“Hace un año y medio trabajamos por la inclusión social”
Desde hace un año y medio, el equipo de la Sedronar (Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico) trabaja en pos de la inclusión social de los jóvenes de la ciudad. Hace poco más de dos meses las instalaciones donde funcionaba la Casa Terapéutica fueron arrasadas por un incendio, pero aun así, siguen firmes en su objetivo: darles un espacio de contención a que sufran problemas de adiccción.
“Fue un año muy intenso, pero de mucha satisfacción”, aseguró Fernando Fernández Herrero, referente de la organización. Hace un año y medio que fue puesta en funcionamiento en Bariloche, y los trabajos realizados fueron muchos.
La Sedronar está compuesta por un equipo interdisciplinario que contiene y ayuda a los jóvenes a salir de un problema de adicciones. Se brindan talleres, capacitaciones y terapias tanto individuales como grupales, para los chicos que normalmente son excluidos por su pertenencia social y por las adicciones, que muchas veces genera esa misma pertenencia. “En Bariloche el problema con los pibes es tristemente célebre: o los declaramos muertos, o los declaramos chorros”, sentenció Fernández Herrero, quien además forma parte del equipo del taller San José Obrero.
Este año la institución incorporó un nuevo dispositivo llamado PAIS (Programa de Asistencia e Inserción Sociolaboral), dirigido a jóvenes de 16 a 22 años que hayan quedado afuera del sistema educativo y laboral. Funciona en un predio de Parques Nacionales, atrás del establecimiento educativo Ángel Gallardo. Se brindan capacitaciones, con una jornada de 8 horas diarias de lunes a viernes, tal como si fuese una semana laboral. Así, los chicos aprenden un oficio y también a cumplir ciertas responsabilidades dentro de un horario, base fundamental en el mundo del trabajo.
“Este año tuvimos alrededor de 40 pibes participando de este programa”, comentó el referente y añadió que es una oportunidad para relacionarse con chicos de otros barrios, conocerse y así “eliminar un poco las barreras que tiene la ciudad”.
En febrero comenzó a trabajar la Casa Terapéutica de la institución, en un espacio cedido de la Casa del Deporte. El lugar estaba abandonado hace tiempo, y fueron los propios jóvenes quienes lo refaccionaron y trabajaron arduamente para tener un lugar propio. Lamentablemente el 11 de octubre un incendio terminó con todos el esfuerzo, y hoy no tienen donde llevar a cabo las actividades terapéuticas.
“Nos juntamos de 17 a 22 en el taller San José Obrero, pero la idea es encontrar otro espacio”, señaló Fernández Herrero y remarcó en la necesidad de “salir de los barrios, porque a veces las rivalidades entre grupos hace que un pibe no vaya a tal o cual lugar”.
Al ser consultado sobre el panorama actual, con los nuevos gobiernos tanto a nivel local, como nacional, Herrero manifestó que “tenemos cierta incertidumbre”, aunque esperan que se continúe con las políticas de inclusión social. (ANB)