A dos años de las protestas policiales en Río Negro
Primero fueron mensajes de texto y el rumor se comenzó a extender en las redes sociales. A las pocas horas, se evidenciaba en la calle: la Policía de Río Negro estaba movilizada, disconforme con los sueldos que era, en los escalafones iniciales, de 5500 pesos. La situación era similar a la de otras policías provinciales en ese fin de año conflictivo en todo el país. El primer día de la protesta, el Gobierno provincial decía que “la policía trabajaba con normalidad”, y anunciaban un extra salarial para los agentes que trabajaran durante las Fiestas. No alcanzó para frenar tres días de mucha tensión en la provincia.
Viernes 6 de diciembre de 2013
La protestas iniciales, con epicentro en Cipolletti, se levantaban tras la reunión con el entonces jefe de la Policía, Fabian Gatti. El entonces flamante Ministro de Seguridad de la provincia, Oscar Albrieu, se reuniría al día siguiente con policías retirados y en actividad. Un comunicado de la provincia señalaba que “la Policía se encuentra cumpliendo hoy con normalidad las tareas de prevención y lucha contra el delito por las que velan diariamente. En todas las unidades policiales el cumplimiento por parte del personal de la Policía está dentro de lo planificado y establecido. Se ha detectado solo una situación de reclamo que involucra alrededor de 30 efectivos de la Policía en la ciudad de Cipolletti, que se encuentran fuera del horario laboral”.
La provincia buscaba desactivar el conflicto prometiendo además una reunión el día martes entre Weretilneck y representantes de distintas unidades policiales.
Ese mismo día se dispuso la suspensión del partido de fútbol entre Deportivo Roca y Alianza de Cutral Có que se iba a jugar en la noche del sábado, por falta de seguridad. La policía dejaba de prestar adicionales.
Sábado 7 de diciembre
En la Unidad Regional Segunda, el ministro de Seguridad, Oscar Albrieu, ofreció a los policías en actividad el pago del medio aguinaldo antes de las Fiestas, además del pago de un suplemento de 1.500 pesos para los que estén de servicio durante esas festividades. El rechazo no tardó en llegar, ya que los policías iban con otra expectativa. "Yo por 5.500 pesos no salgo más a arriesgar mi vida" le dijo un policía al ministro Albrieu
Las negociaciones fueron seguidas por policías en otras ciudades, donde se mantuvieron convocados. En Cipolletti se mantuvo el acampe frente a la Comisaría Cuarta. En Bariloche se movilizaron al Centro Cívico.
Domingo 8 de diciembre
En varias ciudades de la provincia de Rio Negro se realizaron concentraciones y movilizaciones de policías. En Roca policías tanto retirados como activos y familiares se mantuvieron concentrados frente a la Comisaría Tercera. En Viedma continuó la convocatoria en la Jefatura, donde incluso se produjo una ocupación de instalaciones en la noche del domingo. En Bariloche la convocatoria sumó el reclamo del impacto que tenía para sus bolsillo el ser trasladados a esa ciudad turística donde los costos de vida son más altos que en otras ciudades.
Bariloche tuvo otra particularidad: el mismo sábado arribó un contingente de 300 gendarmes, que fueron desplegados en esa ciudad ante rumores de saqueos y la eventual falta de policías provinciales por un endurecimiento de las medidas.
El reclamo tuvo adhesión en otras ciudades, como San Antonio Oeste, Conesa y Choele Choel.
En la tarde-noche del domingo, una reunión entre gobierno y la policía permitía llegar a un acuerdo que destrabó el conflicto: sueldo inicial de 10 mil pesos, más 600 por mes durante 10 meses, como aporte de uniforme, entre otros beneficios. (ANB)