2016-03-01

Conflicto con escuelas rurales: exigen transporte semanal

Este año, el Consejo de Educación decidió que los chicos volverían a sus viviendas cada 15 días, pero esto “atenta contra los derechos de la familia”, aseguró uno de los padres que se niega a enviar a sus hijos al establecimiento educativo.

El conflicto en la educación este año va más allá del salario de los docentes y porteros y ahora abarca a los padres y niños de las escuelas rurales. Es que desde principio de año, el Consejo de Educación resolvió disminuir la frecuencia del transporte que lleva a los alumnos desde sus viviendas hasta el establecimiento educativo en cuestión. Un servicio que se realizaba de manera semanal, ahora se hará una vez cada 15 días.

Desde Unter (Unión de Trabajadores de la Educación de Río Negro) ya habían manifestado su posición al respecto, asegurando que con la desición, “los chicos perdieron el derecho de ver a sus familias”. Este martes, realizaron una conferencia de prensa donde también estuvieron presentes los padres de los alumnos afectados por la situación.

“¿Dónde está la protección al menor?”, se quejó Herminio Noches, uno de los padres presentes. La resolución afecta a las escuelas rurales de Cerro Alto, Pichileufu, Corralito y a las residencias de Pilcaniyeu, ubicadas en la Línea Sur de la provincia. En total son 64 alumnos los perjudicados y si bien hay algunos que ya están en clases, muchos no asisten por decisión de las familias que se niegan a mandar a sus pequeños hijos a la escuela por 15 días, sin poder verlos.

Edgardo Straini, secretario de Unter, explicó que “se trata de nenes y nenas de entre 5  y 7 años. No pueden estar 15 días lejos de sus padres en una residencia estudiantil”. Al parecer, habría una resolución en la que se establece que el transporte escolar pasa cada 15 días a realizar el recorrido, pero desde “hace diez años que se decidió hacer de manera semanal”, aseguró el gremialista y agregó que “es un derecho adquirido de los niños y niñas”.

La mayoría de las familias que envían a sus hijos a las escuelas rurales viven alejados de las mismas, muchas veces a más de 80 kilómetros. Las distancias, sumado a la falta de vehículos propios y de medios económicos para viajar a diario a llevarlos y buscarlos, hace que los niños deban permanecer en escuelas hogares de lunes a viernes. Hasta el año pasado, cada viernes volvían a sus respectivas casas, donde eran buscados el domingo para iniciar la semana lectiva.

“A veces 40 kilómetros no parece tanto, pero hay que llegar a ésos lugares”, remarcó Herminio y pidió a los funcionarios “que recorran la zona a ver si nos entienden. No podemos dejar a nuestros chicos así, no pueden criarse viéndonos dos veces al mes”, se lamentó el padre. (ANB)

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