2016-01-27

Ex albergue municipal: más de cuatro años de abandono y olvido

El nuevo incendio en primeras horas de la madrugada desató la polémica acerca de la historia y el destino de las instalaciones de la Casa del Deporte.

Al igual que la pileta municipal, el albergue dejó de funcionar como tal a partir del año 2012. Desde entonces funcionaba la Casa Educativa Terapéutica del Sedronar, pero un incendio en octubre de este año profundizó el panorama de desidia, dejando al espacio en total decadencia y desuso. Anoche, el fuego volvió a deteriorar, aun más, el espacio.

Las imágenes hablan por sí solas. Un techo carbonizado y caído, paredes ennegrecidas. El incendio de la noche del domingo 11 de octubre terminó de otorgarle a las instalaciones de la Casa del Deporte -ubicadas en costanera y Palacios- un aspecto sombrío y triste. A primera hora de este miércoles (27/01), un siniestro similar volvió a ser noticia.

Sin embargo, la historia del abandono, ligada al desuso de la pileta municipal, se remonta a más de cuatro años atrás, justo después de la erupción del Puyehue-Cordón Caulle.

“El 2011 fue el último año en el que se habilitó la pileta y las instalaciones satélites. Realmente era mucho el trabajo previo que se hacía desde la municipalidad para poner todo en condiciones; se coordinaba un trabajo planificado con la Secretaria de Obras Públicas y se trabajaba con las cuadrillas un mes antes del verano para pintar y arreglar la pileta, los solárium, los alambrados perimetrales, los vestuarios y el albergue”, explicó a ANB Juan Pablo Muena, quien fuera Secretario de Deportes municipal hasta el año 2011, y quien hoy ocupa la Subsecretaria del área a nivel provincial.

“Nunca más se volvió a abrir ni la pileta ni el resto del complejo.  Después de tantos años de abandono es muy difícil; la falta de impermeabilización, la erosión del viento y el impacto climático tanto de las heladas como del sol, hicieron que el lugar se vaya degradando continuamente”, agregó el funcionario provincial.

La falta de limpieza de predio y el alto costo de mantenimiento fueron los argumentos que se presentaron desde las diferentes gestiones municipales que se sucedieron para no habilitar las instalaciones. La primera temporada en la que se cerraron las puertas fue la posterior a la erupción del Puyehue-Cordón Caulle, que agravaba la situación de apatía por los continuados pronósticos de caída volcánica.

Desde entonces, y dada la falta de uso de espacio donde funcionaba el albergue, la gestión municipal de María Eguenia Maritini cedió el espacio a la Secretaría para la prevención de la Drogadicción y Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar) para el funcionamiento de una casa terapéutica. Pero el siniestro de octubre terminó de vedar cualquier actividad del ex albergue.

La quinta temporada estival, tras su cierre, encuentra al predio de la pileta y el ex albergue en un nivel de decadencia y desidia lamentable. “Da mucha pena porque aquellos que trabajamos por el deporte y que conocemos la situación de cada institución deportiva de la ciudad, sabemos lo importante y estratégico que sería contar con este lugar que es clave para Bariloche. Es una lástima haberlo perdido”, concluyó Muena. (ANB)

 

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