Los “fondos buitres” llegan a Río Negro
El período de sesiones ordinarias inició en todo el país y su programa legislativo tiene algunos condimentos que están mostrándonos como se van acomodando algunos jugadores. Sin duda alguna, la modificación de la Ley Cerrojo y el Pago Soberano son herramientas de negociación puestas sobre la mesa de discusión.
Ambas normativas, que deben ser aprobadas por el Congreso antes del 14 de abril, son de vital importancia para que el Gobierno Nacional pueda afrontar la propuesta final que le hizo a los “fondos buitres” y así salir del default tras 15 años. Debemos recordar que resta acordar con el 7% de los fondos; el otro 93% ya fue encauzado durante el anterior gobierno.
Pero esta nueva discusión tiene un trasfondo político e ideológico que van en caminos paralelos aunque se chocan por momentos. Los gobernadores, con llegada al recinto parlamentario, están empezando a mostrar sus diferencias (sobre todo dentro del peronismo). Es que necesitan que este tema se resuelva, porque va a atado a la refinanciación de las provincias tras largos años de sometimiento al poder Nacional. El gobernador Alberto Weretilneck se alineó a ese mensaje y dijo que pedirá ayuda a los representantes rionegrinos. Una nueva coincidencia en la nueva etapa de la relación con el senador Miguel Ángel Pichetto, quien viene allanando el terreno para que esto suceda en la Cámara Alta.
Pero entre los diputados, se encuentra Maria Emilia Soria, que titubeó con “pasarse” al nuevo bloque justicialistas encabezado por Diego Bossio, pero que por ahora se mantiene dentro del FpV conducido por Héctor Recalde. ¿Querrán los Soria apoyar el pedido del Gobernador rionegrino, o preferirán mantener la línea kirchnerista y soportar las críticas de no colaborar con el quorum para el tratamiento en sesión? Es una oportunidad también para el sorismo de seguir marcando diferencias con el albertismo. Falta para la elección, pero hay que empezar a sembrar par tener una buena cosecha.
Mientras los Gobernadores apuestan al diálogo con la gestión Macri por medio del ministro del Interior Rogelio Frigerio, miran de reojo este tema ya que está ligado directamente con la actividad económica de sus provincias. La obra pública es uno de los principales dadores de empleos en el interior del país, y necesitan reactivarla lo antes posible. La llegada de inversiones extranjeras ya dejó de ser un deseo sólo de Cambiemos.
Por otro lado, y atado a las discrepancias ideológicas, algunos legisladores critican estas posturas porque entienden que están traicionando a la patria y entregándole a estos fondos lo que quieren: dinero al mejor postor. Es que lucharon durante mucho tiempo, sobre todo los kirchneristas, en mantener esto como una discusión ideológica sin tener noción de la importancia de acordar. Porque es claro que el acuerdo se pudo haber hecho antes, pero algunos no lo quisieron hacer.
En medio de estas negociaciones, también trabajan la recuperación del 15% de la masa coparticipable que Cristina Fernández de Kirchner, por DNU, les devolvía a todas las provincias antes de dejar el poder y que luego Macri, lo paró por medio de otro DNU. Lo que había sido al principio un arma política de confrontación entre los gobernadores peronistas y Cambiemos, se transformó en una bandera que unió a todos los gobernadores por igual. La diferencias se mantienen entre los que apoyan para colaborar a que sus representantes den quorum en las sesiones del Congreso para tratar estos proyectos, y los que no.
Río Negro mantiene sus planteos judiciales, al igual que muchas provincias porque es un deber que tienen que efectivizar los gobernadores ya que es parte de su deber como funcionario público. Si bien al principio Weretilneck también especuló con dar un apoyo explícito al inicio de las negociaciones con el gobierno nacional, ahora parece haber entendido que lo mejor para la provincia es ser parte de esta mesa. Mientras tanto tendrá que soportar las críticas de los representantes kirchneristas, encabezados por Martín Doñate.