2014-10-09

Contralor denuncia “operaciones mediáticas” y “chicanas políticas”

En una reunión promovida por concejales oficialistas, los miembros del organismo de control y sus asesores técnicos dieron explicaciones sobre su gestión en el Concejo, y fueron escuchados por la oposición sin mayores cuestionamientos.

La disputa entre el Gobierno de Martini y el Tribunal de Contralor sigue latente. Así se desprende del contenido de una reunión realizada este miércoles en el Concejo Deliberante, en la que los miembros del organismo de Control y sus asesores técnicos, salieron al cruce de cuestionamientos públicos de la Intendenta y de dos ediles oficialistas, quienes por cuestiones particulares, no estuvieron presentes en ese encuentro.

Oportunamente, los concejales martinistas, Alejandro Ramos Mejía (FpV) y Mauro González (PVC) se quejaron por la "insuficiencia" de la documentación anual presentada por el Tribunal de Contralor, y los términos de la nota de respuesta al requerimiento de ampliación de esa información, que ambos elevaron.

En esa oportunidad, Ramos Mejía sostuvo que que la motivación del pedido de informes es "saber si se está cumpliendo con la normativa", y planteó que el Contralor "debe tener un reglamento interno para funcionar", y eso "sirve para los vecinos y el resto de los Poderes". Incluso, pidió que "se formalice" una Comisión Especial para la rendición de cuentas del Tribunal de Contralor, e instó a que los ediles definieran una postura, lo que derivó en la convocatoria de los miembros del Contralor y asesores al recinto legislativo.

La respuesta llegó inicialmente por parte del Presidente del Tribunal, Carlos Freire, quien, ante el Concejo, aseguró que el organismo de control está siendo "presionado", y recordó las nuevas facultades con que cuenta la institución, tras la modificación de la Carta Orgánica: "Ya no somos un Tribunal de Cuentas, somos un Contalor, integral", consignó.

A su turno, la vicepresidenta del cuerpo de control, Dra. Daniela Núñez (FpV) denunció "chicanas políticas” y “operaciones mediáticas” del oficialismo, y el Contralor en pleno dijo sentirse “interpelado” y objetado por un trasfondo político. Remarcaron, incluso, que fueron convocados al Deliberante “por primera vez en tres años”, dejando entrever el contenido político de la invitación.

En ese sentido, Núñez esgrimió que fue “notorio” el malestar del Ejecutivo y las posteriores “operaciones mediáticas” en contra del organismo, a partir de una serie de investigaciones que inició y que derivaron en denuncias. Recordó el avance del Contralor sobre temas sensibles como la anuencia para el incumplimiento del vínculo contractual que el emprendimiento habitacional Valle Azul mantiene con el Gobierno; la dilación en la concreción de las compensaciones de acreencias mutuas con la Cooperativa de Electricidad Bariloche (CEB); los vaivenes con los irregulares paseos de compras; y el pedido de informes por el sostenido giro en descubierto bancario por sobre lo autorizado por normativa y durante seis meses.

En tanto, no se pasó por alto la polémica por la judicializada designación directa del asesor letrado del Contralor -contrariando lo que establece la Carta Orgánica Muniipal-, que fue defendida por los miembros del Tribunal, y el propio Diego Breide (actual abogado del cuerpo de control) con atendibles argumentos, y avalada por los concejales que tomaron la palabra en el recinto.

Ante la ausencia de los concejales martinistas que pusieron la mira en la gestión del Contralor, y la presencia de los bloques opositores, la reunión se volvió amena y los saludos finales se acompañaron con besos y abrazos. Si bien el encuentro fue encabezado por el oficialista y presidente del Deliberante, Ramón Chiocconi, el edil no desentonó, y se mantuvo cauto en sus pronunciamientos, siendo fiel al tenso y fluctuante vínculo que lo une al Gobierno de Martini. (ANB)

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