Tres procesamientos por asesinato del cuidador de una iglesia
Hace casi un mes, en la iglesia evangélica “Asamblea Cristiana Dios es Amor”, en el barrio Lera, tres hombres intentaron robar algunos objetos cuando se sorprendieron con la presencia del cuidador. Quilaleo fue atacado a puñaladas por los ladrones y, finalmente, reducido. Cuando la policía llegó al lugar, advertida por medio de un llamado al 911, los tres desconocidos intentaron esconderse en el predio de la cercana Escuela 201 pero fueron atrapados.
El juez de Instrucción Marcos Burgos dictó hoy el procesamiento y la prisión preventiva de los tres hombres - argentinos, mayores de edad y vecinos de Bariloche- por considerarlos “presuntos coautores del delito de "Homicidio Criminis Causa" en concurso real con robo agravado por el uso de armas, éste último en grado de tentativa”, se informó desde el Poder Judicial.
La fiscalía que interviene en el caso había imputado a los tres hombres el “haber actuado en convergencia intencional y previo acuerdo de voluntades” y logró determinar que aquel 12 de junio se presentaron en la iglesia y, utilizando un block de cemento, rompieron la puerta para ingresar.
La investigación determinó que Quilaleo, que se desempeñaba como sereno, “se opuso a dicho accionar y forcejeó con los tres hombres en las inmediaciones de la entrada. Ante ello, y con el fin de consumar el robo que se habían propuesto y que Quilaleo les impedía, lo agredieron con un elemento contundente y con armas blancas, hasta que la víctima se desvaneció como consecuencia de la hemorragia y lesiones que le causaron”.
Según fuentes judiciales, mientras Quilaleo agonizaba los imputados recorrieron la capilla y se apoderaron de un parlante , un taladro, un baúl de plástico en el que había dos tambores, cuatro tambores de percusión -dos tipo metálicos, uno negro y otro plateado-, dos platillos de percusión, cuatro palillos de madera y una mezcladora de sonido.
Luego, se retiraron por calle Los Radales y, al llegar a la altura del 870, notaron la presencia de un móvil policial por lo que tiraron en la vereda un parlante y un estuche con el taladro. Además, ingresaron en una propiedad, donde arrojaron los demás elementos para continuar con su huida por el techo de una de las casas de ese terreno accediendo al patio de la Escuela Ramón Jiménez, donde fueron detenidos.
Quilaleo sufrió cuatro heridas de arma blanca y dos traumatismos en el rostro. La causa de muerte, según se determinó posteriormente, fue un “shock hipovolémico secundario a lesión por arma blanca toraxica".
En su dictamen, el juez Burgos consideró que “de acuerdo con las constancias probatorias reunidas en la presente investigación y con el alcance procesalmente exigido esta etapa preparatoria, tanto la materialidad del hecho, como la coautoría y la responsabilidad de los sometidos a proceso están acreditadas”. (ANB)