación con “El Mono” (Aranaga Rodríguez). Otro de los imputados dijo que era su proveedor. Le encontraron 670 gramos de marihuana y 79,49 de cocaína además de 5 celulares. Pidió 9 años.
-
Juan José Bonich (Bariloche): coautor en la modalidad de cultivo de plantas (marihuana) destinadas a la venta de estupefacientes. Era el dueño del lugar donde estaba la plantación. Tenía relación con Fernández Quinteros y sabía su rol. Pidió 6 años.
-
Marcos Jasinsky (Bariloche): partícipe necesario en la modalidad de tráfico. Fue el que trajo un automóvil Renault Clío que fue utilizado por la banda en Bariloche. Habría trasladado droga y habría participado llevando dinero en otros encuentros. Hallaron cocaína en su campera. Pidió 6 años.
-
Jonathan Miranda Pillarán (chileno residente en Carricoche): lo ubica como autor del delito de tráfico de estupefacientes con fines de comercialización. La fiscal lo separó de la organización. Sólo se dedicaba a la venta. Pidió 4 años.
-
Rubén Guarnizo Martínez (colombiano): Fabricaba la droga química. Organizaba los “partidos de fútbol” y reclutaba mulas. Es experto en la elaboración y estiramiento de la cocaína. Se hallaron productos químicos en su departamento para la elaboración de la droga. Pidió 9 años.
-
Orlando Guzmán Sepúlveda (colombiano) : Traficaba estupefacientes y era el encargado de impregnar la droga en papel y prendas de vestir valiéndose de los conocimientos de Guarnizo Martínez. “Cocinaba la palta”. También encontraron elementos de fabricación de droga. Tres balanzas y máquinas termoselladoras. “Preparaba la droga para violar nuestros scanner y sistemas de seguridad”, dijo la fiscal. Pidió 6 años.
-
Raúl Romero Arias, también se le imputa la elaboración y la impregnación de clorhidrato de cocaína en prendas de vestir, entre ellas un corpiño con ketamina. Le hallaron imágenes en una table de cómo poner la droga droga en las prendas de vestir. La ponían hasta en una manta de bebé. Pidió 7 años.
La defensa, en su mayoría, pidió la nulidad de las actuaciones al entender que las diligencias habían sido solicitadas por el juez instructor y no por el Ministerio Fiscal. También cuestionaron que los procedimientos hayan sido realizados de noche ya que en la provincia de Río Negro existe una legislación que los prohíbe. En su mayoría pidieron las nulidades de todo lo actuado tomando como argumento que a varios de los imputados no se les encontró droga o si la encontraron era de uso personal.
El abogado Fernando Ovalle asumió la defensa de : Aranaga, Vanegas, Romero Arias, Jasinsky, Novelli y Bonich; la abogada Alejandra Vidales de Guzmán Sepúlveda y Peláez Orozco.
Los abogados roquenses Rubens y Carlos Vila a Fernández Quinteros; la defensoroa oficial Gabriela Labat a Guarnizo Martínez y el letrado de Bariloche, Rodolfo García Susini, a Jonatan Miranda Paillán.