Familiares del operario de la CEB fallecido quieren ser querellantes en la causa
"Queremos Justicia", expresó Silvana, la hermana del operario de la Cooperativa de Electricidad Bariloche (CEB), Víctor Rodríguez, quien murió el 25 de julio pasado, a raíz de la caída de un poste de madera y un transformador, de media tonelada de peso. Con el patrocinio legal del estudio de abogados Núñez-Galiani, los familiares de la víctima pidieron a los Tribunales convertirse en querellantes en la causa, lo cual les daría acceso al expediente y la posibilidad de aportar pruebas y testimonios en el proceso.
Paralelamente, la CEB definió el despido de un trabajador, la rescisión del contrato de otro, y la suspensión por 25 días de un tercer empleado, por no haber cumplido con los presupuestos mínimos de seguridad en la maniobra.
Según el resultado de la autopsia, Rodríguez -de 25 años de edad- murió por un fuerte traumatismo de cráneo, producto de un aplastamiento. "Queremos que los responsables negligentes paguen con todo el peso de la ley por un hecho que se podía evitar", cargó la hermana de Víctor, en diálogo con ANB.
Hasta el momento, los familiares de Víctor no recibieron explicaciones formales sobre las circunstancias del accidente que se cobró la vida del joven, y lesionó a otros cuatro operarios.
La familia de Víctor, no califica de "accidente" el hecho, y aspiran a que una vez concluida la etapa investigativa a cargo del Fiscal Eduardo Fernández, la causa sea caratulada por el Juez de Instrucción como "homicidio culposo". En ese sentido, Silvana recalcó que se produjo "una negligencia tras otra", que derivaron en la muerte de su hermano.
En cuanto a la cadena de responsabilidades, apuntan a los superiores directos de Víctor: el Supervisor de Redes y Servicio de Energía, el Jefe de Distribución del Servicio de Energía y el Capataz. "Debían velar por él, por su seguridad", criticó Silvana.
Corriéndose del eje de su propia tragedia, los familiares del joven operario de la CEB exigieron que el Sindicato de Luz y Fuerza se ocupe de asistir a los otros cuatro trabajadores afectados por el accidente, quienes padecieron una situación traumática. Ante el señalamiento de ANB sobre cómo logran recomponerse y reclamar asistencia de los compañeros de Víctor en el marco de la fatalidad, sinceraron: "Esto no debería haber pasado, ocurrió por la negligencia de los jefes, no queremos que les pase a otros chicos. Es lo que habría hecho Víctor".
Y aportaron un dato clave que, transcurridos los hechos, cobra otra relevancia. "Él quería cambiar ciertas cosas que pensaba que no estaban bien en el trabajo (en alusión a condiciones laborales y de seguridad). No llegó a tiempo, no pudo, y pasó esto".
En tanto, exteriorizaron que hasta el momento, no sintieron el respaldo de la cúpula del gremio, sino todo lo contrario. "Por otros motivos, no vinculados a la muerte de Víctor, hablamos con el Secretario General del Sindicato de Luz y Fuerza (Gabriel Prieto, cuyo nombre prefirieron no mencionar), y él calificó de accidente lo que pasó, prácticamente responsabilizó a mi hermano por su propia muerte", relató Silvana.
La hermana de Víctor, contó que el joven de 25 años (que a los pocos días de su falleciemiento cumpliría 26 años) ingresó a la CEB "hace cinco años, y por su currículum, no por amiguismos. Estaba perfectamente capacitado para realizar su trabajo", subrayó.
La familia está profundamente conmocionada con lo sucedido, no puede sobreponerse, y la incertidumbre sobre los hechos colabora con ese estado. "Todavía no sabemos qué fue lo que pasó. El día en el que murió teníamos que encontrarnos todos a la noche para festejar el cumpleaños de la novia, Laura (con quien vivía desde hacía poco tiempo). Al día siguiente, a las 11 de la mañana estábamos en la clínica. No lo entendemos".
Silvana describió a su hermano como un joven "activo, lleno de proyectos y ganas de vivir". Víctor también era un importante sustento económico para la familia, que hoy también se ve desamparada en ese aspecto.
"Era un gran compañero, un gran amigo, un hermano y un hijo extraordinario. Éramos muy unidos. Era el pilar de nuestra familia", expresó.
En paralelo a la investigación judicial, el Consejo de Administración de la CEB evaluó el informe técnico realizado en torno al hecho, y concluyó que debían aplicarse sanciones a tres operarios. El capataz de cuadrilla que estaba junto a Rodríguez -de apellido Galván- fue despedido; mientras que otro trabajador recibió 25 días de suspensión. Finalmente, al titular de Seguridad e Higiene -apellidado Quiroga- la CEB definió rescindirle el contrato que lo unía a la entidad.
El gremio de Luz y Fuerza analizaba, en las últimas horas, las decisiones del Consejo de Administración de la Cooperativa. (ANB)