“Ipross te recuerda cada día que la discapacidad te acompañará el resto de tu vida”
“Ser padre es lo mejor que me pasó en la vida y por mi hijo voy a hacer lo que sea”, expresó con la voz quebrada Miguel Ángel “Micky” Ruffa, artista y conductor de un programa televisivo local. Su hijo Santiago nació encefalopatía por premarutez, lo que lo obliga a estar en silla de ruedas. Hace cinco meses esperan una silla postural y un andador ortopédico, pero “la burocracia del Estado parece ser más importante”, sentenció el padre.
El 30 de septiembre de 2015, la familia presentó a la obra social Ipross (Instituto Provincial de Seguros de Salud)el pedido de una nueva silla postural y un andador, debido a que los que actualmente utiliza Santiago datan de hace 4 años. “Creció y no puede seguir usando los mismos elementos ortopédicos”, explicó Micky.
La obra social debía brindarle los nuevos equipos a fines de octubre, aunque “como conocemos los tiempos burocráticos, esperábamos que esté para diciembre o enero”, continuó el relato. Pero los tiempos no fueron los establecidos, ni siquiera los esperados.
En febrero, la familia recibió un llamado de Ipross en el que le consultaban las medidas de la silla de ruedas que debía ser entregada en octubre, lo que significaba que la entrega demoraría varios meses más. Ayer, la gota que rebalsó el vaso fue un nuevo llamado, preguntando por las medidas del andador. “Ya agotaron nuestra paciencia. Cinco meses después de presentado el trámite, nos enteramos que tendremos que esperar, ¿cuánto? ¿Cinco meses más?”, se preguntó indignado Micky.
En enero, cuando Santiago retomó su rutina de rehabilitación, los padres fueron advertidos de los riesgos que corría si seguía usando la silla que ya le queda chica. Debido a la mala postura que le genera, puede sufrir problemas en la cadera, desviación de pelvis, dificultad para modular debido a la obstrucción de la estimulación visual, entre tantas otras afecciones de salud.
Según el relato del padre, Santiago comenzó a dar pequeños pasos ayudado por el andador. “Eso no lo logra cualquier chico con parálisis cerebral”, dijo emocionado, aunque criticó la falta de respuestas de la obra social y sostuvo que “lo único que hacen es frenar sus avances”.
“¿Tenés una idea de lo que es adaptar toda tu casa para una persona discapacitada, tener que pedir por una silla de ruedas para tu hijo?”, preguntó consternado. Además, añadió los problemas “psíquicos, emocionales y familiares” que conllevan estas situaciones en un “país totalmente exclusivo, donde la inclusión es usada demagógicamente para los discursos políticos”.
El conductor informó que intentó comunicarse con funcionarios políticos, legisladores e incluso con la vicepresidenta Gabriela Michetti. “Pensé que al tener una ‘vice’ en silla de ruedas, la situación de los discapacitados iba a ser distinta, pero veo que no sirve de nada”, se lamentó. Nadie le dio una respuesta. “Sí recibí el apoyo de la gente y de abogados, como Alejandro Pschunder, que se ofreció a darme una mano”, remarcó.
No es la primera vez que la familia Ruffa se ve en una situación similar, pero esta vez aseguran que no presentarán un recurso de amparo, sino que directamente recurrirán a una demanda judicial.
Micky aseguró que muchas personas lo “juzgan por exponer a mi hijo”, pero esto no significa un problema para él. “Reclamar y salir a mostrar estas situaciones es una forma de darle voz a miles de padres que día a día padecen la desidia, el destrato y el maltrato de la gente del Ipross”.
El padre de Santiago manifestó que conoce “muchos casos” de familias que esperan una prótesis, una silla de ruedas o un tratamiento adecuado para determinada enfermedad, pero que no reciben ninguna solución. Ante esto, aseguró que analizan reunirse todos e ir a reclamar a las puertas del Ipross “porque es la única forma de que te presten atención”, sostuvo.
“Es mi lucha y la voy a llevar hasta que pueda. No me importa si en el camino me quedo yo, pero por mi hijo y por todos los que sufren alguna discapacidad, voy a hacer lo que sea necesario”, finalizó Micky.