En Río Negro, el PJ también cruje
Mientras el PJ Nacional sufre puertas adentros, con consecuencias políticas hacia afuera, el justicialismo rionegrino continúa “por la misma senda” como dice un tema de la aplanadora del rock, Divididos. Con autoridades partidarias renovadas, aunque bajo una misma lista, el peronismo provincial replica algunos cruces que se vieron claramente en estos días por Buenos Aires.
En la semana se reunió el Congreso del partido y se re confirmó la fecha de las elecciones nacionales para el 8 de mayo. Se definió la Junta Electoral y se está negociando las listas; si habrá unidad bajo la conducción de José Luis Gioja, es una gran incógnita todavía. Lo que sí quedó en evidencia, es que hay un sector muy importante que no quiere saber nada con los representantes de La Cámpora. Por ello, estos ni siquiera participaron del cónclave.
El Senador Nacional Miguel A. Pichetto fue muy enfático en sus declaraciones. “Es el momento del debate, se acabaron los documentos que venían de arriba con las instrucciones de lo que teníamos que hacer". El rol que está teniendo como articulador entre las demandas de los gobernadores justicialistas y el gobierno de Mauricio Macri, está trayendo cortocircuitos en la provincia a pesar que ni él ni los denominados pichettistas, formen parte de la nueva conducción del partido.
Martín Doñate, legislador camporista que en algún momento “compitió” con Pichetto como articulador con el anterior gobierno nacional (sobre todo con Kicillof y compañía) criticó, sin dar nombres propios, a aquellos dirigentes que a su juicio, estaban traicionando sus raíces al ayudar a Cambiemos en la nueva estructura del Congreso. La respuesta de otro legislador, como Ariel Rivero, no tardó en llegar. El fuego amigo se hace sentir en la provincia y muestra a las claras que esto recién empieza.
El pichettismo todavía tiene la sangre en el ojo por la derrota en manos del Gobernador Alberto Weretilneck en las elecciones de junio pasado, y en cuanto tiene una oportunidad, se los recuerdan a ciertos sectores que de alguna manera no pusieron todo lo que tenían que poner para que al menos, como el mismo Senador dijo, la derrota sea más digna.
Pero las internas no se delimitan a esos interlocutores. Si bien la conducción del partido está a cargo del Int. de Roca, Martín Soria, se fueron formando paralelamente otros espacios de debate entre intendentes y concejales que buscan tensar la cuerda y ver hasta dónde pueden negociar con la nueva conducción. También el partido emitió un duro comunicado hace unas semanas, para hacerles saber a aquellos afiliados que ahora militan dentro de Juntos Somos Río Negro (que finalmente se conformará como partido) que serán desplazados. Algunos antes que eso suceda, prefirieron renunciar al justicialismo.
De alguna manera el más beneficiado de todo esto es sin duda el albertismo, ya que no sólo cuenta con mayoría en la legislatura provincial, sino también con la titularidad en todas las comisiones de trabajo y ahora aprovecha para sacar ventaja sobre lo que queda de oposición en la provincia. Tendrá que seguir de cerca cómo se acomoda en todo esto la UCR, ya que como sucede en gran parte del país tiene el aparato (devaluado pero aparto al fin) territorial para el desembarco de Cambiemos en Río Negro. Sin embargo el PJ siempre se acomoda y no querrá perderse esta película.