Familiares del operario de la CEB fallecido lograron ser querellantes en la causa
La familia del operario de la Cooperativa de Electricidad Bariloche (CEB), que murió en julio pasado por presunta negligencia en el ámbito laboral, logró constituirse como querellante en la causa. Las diligencias judiciales para que la familia del joven, Víctor Rodríguez, fuera instituida como querellante, tuvieron marchas y contramarchas pero finalmente, se hizo lugar a la solicitud realizada ante Tribunales, con el patrocinio legal del estudio de abogados Núñez-Galiani.
En la práctica, ser querellante le otorgará a la familia acceso al expediente, y la posibilidad de aportar pruebas y testimonios en el proceso. La causa fue caratulada por el Juez de Instrucción Marcos Burgos como "homicidio culposo", en el caso de Rodríguez, y "lesiones graves", por los otros cuatro operarios lastimados, y son dos los imputados: Carlos Fernández Sander y Julián Galván, ambos superiores de Víctor en la CEB .
Oportunamente, y casi de forma paralela al mencionado pedido de la familia, la CEB tomó definiciones. El Consejo de Administración de la Cooperativa evaluó el informe técnico realizado en torno al hecho, y concluyó que debían aplicarse sanciones a tres operarios. El capataz de cuadrilla que estaba junto a Rodríguez -Julián Galván- fue despedido; mientras que otro trabajador (el segundo imputado en el causa) Carlos Fernández Sander, recibió 25 días de suspensión. Finalmente, al titular de Seguridad e Higiene -apellidado Quiroga- la CEB definió rescindirle el contrato que lo unía a la entidad. Se consideró que ninguno de los tres cumplió con los presupuestos mínimos de seguridad en la maniobra.
Según el resultado de la autopsia, Rodríguez -de 25 años de edad- murió por un fuerte traumatismo de cráneo, producto de un aplastamiento. "Queremos que los responsables negligentes paguen con todo el peso de la ley por un hecho que se podía evitar", cargó oportunamnte y en diálogo con ANB, Silvana, la hermana de Víctor.
Como se mencionó, el accidente se cobró la vida del joven, y lesionó a otros cuatro operarios. Silvana recalcó que se produjo "una negligencia tras otra", que derivaron en la muerte de su hermano y en graves heridas sufridas por sus compañeros.
En cuanto a la cadena de responsabilidades, los familiares apuntan a los superiores directos de Víctor: el Supervisor de Redes y Servicio de Energía, el Jefe de Distribución del Servicio de Energía y el Capataz. "Debían velar por él, por su seguridad", criticó Silvana.
La hermana de Víctor, contó que el joven de 25 años ingresó a la CEB "hace cinco años, y por su currículum, no por amiguismos. Estaba perfectamente capacitado para realizar su trabajo", subrayó.
La familia está profundamente conmocionada con lo sucedido, no puede sobreponerse, y la incertidumbre sobre los hechos colabora con ese estado. "Todavía no sabemos qué fue lo que pasó. El día en el que murió teníamos que encontrarnos todos a la noche para festejar el cumpleaños de la novia, Laura (con quien vivía desde hacía poco tiempo). Al día siguiente, a las 11 de la mañana estábamos en la clínica. No lo entendemos".
Silvana describió a su hermano como un joven "activo, lleno de proyectos y ganas de vivir". Víctor también era un importante sustento económico para la familia, que hoy también se ve desamparada en ese aspecto.
"Era un gran compañero, un gran amigo, un hermano y un hijo extraordinario. Éramos muy unidos. Era el pilar de nuestra familia", expresó, finalmente. (ANB)