Bariloche tendrá dos hectáreas para un Régimen Penal Abierto
Se profundizará en un espacio propio el Régimen Penal Abierto en Bariloche. Si bien la modalidad ya está en vigencia, se instituirá en un lugar previsto para ese fin, que será cedido en comodato, por el propietario de las tierras, Germán González Lera. Así lo anticipó a ANB el Director del Penal de Bariloche, Leandro Crespo, quien la próxima semana firmará el convenio con González Lera, para comenzar con el régimen durante los primeros meses de 2015. El funcionario penitenciario prefirió no precisar el lugar en el que estará ubicado el predio, para evitar cualquier tipo de rechazo vecinal, antes de la firma del convenio.
Inicialmente, y luego de una rigurosa evaluación de un Consejo especializado integrado por diversos profesionales, se autorizará a determinados internos para que accedan al Régimen Penal Abierto. Comenzarán con trabajos en el lugar, y hasta podrán alojarse en ese espacio. “Queremos que los internos conozcan un Penal sin rejas, tengan autodisciplina y hagan una labor terapéutica. Queremos cambiar la visión que Bariloche tiene del Penal, apuntamos a la readaptación social de los internos”, sintetizó Crespo.
El funcionario aclaró que se establecerá un estricto régimen de conducta para acceder a la modalidad.
En la práctica, los internos “ya están llevando adelante este régimen. Sacamos a los de más confianza para que realicen trabajos en instituciones y colegios de la ciudad. Además, la modalidad ya se aplica con éxito en la localidad de Pomona y en General Pico, La Pampa”, puntualizó.
Para llevar adelante el proyecto que le encomendó la cúpula del Servicio Penitenciario de Río Negro, y la Secretaría de Seguridad de la Provincia, Crespo definió permanecer un año más de lo previsto en Bariloche.
Crespo destacó que actualmente, los internos están realizando diversas actividades y trabajo comunitario: panadería, herrería, carpintería y tareas de electricidad, entre otras. “Muchos de ellos cometieron un error y lo están pagando, esperan readaptarse socialmente, esperan que la sociedad les dé una oportunidad”.
Contó que incluso trabajaron en la reparación de la maquinaria de una panadería comunitaria que no podía reemplazar ese equipamiento por cuestiones económicas, y realizaron trabajos de electricidad en el Colegio Don Bosco. Además de tareas de carpintería en el jardín maternal que sufrió un incendio meses atrás.
“De esta forma, se están yendo con una profesión. Y con un trabajo, manos y buena salud, podrán salir sin la necesidad de volver a delinquir. Muchos de ellos han tenido una vida muy dura, se han criado en la calle, solos. Y sin el hábito inculcado por una familia”, evaluó.
Y definió: “Para que ellos estén en el Penal, antes fallaron todas las instituciones (del Estado), todos los mecanismos y todos los medios de contención”, sostuvo.
Crespo destacó que en el marco del Régimen Penal Abierto que ya funciona en la Unidad Penitenciaria, “ningún interno cometió ilícitos, ni se equivocó durante las salidas. Tampoco causaron ningún tipo de disturbios en las escuelas a las que fueron a trabajar. Son los internos más destacados los que acceden a esta modalidad, y que se comporten como lo hacen indica que no nos equivocamos, que estamos trabajando bien”, resumió.
Uno de los escollos para agilizar las autorizaciones de acceso al régimen, es la ausencia de un Juez de Ejecución en Bariloche, “con el que esperamos contar a partir del próximo año”, indicó Crespo.
Por otra parte, vinculó la incorporación de actividades y trabajo comunitario que realizan los internos a “estos 6 meses de paz interior, en los que no hubo fugas ni enfrentamientos entre internos”, destacó.
En un mismo sentido, remarcó que ahora “hay más actividad, y el Penal se vuelve más dinámico con la sociedad. El interno se compromete, consigo, con la sociedad, y con la Dirección del Penal. Antes no se realizaban tantas actividades ni trabajo comunitario”.
Pero aclaró, “fugas siempre van a existir, la intención puede estar, pero los internos quieren recuperarse”, consideró.
Y sobre el tema, concluyó que “a lo que apuntamos es a que integrar el Penal al resto de la ciudad. Pienso que es parte de la ciudad”.
El Penal de Bariloche está integrado por 105 internos, entre los que se encuentran 3 mujeres.
en relación al Servicio Penitenciario en Río Negro, Crespo consideró que “está cambiando muchísimo. Se invierte en recursos económicos y humanos. Y hasta se modificó la ley del Servicio Penitenciario. Se apunta a crear una escuela de formación del personal, que nada tiene que ver con la de la Policía”, diferenció.
Sobre la construcción de un nuevo Penal en Bariloche, Crespo entendió: “Río negro debe tener su propia cárcel de condenados. Sería lo ideal contar con una nueva unidad en Bariloche, pero también puede llevarse a un pueblo chico, en la Línea Sur, lo que generaría fuentes laborales”, concluyó. (ANB)