2014-07-01

Epic, un oasis junto al golf

Cuando algo ha sido grandioso, digno de recordar, se dice que fue "épico". Y esto es justamente lo que se ofrece en el exclusivo restaurante del hotel Arelauquen Lodge, un relato poético a través de aromas y sabores, donde los personajes dramatizan diferentes historias en un extraordinario menú, paso a paso.

Epic es el nuevo bistro del remodelado Arelauquen Lodge, emplazado junto a la cancha de 18 hoyos, en medio del exclusivo y vigilado country. Por ello, llegar hasta él tiene sus formalidades. Se debe ingresar al country, reserva y documento en mano, y hasta abrir el baúl. Luego, si no se conoce el camino, y sobre todo si es de noche, hágase guiar...

Cuando uno conoce el camino, estas formalidades pasan al olvido. Y sobre todo, se desvanecen cuando se llega al restaurante. La historia comienza en el bar, anexo al restaurante. Un trago clásico u otro un tanto más sofisticado es la bienvenida ideal. Un buen consejo es no pasarla por alto y dejar que el sommelier Nicolás Noceti lo sorprenda detrás de la barra.

Mientras los comensales disfrutan, quizás de un picante Bloody Mary o un Martini, los chefs Martín Erkekdjian y Julián del Pino preparan junto a su equipo, Manuel y Milton, la nueva escena, una aventura para los sentidos protagonizada por la mismísima simplicidad. Todo justo, en su punto exacto.

Martín se caracteriza por tener conceptos claros y trabajar con pasión y dedicación. "El menú es resultado del trabajo en conjunto de todos los que estamos en Epic y es necesario que todos aportemos para llegar al objetivo: satisfacer al cliente. Por ello el esfuerzo humano es una de las herramientas más importantes a la hora de hablar de nuestra filosofía culinaria", señaló el cocinero. "Todo lo compramos a proveedores locales, que elegimos y respetamos", informó.

Creativos e innovadores, Martín y Julián preparan langostinos con leche de almendras y papas especiadas, mollejas con polenta y aceite de trufa, cordero braseado con gnoccis de queso y romero, pulpo a la gallega, tagliatelle con ragout de conejo y lomo de res. Recomendados son los menús cinco pasos que se ofrecen en la carta y el menú especial con descuento para residentes que incluye sopa de remolachas asadas con queso brie y aceite de trufas, trucha Arcoiris, cous cous marroquí (con frutas secas y pimienta rosa en granos) y yogurt especiado y para finalizar, semifredo de chocolate blanco. El valor del mismo es de 220 pesos.

Los postres completan la experiencia, al igual que los buenos vinos, siendo el único restaurante de hotel en Bariloche que ofrece maridajes. Al igual que el bar, la cava está a cargo de Noceti.

La infraestructura y decoración del renovado hotel dicen muchos desde el principio. En tonos ocres y marrón roble los salones de bar y restaurante lucen cálidos y elegantes. Constituyen tentadores espacios de distensión.

Por VisiónGourmet

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