Tras resistir a un desalojo, desarmó su casa y se fue
Los habitantes del barrio Lera ya se habían plantado el 27 de agosto pasado frente a la Policía y la Justicia para evitar que desalojaran a Guillermina Reuque y su hijo de la casa en que viven desde hace ocho años. “La acompañaremos hasta las últimas consecuencias”, advirtieron en aquella oportunidad en una muestra de lealtad absoluta con su vecina.
Es por eso que ante una nueva orden judicial de desalojo, Guillermina prefirió este miércoles (16/9) desarmar su vivienda de manera pacífica y buscar nuevos rumbos. “Ya no quiero exponer a los vecinos a los golpes y a la Policía. Me tengo que ir”, confió a ANB, resignada.
La señora aseguró ser víctima de una estafa por parte de Carmen Palacios, la supuesta propietaria del terreno ubicado en calle Neuquén al 1600, quien inició la causa en la Justicia.
“Alquilo desde hace ocho años con un compromiso de compra. Pagué la instalación de todos los servicios, pero el juez no me reconoce nada porque dice que mis abogados no presentaron los papeles”, se lamentó.
Reuque agradeció el acompañamiento del presidente del Concejo Municipal, Ramón Chiocconi, y del titular de la Junta Vecinal del barrio Lera, Roberto Pallacoy.
“Por ahora tengo a donde ir y una vecina me prestó un lugar para guardar mis cosas”, contó esta mañana mientras desarmaba su hogar.
Chiocconi se había comprometido en una reunión que mantuvo con la vecina el 9 de septiembre pasado a realizar un pedido de informe al Instituto Municipal de Tierra y Vivienda para el Hábitat Social y otras áreas competentes para conocer la situación real del terreno en conflicto.
“Lamentablemente, ante la necesidad de la gente para acceder a la tierra, hay muchas personas y 'organizaciones' que se aprovechan de esas situaciones y perjudican a muchas familias de la ciudad”, manifestó el edil durante ese encuentro.
En esa sintonía, Pallacoy había apuntado contra la Justicia cuando en agosto la Policía intentó desalojarla: “Es una maniobra de grandes terratenientes que se quieren apropiar de los terrenos con complicidad de la cúpula del poder. La medida es injusta porque es una familia que vive históricamente en el lugar”. (ANB)