Trabajadores de Arroyo siguieron con los escraches
Trabajadores del frigorífico Arroyo realizaron este miércoles (14/10) una marcha sobre la avenida Bustillo para escrachar a los dueños de la planta, que declararon la quiebra de la empresa y no notificaron la decisión a los empleados.
Con bombos y banderas, alrededor de veinte hombres partieron desde el monolito del kilómetro 1 hasta el 5, donde se encuentra la casa de Daniel Arroyo, uno de los propietarios de la firma. Dirigentes del Frente de Izquierda y los Trabajadores (FIT) los acompañaron en la manifestación.
"No tenemos una respuesta formal por parte de los empresarios, ni una solución. No están dando la cara. Sólo leímos el comunicado en el que se declaran en quiebra", explicó a ANB el delegado del grupo, Manuel Mardones.
Pese a que la familia Arroyo hizo público ayer el cierre del frigorífico, los trabajadores no recibieron hasta el momento telegramas de despido. Tampoco los dueños informaron a la comisión interna de tal situación.
Ante la inminente pérdida de sus fuentes laborales, el grupo de 80 hombres analiza por estas horas la posibilidad de hacerse cargo de la planta y funcionar sin patrón. "Es agarrar un fierro caliente, pero al no tener nada estamos dispuestos a correr el riesgo. Creemos que la podemos hacer funcionar", consideró Mardones.
Las instalaciones poseen espacio para la faena de tres especies, ciclo 1 y ciclo 2, con varias cámaras de frío de distintas temperaturas, túnel y cámaras de congelado y una planta depuradora.
Los dueños del frigorífico calificaron de "terminal" a la situación de la empresa y alegaron que la última resolución de la SENASA habilitó la compra de hacienda en la zona norte de la provincia, pero les limitó la venta. "No podemos vender hacia el sur esa carne, ni siquiera en El Bolsón. Seguimos con el mismo problema de tantos años. La barrera no es sanitaria, sino que es comercial y especulativa", consideraron.
Ante la inactividad del negocio, el Gobierno provincial afrontó el pago de los sueldos del personal durante los últimos tres meses. No obstante, los propietarios argumentaron que dilataron la determinación de cerrar la planta porque esperaban una propuesta del Ejecutivo de Río Negro que nunca llegó.
El comunicado fue en respuesta a las declaraciones que había formulado el gobernador Alberto Weretilneck en su paso por Bariloche la semana pasada. ”Nos tienen que explicar qué van a hacer. Deben decir si lo van a hacer funcionar, si lo van a vender o si tienen pensado cerrarlo. Deben ser claros porque la crisis que atraviesa la firma es grande y hay muchas familias que están siendo perjudicadas”, había reclamado el mandatario en diálogo con este medio. (ANB)