Homicidio sin culpables
Otro homicidio queda impune en Bariloche. Con el voto rector del Juez César Lanfranchi y la adhesión de sus pares Héctor Leguizamón Pondal y Gregor Joos, la Cámara Segunda del Crimen dictó la absolución de los hermanos Leonardo y Miguel Garnica, y de Edgardo Vera, quienes llegaron a juicio procesados por la muerte de Cristian Varela. Estaban imputados por "homicidio agravado por el concurso premeditado de dos o más personas".
En el marco del juicio, el Fiscal de Cámara Carlos López retiró el cargo y pidió la absolución.
Sin embargo, en su intervención el Fiscal Guillermo Lista había requerido el juicio, imputándole el hecho a los tres procesados.
El hecho ocurrió el 17 de agosto del 2012, estimativamente a la hora 23, cuando -de acuerdo al trabajo del Fiscal- Varela arribó al domicilio ubicado en la Manzana 176, lote 2 del Barrio Nahuel Hue. Luego salió de la casa y se dirigió a la esquina en donde se hallaba estacionado un vehículo Fiat Duna Weekend, en el que se encontraban Edgardo Omar Vera, Leonardo Javier Garnica, Miguel Alejandro Garnica y otra persona, cuya identidad se desconoce. "En la ocasión surge una discusión entre Edgardo Omar Vera y Cristian Nicolás Varela, quien invitó a pelear al primero y no accedió a la propuesta", se detalla en el expediente. La víctima se retiró del lugar en moto, pero fue interceptado por el grupo que, de una pedrada, lo hizo caer del rodado. "Los agresores continuaron golpeándolo con mas piedras, patadas y elementos contundentes, hasta dejarlo tirado en la zanja que se ubica en la calle Sosa Lukman al 500".
Como consecuencia de los golpes recibidos Cristian Varela sufrió múltiples escoriaciones en su rostro, una herida cortante en la región parietal derecha, una herida de 6 cm de largo en la región occipital derecha, contusiones pulmonares bilaterales y una fractura con hundimiento del hueso occipital que lo llevó a la muerte, ocurrida 10 días después del hecho.
En las jornadas de juicio oral y público se escucharon pluralidad de testimonios, uno de ellos a través de la Cámara Gesell, no obstante no se presentaron a declarar tres testigos de identidad reservada que habían señalado a los imputados en la etapa de instrucción.
Así, el fiscal de Cámara Carlos López, en su alegato requirió la absolución de las tres personas imputadas.
El voto rector del juez Cesar Lanfranchi destacó la "total ausencia de fundamentación del alegato de la querella", que intentó "tímidamente sostener la acusación contra Vera y los Garnica", y detalló la "inexistencia de prueba alguna que sirva -siquiera forzando razones- para justificar la imputación".
El magistrado valoró cada uno de los testimonios producidos en el juicio y relativizó la validez de las acusaciones producidas por los testigos protegidos en instrucción.
La defensa de los imputados fue ejercida por el abogado Jorge Pschunder en representación de Vera, en tanto los hermanos Garnica fueron representados por la Defensora Oficial Romina Martini. (ANB)