2016-02-01

“Es bastante habitual sufrir situaciones violentas cuando secuestro madera”

Lo afirmó a ANB Alfredo Allen, el inspector de Bosques que fue agredido este fin de semana tras un decomiso. “Tuvimos que salir rápido porque nos atacaron a piedrazos”, señaló.

Alfredo Allen está harto, asustado y molesto. Su vida corre riesgo todos los días. Si bien el paso de los años hizo que se acostumbre a convivir con estas sensaciones, no pierde las esperanzas de que la situación cambie o al menos mejore.

Hace 12 años que se desempeña como inspector de la Dirección de Bosques. Solo, debe controlar y cuidar 29 mil hectáreas de vegetación que son jurisdicción de este organismo. Tiene que evitar, entre otras cosas, la tala ilegal, una actividad que no para de crecer en la ciudad desde hace varios años.

El sábado pasado una vez más fue víctima de una agresión, mientras concretaba el decomiso de madera cortada de manera ilegal. Ocurrió en la zona del kilómetro 21, a unos 200 metros de la avenida Bustillo, cuando el hombre se dirigió a verificar que no se llevaran varios rollizos que habían dejado preparados para ser trasladados, producto de la tala ilegal. En ese momento, fue atacado con piedrazos.

Una de las piedras arrojadas impactó en una ventana de la camioneta en la que se trasladaba y las esquirlas lo hirieron en la cara. La fortuna estuvo de su lado y sólo padeció un corte menor.

Allen reconoció que su trabajo es “riesgoso”, ya que constantemente está expuesto a situaciones violentas. Si bien efectúa los decomisos de madera, motosierras o herramientas, con el acompañamiento de efectivos policiales, en cada operativo pone su vida en juego.

“Siempre está la posibilidad de ser agredido, pero más allá de eso sigo mirando hacia adelante y trabajando para intentar proteger los bosques”, señaló el inspector, quien añadió que “sería importante” que se sumen más inspectores al plantel de trabajadores.

”El tema es complejo, porque hay mucha gente que se dedica a cortar árboles para luego vender la madera. Obviamente que lo ideal sería que haya más personas dedicándose a esta tarea, en lugar de estar yo solo, pero por ahora me las tengo que arreglar como puedo y con los recursos que tengo”, confió días atrás a ANB, cuando fue consultado por una masiva tala de cipreses en cercanías del cerro San Martín y del barrio Los Coihues.

En 2008, cerca de este lugar un grupo de sujetos que se encontraba talando le prendió fuego la camioneta con la que efectuaba el control. En 2012, en el mismo sitio, recibió un palazo en un ojo que casi le produce la pérdida de visión.

Episodios de este tipo surgen de tanto en tanto y, a la luz de los hechos, poco y nada se hace para prevenirlos y resguardar la integridad física de este empleado.

La asociación Árbol de Pie criticó duramente a Provincia, por “no cumplir con la Ley Provincial 2520 de creación del cuerpo de inspectores forestales que en su artículo 6 establece que deben ser nombrados 15 cargos para ejercer el control de los bosques de Bariloche”.

Aclararon que “no sólo es culpa de este gobierno”, ya que la Ley rige desde el 30 de septiembre de 1992. “Nunca se cumplió, lo cual es una barbaridad”, se quejaron los ambientalistas.

En tanto, desde la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) manifestaron su repudio por el ataque que recibió Allen el sábado. En un comunicado, el secretario pro gremial del gremio, Sergio Marcozzi, sostuvo que “la principal duda que nos surge, es si se cumplen todas las medidas de seguridad y prevención de riesgos para que el trabajador pueda realizar sus labores en las condiciones idóneas”. (ANB)

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