Cardiólogos renuncian al IPROSS y se resiente el servicio
La obra social del Instituto Provincial del Seguro de Salud (Ipross) redujo considerablemente la prestación del servicio de cardiología en la ciudad, debido a que once de los catorce médicos de esta especialidad renunciaron este miércoles al convenio que los unía con la entidad.
“Desde hace varios meses, estamos viendo cómo el convenio de Ipross se va pauperizando. Esto se da así porque estábamos cobrando aranceles completamente desactualizados, con valores del 2014”, afirmó a ANB Ernesto Teran, médico cardiólogo de Bariloche.
El profesional remarcó que la obra social está incumpliendo con el 25% de aumento acordado en paritarias con el Colegio Médico, a principio del 2015. “Nos dijeron que nos iban a abonar en forma retroactiva pero aún estamos esperando lo que se nos adeuda. Ya son casi siete meses de deudas”, se quejó Teran.
El malestar de los profesionales también se debe a la falta de los pagos “extra-cápita”. Estos suponen la aplicación de tasas de uso en las prestaciones de las prácticas en estudios como electros, cardiometrías y aplicación de holsters, entre otros.
“Ante esta situación, tan dilatada, teníamos tres opciones: cortar las prestaciones sin salir de convenio, cobrarle a la gente o renunciar, como finalmente lo hicimos. Sabemos que la gente no tiene la culpa ni por qué pagar por estas condiciones. Necesitamos que se tome conciencia de que nosotros somos trabajadores y debemos cobrar por nuestras tareas. No se trata de una postura mercantilista”, destacó Teran.
En este contexto, no solo existe una problemática económica para los médicos que permanecían hasta ayer (13/01) en el convenio, sino que los afiliados a Ipros en Bariloche, carecen de prestaciones específicas para la especialidad en cardiología. Una situación que afecta a cientos de trabajadores en la ciudad.
“Vivimos del honorario, y si hemos llegado hasta esta instancia tan avanzada del problema sin haber renunciado antes, es por los pacientes que la mayoría tenemos hace años. Los conocemos y sabemos que te necesitan como médico, pero la realidad que estamos atravesando es paupérrima e insostenible”, señaló el especialista.
Entre los once médicos que renunciaron varios se desempeñan en el Sanatorio San Carlos. Otros lo hacen en Sanatorio de Sol y también hay independientes. (ANB)