Garro apuntó contra la Justicia por anular sentencia del Contralor
Ex miembro del Tribunal de Contralor cargó contra la Justicia por anular una sentencia contra funcionaria municipal. En 2010, la actual concejal del Frente para la Victoria, Edith Garro, era miembro del organismo de control, y junto a sus pares, dictó una dura sanción contra la ex subsecretaria de Cultura, Victoria Arroyo, y el ex Intendente Marcelo Cascón, por avanzar en una obra no autorizada por la Comisión Nacional de Museos y de Monumentos y Lugares Históricos. Se trata de 13 pilares previstos para luminarias y apostados en la Plaza Derechos de la Mujer, ocupada por feriantes sobre calle Urquiza en el Centro Cívico, espacio considerado patrimonio histórico.
Esa conformación del cuerpo de control que integraba Garro, consideró responsable a Arroyo responsable de la irregularidad. Le aplicó una multa de 26 mil pesos, y le ordenó demoler–asumiendo el costo- la infraestructura apostada en el Centro Cívico.
La por entonces funcionaria recurrió a la Justicia, y hace pocos días la Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial falló a su favor, dispuso la nulidad de todo lo actuado por el Tribunal de Contralor, y le impuso al Municipio el pago de las costas judiciales. En la sentencia definitiva de los jueces Edgardo Camperi, Carlos Cuellar y Emilio Riat, se expone que existe “numerosas irregularidades procedimentales que invalidan lo actuado” por el Tribunal de Contralor sobre Arroyo, “a partir de la resolución inicial del juicio de responsabilidad”. Y entendieron que Arroyo sólo acató una decisión del Intendente.
Evaluaron en ese sentido que la del Contralor, se trató de una resolución "oscura y sin emplazamiento; un informe probatorio sin previa apertura a prueba ni posterior alegación, o previa prescindencia de esa etapa y posterior reevaluación; y una sentencia condenatoria virtualmente sin juicio previo".
Al respecto, Garro consideró “lamentable” el fallo de la Cámara, y argumentó que “desde el Tribunal de Contralor, cuando uno llega a esa instancia es porque se realizó un proceso: sumario, aporte de pruebas, entre otros puntos, y se lleva a la Justicia para que no quede como una mera multa de ámbito municipal”.
Y cargó: “Lamentablemente, la Justicia no tiene en cuenta lo que determina el Tribunal de Contralor, y eso hace que hoy todos paguemos –por las costas del juicio que debe asumir el Municipio- por la irresponsabilidad de un funcionario", por Arroyo.
Garro planteó que “si la Justicia busca las pruebas, las va a encontrar. Se trataba de un espacio considerado patrimonio histórico. Desde Buenos Aires, la Comisión Nacional de Museos y de Monumentos y Lugares Históricos nos había enviado una nota, en la que se especificaba que no se podía tocar ese espacio sin autorización. Además también se excedió en el gasto de los pilares, y otra serie de irregularidades”, aseveró. E insistió: “Más pruebas que eso no necesitás, alcanza y sobra”.
En una misma línea crítica, arremetió: “Es como digo siempre: la Justicia, poniendo o sacando una coma, cambia toda la historia”.
Sobre la “obediencia debida”, de Arroyo hacia el Intendente, a la que hace alusión el fallo de la Cámara de Apelaciones, Garro argumentó: “No recuerdo que hizo ella en ese momento, pero era válido que alegara que recibía órdenes del Intendente, creo que no lo hizo, y en ese caso, queda ella como responsable de la obra”.
En tanto, recordó que el ex Intendente Marcelo Cascón, también fue multado, porque “no puede desconocer lo que hacen sus funcionarios”.
Y, a modo de conclusión, la concejal sintetizó: “Espero que la Justicia tenga en cuenta que el Tribunal de Contralor es un organismo de control, y le dé la importancia que merece, sobre todo en el gasto del erario público. Parece que la Justicia no es parte en la defensa y cuidado de los fondos púbicos”, concluyó. (ANB)